Salud internacional
Así como tenemos el día internacional de la Mujer, y la mujer continúa discriminada; de la madre que sigue maltratada, de la flor que la destruyen y de todo lo que le viene a la mente burocrática de las Naciones Unidas, igual tenemos el día internacional de la Salud. Quien diga que la salud es olvidada, miente porque siempre se habla de lo más preciado para el ser humano; pero, poco se hace por mejorar ésta en los países subdesarrollados. Es como arar en el mar de Simón Bolívar; es por el gusto, mientras no se dé suficiente presupuesto para la salud y mientras la deuda externa no se lleve una gran tajada de ese presupuesto. Y todavía las entidades internacionales exigen recortes y mala atención a los pacientes pobres porque, según el neoliberalismo, los pacientes de atención pública son una carga para los gobiernos y pronto los obligarán a cerrar hospitales y centros de salud para ser atendidos en las clínicas privadas.
Lo peor es que podríamos considerar una burla para una gente empobrecida que hablemos de internacionalizar la salud, mientras mueren tantos niños por enfermedades que algunos gobiernos no logran erradicar, lo que pudieran hacer invirtiendo poco dinero. Es vergonzoso lo que me contaban, que en este programa de vacunación masiva, loable labor del Ministerio de Salud, van de casa en casa vacunando cuando debieran estar quietos en un lugar y que los padres llegaran con los niños. Tendríamos que tomar esta circunstancia como una irresponsabilidad de la ciudadanía que no deja de comprar lotería, tomar tragos, fumar e ir a las carreras de caballos por encima de la salud de sus hijos. Luego, si éstos enferman, culpan al gobierno por su propio comportamiento.
Todavía recuerdo cuando yo fungía como Presidenta de la Asociación Médica Nacional, y el presidente Barletta me informó que recortarían el presupuesto de Salud, el cual ya los militares habían recortado para darle parte a Sanidad Militar. Aún recuerdo cuando el ministro de Salud de aquella época recortó un millón de balboas al presupuesto del SNEM y reapareció la malaria, el dengue y el mosquito aedes aegyptis. También recuerdo mi respuesta a la información del presidente: “No lo hagas porque este pueblo tiene una educación sanitaria avanzada y está acostumbrado a tener buena atención médica”. Ambos recortes se llevaron a cabo y seguimos sufriendo las consecuencias.
Es que el Ministerio de Salud debe estar ocupado por personal idóneo, por asesores que realmente sepan de salud y por asesores legales que no sólo sirvan para antagonizar con los gremios médicos en las leyes y conquista. No sé si son ineficientes o tienen algún complejo profesional, pero hacen mucho daño a la labor del ministerio, y así quiero que lo sepa el Ministro. Sé que no puede salir de ellos porque están nombrados por política y no por concurso y capacidad; pero el que me diga lo contrario miente, porque es cierto.
El Día Internacional de la Salud fue recordado por algunos medios de comunicación y algunas autoridades. Me parece aquellos muertos, seres queridos que son olvidados a medida que pasan los años y cada día menos gente se acuerda de ellos. La verdad es que todos los días del año deben ser de la Salud y tenemos que ser más exigentes con los gobiernos en lo relacionado con el tema.
En el Seguro Social no hay medicinas, hay pocos médicos y personal para atender; no hay sistemas de atención modernos; la gente debe hacer largas colas desde las cuatro de la madrugada para conseguir cupo con especialistas. Y el Director General sólo sabe decir que no permitirá que privaticen el Seguro, muletilla que ya cansa, porque la saca cuando debe tapar su ineficiencia.
La salud es lo más preciado que tiene el ser humano. Vamos a cuidarla y los gobiernos a salvarla, porque algunos mueren cuando no debían por falta de lo indispensable.
Lo peor es que podríamos considerar una burla para una gente empobrecida que hablemos de internacionalizar la salud, mientras mueren tantos niños por enfermedades que algunos gobiernos no logran erradicar, lo que pudieran hacer invirtiendo poco dinero. Es vergonzoso lo que me contaban, que en este programa de vacunación masiva, loable labor del Ministerio de Salud, van de casa en casa vacunando cuando debieran estar quietos en un lugar y que los padres llegaran con los niños. Tendríamos que tomar esta circunstancia como una irresponsabilidad de la ciudadanía que no deja de comprar lotería, tomar tragos, fumar e ir a las carreras de caballos por encima de la salud de sus hijos. Luego, si éstos enferman, culpan al gobierno por su propio comportamiento.
Todavía recuerdo cuando yo fungía como Presidenta de la Asociación Médica Nacional, y el presidente Barletta me informó que recortarían el presupuesto de Salud, el cual ya los militares habían recortado para darle parte a Sanidad Militar. Aún recuerdo cuando el ministro de Salud de aquella época recortó un millón de balboas al presupuesto del SNEM y reapareció la malaria, el dengue y el mosquito aedes aegyptis. También recuerdo mi respuesta a la información del presidente: “No lo hagas porque este pueblo tiene una educación sanitaria avanzada y está acostumbrado a tener buena atención médica”. Ambos recortes se llevaron a cabo y seguimos sufriendo las consecuencias.
Es que el Ministerio de Salud debe estar ocupado por personal idóneo, por asesores que realmente sepan de salud y por asesores legales que no sólo sirvan para antagonizar con los gremios médicos en las leyes y conquista. No sé si son ineficientes o tienen algún complejo profesional, pero hacen mucho daño a la labor del ministerio, y así quiero que lo sepa el Ministro. Sé que no puede salir de ellos porque están nombrados por política y no por concurso y capacidad; pero el que me diga lo contrario miente, porque es cierto.
El Día Internacional de la Salud fue recordado por algunos medios de comunicación y algunas autoridades. Me parece aquellos muertos, seres queridos que son olvidados a medida que pasan los años y cada día menos gente se acuerda de ellos. La verdad es que todos los días del año deben ser de la Salud y tenemos que ser más exigentes con los gobiernos en lo relacionado con el tema.
En el Seguro Social no hay medicinas, hay pocos médicos y personal para atender; no hay sistemas de atención modernos; la gente debe hacer largas colas desde las cuatro de la madrugada para conseguir cupo con especialistas. Y el Director General sólo sabe decir que no permitirá que privaticen el Seguro, muletilla que ya cansa, porque la saca cuando debe tapar su ineficiencia.
La salud es lo más preciado que tiene el ser humano. Vamos a cuidarla y los gobiernos a salvarla, porque algunos mueren cuando no debían por falta de lo indispensable.