Salario mínimo
Consideramos que es tan justo como necesario que el aumento de salarios se haga una realidad. De igual modo, pensamos que debe negociarse el establecimiento del mismo sin que las partes se enfrasquen en exagerados regateos. No deben los patronos aferrarse a soltar mendrugos únicamente, ni los empleados en su afán de mejorar su actual condición de insuficiencia económica, pretender reducir a muchos empleadores a una insuficiente capacidad de pago y eventualmente por ello al cierre de sus empresas.
Es preciso defender al empleado sin recargar exageradamente al patrono.
El salario mínimo que se está solicitando por parte del sector empleado es de quinientos veintiséis balboas mensuales. Esa cantidad no podrá resistirla un elevado número de empleadores; mejoraría muy favorablemente a un alto número de los actuales empleados, pero también un alto número de ellos quedaría automáticamente en la calle. Son muchísimos los casos que podrían mencionarse, pero como ejemplo, bástenos señalar uno.
Se trata de una pareja de más de ochenta años cada uno. El esposo recibe quinientos balboas mensuales y la señora doscientos. Tienen un chofer que les hace diligencias en un carro de segundo mano, cuyo salario es de doscientos ochenta balboas mensuales a los que hay que sumarles más de treinta para pagar a la Caja de Seguro Social. Sobre un sueldo de B/. 526, el pago a la CSS sería de algo más de B/. 50.00 o sea más de B/. 576 de desembolso mensual. La totalidad del cheque de B/. 500.00 de jubilación del esposo en esta pareja, no alcanzaría para cubrir el salario del chofer más la cuota del seguro. Tendría que despedirlo de inmediato.
Es preciso defender al empleado sin recargar exageradamente al patrono.
El salario mínimo que se está solicitando por parte del sector empleado es de quinientos veintiséis balboas mensuales. Esa cantidad no podrá resistirla un elevado número de empleadores; mejoraría muy favorablemente a un alto número de los actuales empleados, pero también un alto número de ellos quedaría automáticamente en la calle. Son muchísimos los casos que podrían mencionarse, pero como ejemplo, bástenos señalar uno.
Se trata de una pareja de más de ochenta años cada uno. El esposo recibe quinientos balboas mensuales y la señora doscientos. Tienen un chofer que les hace diligencias en un carro de segundo mano, cuyo salario es de doscientos ochenta balboas mensuales a los que hay que sumarles más de treinta para pagar a la Caja de Seguro Social. Sobre un sueldo de B/. 526, el pago a la CSS sería de algo más de B/. 50.00 o sea más de B/. 576 de desembolso mensual. La totalidad del cheque de B/. 500.00 de jubilación del esposo en esta pareja, no alcanzaría para cubrir el salario del chofer más la cuota del seguro. Tendría que despedirlo de inmediato.