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Salud pública en terapia intensiva


El sistema de salud pública en Panamá vive una lenta agonía. Está enfermo y debilitado, sus defensas están gravemente afectadas y las probabilidades de supervivencia son escasas. Necesita cirugía mayor. Sólo un cambio radical que eche por tierra sus vicios más estructurales puede salvarlo.
Parece un diagnóstico tremendamente pesimista, sin embargo no está alejado de la realidad. Cualquier panameño sabe que conseguir una cita en una Policlínica o en el Complejo Metropolitano de la Caja de Seguro Social es actualmente una verdadera odisea. No sólo hay que levantarse de la cama enfermo a la madrugada, sino que además hay que estar horas esperando un turno, sin saber si el médico llegará a las siete o dos horas después; o simplemente llamará diciendo que no va asistir porque se le presentó una emergencia. Mientras tanto, los asegurados sufren las consecuencias.
El cuadro se torna más triste cuando se trata de obtener un cupo de especialidades o de laboratorio en el Complejo Metropolitano Arnulfo Arias Madrid. Las citas se demoran meses, tanto que los asegurados pueden morirse en la espera.
Y el problema no termina allí. Las dificultades de la CSS son más graves todavía. Hay hospitales abandonados que por años no han tenido el mantenimiento necesario, camas en malas condiciones, aires acondicionados de quirófanos deteriorados, tanques de agua dañados y muchos problemas más.
El gobierno es conciente de este cuadro de situación. Para el director de las prestaciones y servicios médicos de la CSS, Mauro Zúñiga, las dificultades que confronta la entidad para prestar el servicio se deben "al sistema anárquico, tradicional, lento, ineficiente e ineficaz que se ha estado implementado".
Está convencido de que si se pone en práctica un nuevo modelo de atención la situación puede cambiar. Para ello se ha diseñado un nuevo programa para que cada persona que acuda a una policlínica de la CSS tenga su médico de cabecera. "El proceso es lento y puede llevar tiempo, pero lo importante era iniciarlo", indica.
Zúñiga explica que el esquema de atención que la CSS ha brindado a los asegurados desde sus inicios ha sido muy anárquico en el sentido que todo paciente puede atenderse con cualquier médico, lo que hace que no se establezca una relación estrecha entre la persona y su médico.
"Esto se traduce en exceso de costos y gastos de medicamentos, exámenes de laboratorio, radiografías y rayos X", señala.
Reconoció que actualmente los especialistas de la CSS están congestionados con la cantidad de citas, "porque al no tener médicos de cabecera, los especialistas son los que tienen que llevar el control médico por años".
A criterio de Zúñiga, cuando la persona cuente con su médico de cabecera los especialistas se van a ir desocupando, porque en vez de atender un paciente cuatro o cinco veces al año, lo van a ver una o dos veces, ya que van a tener su profesional de referencia quien va a brindar seguimiento al paciente y determinar cuándo requiere volver al especialista.
De hecho esto puede hacer que el tiempo de espera para obtener una cita con los especialistas sea más corto. Y lo que es más importante, la aplicación de este programa "puede significar para la CSS un ahorro importante en el gasto innecesario y duplicado que se hacen en exámenes de laboratorio rayos X y medicamentos".
La puesta en marcha del nuevo modelo de atención es el resultado del consenso del Programa de Enfermedad y Maternidad llegado en el Diálogo Nacional por la CSS, donde se puso en evidencia la urgente necesidad de mejorar en forma integral la atención de los asegurados y beneficiarios.
Pese a que el gobierno lo ve como la única solución, el nuevo modelo de atención que pretende implementar la Caja de Seguro Social es rechazado por la Asociación de Médicos, Odontólogos y Afines (AMOACCS) quienes interpretan que el, proyecto obedece a los lineamientos privatizadores de los servicios médicos por parte de las agencias comercializadoras de la salud nacional e internacional.
El gremio de profesionales de la salud asegura que se opone a este modelo "por inconsulto, impositivo, carente de efectividad y lesivo para todos los asegurados y todos los trabajadores de la salud a nivel nacional".
Afirma que el nuevo modelo de atención no establece un proceso administrativo que elimine el desabastecimiento de medicamentos, la paralización de los equipos médicos, las prolongadas citas médicas, ni el atraso en las cirugías.
El secretario general de la AMOACSS, Guillermo Pérez Silva, explicó a El Panamá América que la asociación mantiene una actitud de vigilancia en el desarrollo de la ejecución del modelo, porque el Ejecutivo "no ha aclarado lo que en realidad busca con su implementación, por lo que debería ser más explícito con respecto a la política que existe entre el ministerio y la CSS".
De acuerdo con estadísticas preliminares de la Contraloría General de la República de Panamá en el 2003, las principales causas de muerte entre los panameños fueron los tumores malignos, las enfermedades cerebrovasculares y los accidentes, lesiones autoinfligidas y agresiones.
Las estadísticas señalan que en el 2003 murieron 1,843 personas por tumores malignos, 1,147 enfermedades cerebrovasculares y 1,116 por accidentes o lesiones.

101 años de Panamá América

 
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