Salud sin sistema, ¿hasta cuándo?
Salud, en panameño, se escribe con tres D: Duplicidad, Despilfarro, Desprotección. Pero un sistema único de salud es, en nuestro medio, materia de apasionada controversia. Los gremios médicos estiman que cualquier forma de unificación entre los servicios que presta el Ministerio y los de la Caja de Seguro Social generará alguna forma de odiosa privatización y, por lo tanto, se encrespan con el mero olor del papel que plantee concesionar servicios de salud a entes particulares. Y la pugna con los galenos es costosa y desgastante, además de contraindicada en tiempos electorales. Sobre ese telón de fondo circula en nuestros días un proyecto de ley que busca instaurar un sistema "coordinado" de salud pública.
Más allá de los méritos de la propuesta, que los tiene, el término medio que busca negociar ha generado una curiosa mezcla de rechazo y apatía de parte de los sectores más disímiles. Como la mesa que generó la propuesta ya no se reúne, todo parece indicar que no habrá más negociaciones, por lo tanto, no se producirán avances por el momento. Es probable que este sea uno de los temas clave que le toque enfrentar a la administración que asumirá el próximo año.
Sólo resta esperar que el actual gobierno no cometa errores que hagan el restablecimiento del diálogo más difícil. Mientras tanto, la población aguarda impaciente una solución a sus problemas cotidianos, sabedora de que el tren de la política llegará y se irá y los problemas seguirán haciéndole compañía.