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Salomón Levy Bardayan, médico y amigo


Al llegar a Nueva York desde Tailandia me esperaba la tristísima noticia del fallecimiento, en ciudad de Panamá, del Dr. Salomón Levy Bardayan.
Fue el Dr Levy un médico entregado a su profesión, a sus pacientes, de una absoluta fe en Dios y en la vida. Para mí, y seguramente para muchas otras personas, este galeno se convirtió a lo largo de varios años en un maravilloso, desprendido y leal amigo. Su apoyo era constante, aún en Shabath, día sagrado de sus ancestros hebreos. Sus consejos fueron fundamentales para que mi familia entendiese y superase adversidades que, a veces, la vida nos pone en el camino sin entender el por qué.
Hubo momentos en los cuales sin el Dr. Levy no hubiese podido mantenerme de pie y sostener a los que más quiero: mi familia. Sus conocimientos médicos, su profunda fe en el Creador y en la vida, me transmitieron la esperanza y fortaleza que hoy he recuperado. Me ayudó a entender que las adversidades pueden enfrentarse, con paciencia hacia nosotros mismos, hacia nuestros seres queridos y con fe. Su apoyo y la de Dios, nos ayudaron a sonreírle a la vida, con fortaleza, para afrontar momentos en que pensábamos ello era imposible.
Sólo a el Dr. Levy le constó lo difícil que fue para mi decidirme venir a trabajar a Nueva York. Y él siempre sacaba tiempo para devolverme llamadas y conversar prolongadamente conmigo y mis hijos. Cuando le decía que le devolvería la llamada para que no le costase, él decía que no me preocupara que luego arreglaríamos.
Ante esta impagable deuda de gratitud, sólo nos queda decir: ¡Gracias nuestro querido Dr. Levy!
Se observó señalización (Reduzca la velocidad, Cruce de peatones, 60 K/h), pero hay accidentes.
No dejan mentir las barandas de seguridad de metal, las que justo frente a la curva tiene partes dobladas por el impacto de los vehículos.
Hace unos años murieron 4 personas en un accidente, producto del exceso de velocidad.
Cruzar los cuatro paños de la vía que conduce al área de Las 500, en el distrito de San Miguelito, se ha convertido en una trampa de muerte.
Allí, según los vecinos, una decena de personas ha perdido la vida.
Los niños de la escuela Severino Hernández se juegan la vida.
De acuerdo con el informe de la PN, de 26 casos de atropello el año pasado en ese distrito, todos murieron.
Inés Valderrama, moradora de Las 500, no puede borrar de su mente el recuerdo de la última víctima que falleció luego de ser arremetida en el "mortal cruce".
Esto ocurrió el pasado 21 de diciembre. El conductor de un bus que viajaba a exceso de velocidad acabó con los sueños de la humilde señora.
Farah de Moreno, familiar de esta persona, comentó que la llevaron al hospital, pero "nunca regresó".
Mientras que en el cruce del Hospital Integrado San Miguel Arcángel (HISMA) no se escapan del peligro.
Los usuarios del nosocomio dicen que después de las 5:00 p.m. no hay nadie para cruzarlos.
Carmen Martínez, quien frecuenta el HISMA, indica que cuando en el área no hay policías de tránsito, tiene que tirarse a la calle y correr para no ser alcanzada por los carros, pese a que en el área hay cinta de seguridad.
El viernes 5 de abril de 2002, en el cruce al centro hospitalario, un auto atropelló a Norma Marcucci Hall, de 19 años, quien murió estando embarazada. Se trató de la quinta víctima de accidentes en ese punto.

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