Salud igual para todos
En estos días de efervescencia electorera, me he enterado que hay en este país más torrijistas que en la familia del señor Presidente. Los de la base, no recordamos muchas de estas caras en los primeros meses y años de la post-invasión. Los que sólo acumulamos deudas y gratos recuerdos, nos vimos a gatas para sobrevivir, vendiendo lo poco que teníamos y padeciendo la más encarnizada persecución por parte de algunos civilistas y gobernantes de turno. Ahora, vientos de prosperidad abanican nuestro istmo y los empresarios de ahora, han sacado provecho de las luchas de los compañeros de siempre.
Hoy quiero aprovechar para recordarles a los viejos y a los recién llegados torrijistas, así como a los miembros independientes de nuestro gobierno, cuáles son las premisas que se postularon como principios para ganarnos el cariño del pueblo durante los primeros años del proceso revolucionario, que luego de la tragedia del Cerro Marta, se fueron diluyendo, transformando y desviando lamentablemente.
Esos postulados que ahora más que nunca recobran vigencia son: La consulta permanente y oportuna con todos los sectores sujetos y objetos de las decisiones, antes de que ellas ocurran; la participación activa de estos actores en la formulación, ejecución y evaluación de estas políticas, planes, programas y proyectos; el liderazgo en la conducción de los procesos de cambio y por último; el compromiso indeclinable con los que menos tienen.
Ojalá y los participantes en las elecciones primarias y las nacionales, recuerden todas las promesas que están haciendo a sus copartidarios y a la nación, y no padezcan de Alzheimer súbito recurrente, como el que estamos acostumbrados a observar quinquenalmente.
Volviendo al tema original, no puede existir Salud Igual para Todos, porque las necesidades y demandas sanitarias de los residentes de Darién no son iguales a los de Costa del Este o Punta Paitilla. El concepto moderno es el de equidad. Lo que se quiere enfatizar con la frase que genera el título de este artículo, es la igualdad de oportunidades para acceder a los servicios de salud. Equidad es dar a cada quien, de acuerdo a sus necesidades, desarrollando el concepto de protección social de la salud, en el cual se consideran tres dimensiones e indicadores principales: la cobertura horizontal = proporción de la población que tiene cobertura de la seguridad social en salud; la cobertura vertical= a qué prestaciones tienen derecho efectivo, oportuno y razonablemente garantizado; y la protección financiera= en qué medida los gastos totales o complementarios en salud no exacerban la desigualdad, sea en ingresos o estados de salud.
Ojalá y el nuevo SPS logre desarrollar el verdadero torrijismo en la Salud, que todavía esperamos impacientes.