Salud y enfermedad en las mujeres ngobes
La dirigente y partera Ngobe Silvia Salinas apunta certeramente en la presentación escrita del libro Mujer Ngobe : Salud y Enfermedad (Instituto de la Mujer UP/OPS OMS) con una afirmación muy importante:
"Este estudio recoge lo principal de la vida real de la mujer ngobe. Las autoras no son ngobes ni indígenas, pero no importa quien escriba sobre los ngobes si se escribe de manera objetiva y con respeto ; y este libro es objetivo y respetuoso de los ngobes, aún si señala los errores que se cometen en esta sociedad".
Así pues dos mujeres, una doctora en medicina Claude Vergés y una socióloga Noemí Furinoni, incursionan con objetividad y respeto en torno a las realidades, luces y sombras de la vida y salud de las mujeres indígenas del pueblo ngobe.
El estudio se centra en varios ejes fundamentales, la histórica exclusión social de los pueblos indígenas, la cultura tradicional, la marginalidad territorial y específicamente la problemática de "las más explotadas de los explotados, las más discriminadas de los discriminados, las más marginadas de los marginados, y sin embargo productoras de vida, de conocimiento, de expresión y de riquezas : las mujeres indígenas", según palabras de la premio nobel de la paz Rigoberta Menchú Tum en el prólogo del libro.
Definitivamente se cumple ampliamente el objetivo principal del trabajo que es elaborar un perfil de salud-enfermedad de las mujeres Ngobe desde una perspectiva de género, en el contexto general de su sociedad tradicional y de sus relaciones con la sociedad moderna, y esto se realiza a través de cinco partes expresadas en 200 páginas de buen texto que logra recorrer temas como la economía Ngobe y la participación de la mujer educativa y sociopolíticamente, en el marco de la dinámica de la población. El concepto salud y enfermedad, es ubicado en los recursos comunitarios de salud. El proceso reproductivo y la morbilidad y mortalidad de las mujeres ngobes. Las conclusiones son excelentes por la integralidad y proyección de su enfoque.
Pero, ¿es posible encontrar el camino al desarrollo sostenible que no riña con la identidad de los indígenas ? Esta es la pregunta fundamental que hay que hacerse luego de la atenta lectura de este libro.
La autonomía es el derecho de los pueblos indígenas a controlar sus territorios, al aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y a constituir autogobiernos. (Primer Encuentro Continental de Pueblos Indios, Quito 1990).
El proceso autonómico debe ser resultado de un pacto entre la sociedad nacional y los grupos étnicos, construido a lo largo de un proceso que logra definir principios básicos que sostienen un régimen de autonomía compatible con la estructura socioeconómica jurídica del país.
El establecimiento de los regímenes autonómicos conduce a la necesaria reorganización territorial del Estado, 20% del territorio nacional esta formado pro comarcas indígenas, de acuerdo a los parámetros apegados a las condiciones reales de las comunidades y regiones. Por ello los movimientos indígenas
Reclaman ser reconocidos como pueblo, como entidades que expresan particularidades que los diferencian social, política y culturalmente de las sociedades nacionales en las que están insertos.
Un territorio que corresponda a sistemas espaciales sobre los cuales reclaman exclusividad, de control. Reinvindican el derecho a organizar ese sistema espacial disponiendo libremente de los recursos naturales en beneficio de sus propias actividades.
El derecho a la autodeterminación, para controlar con su propia normatividad los procesos económicos, sociales, políticos y culturales gracias a los cuales el grupo asegura su reproducción física y cultural.
La propuesta central es el etnodesarrollo que plantea que "la cultura étnica contiene en si misma un potencial de desarrollo capaz de generar transformaciones endógenas y gestionadas autónomamente. Ese potencial está implícito en la experiencia histórica de los pueblos indios desde el momento mismo del contacto, y se fue desarrollando a lo largo de las distintas fases por las que ha pasado la formación, consolidación y desarrollo del estado nacional". (Valencia).
Es este pues el marco necesario para reformular las relaciones sociales y humanas dentro del pueblo Ngobe que enfrenta el reto de conjugar autonomía territorio e identidad con una propuesta coherente socioeconómica capaz de elevar los niveles y calidad de vida de la población, reconociendo como afirman las autoras que en esta propuesta "La mujer Ngobe debe constituirse en un agente de cambio y desarrollo, teniendo en cuenta sus necesidades y su cultura, y considerándola como una interlocutora válida".
Ojalá este magnífico aporte llegue también con otros formatos a las comunidades y se traduzca en procesos de educación popular que sean contribución en una vida mejor, que es una aspiración de los ngobes y de la humanidad entera.
"Este estudio recoge lo principal de la vida real de la mujer ngobe. Las autoras no son ngobes ni indígenas, pero no importa quien escriba sobre los ngobes si se escribe de manera objetiva y con respeto ; y este libro es objetivo y respetuoso de los ngobes, aún si señala los errores que se cometen en esta sociedad".
Así pues dos mujeres, una doctora en medicina Claude Vergés y una socióloga Noemí Furinoni, incursionan con objetividad y respeto en torno a las realidades, luces y sombras de la vida y salud de las mujeres indígenas del pueblo ngobe.
El estudio se centra en varios ejes fundamentales, la histórica exclusión social de los pueblos indígenas, la cultura tradicional, la marginalidad territorial y específicamente la problemática de "las más explotadas de los explotados, las más discriminadas de los discriminados, las más marginadas de los marginados, y sin embargo productoras de vida, de conocimiento, de expresión y de riquezas : las mujeres indígenas", según palabras de la premio nobel de la paz Rigoberta Menchú Tum en el prólogo del libro.
Definitivamente se cumple ampliamente el objetivo principal del trabajo que es elaborar un perfil de salud-enfermedad de las mujeres Ngobe desde una perspectiva de género, en el contexto general de su sociedad tradicional y de sus relaciones con la sociedad moderna, y esto se realiza a través de cinco partes expresadas en 200 páginas de buen texto que logra recorrer temas como la economía Ngobe y la participación de la mujer educativa y sociopolíticamente, en el marco de la dinámica de la población. El concepto salud y enfermedad, es ubicado en los recursos comunitarios de salud. El proceso reproductivo y la morbilidad y mortalidad de las mujeres ngobes. Las conclusiones son excelentes por la integralidad y proyección de su enfoque.
Pero, ¿es posible encontrar el camino al desarrollo sostenible que no riña con la identidad de los indígenas ? Esta es la pregunta fundamental que hay que hacerse luego de la atenta lectura de este libro.
La autonomía es el derecho de los pueblos indígenas a controlar sus territorios, al aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y a constituir autogobiernos. (Primer Encuentro Continental de Pueblos Indios, Quito 1990).
El proceso autonómico debe ser resultado de un pacto entre la sociedad nacional y los grupos étnicos, construido a lo largo de un proceso que logra definir principios básicos que sostienen un régimen de autonomía compatible con la estructura socioeconómica jurídica del país.
El establecimiento de los regímenes autonómicos conduce a la necesaria reorganización territorial del Estado, 20% del territorio nacional esta formado pro comarcas indígenas, de acuerdo a los parámetros apegados a las condiciones reales de las comunidades y regiones. Por ello los movimientos indígenas
Reclaman ser reconocidos como pueblo, como entidades que expresan particularidades que los diferencian social, política y culturalmente de las sociedades nacionales en las que están insertos.
Un territorio que corresponda a sistemas espaciales sobre los cuales reclaman exclusividad, de control. Reinvindican el derecho a organizar ese sistema espacial disponiendo libremente de los recursos naturales en beneficio de sus propias actividades.
El derecho a la autodeterminación, para controlar con su propia normatividad los procesos económicos, sociales, políticos y culturales gracias a los cuales el grupo asegura su reproducción física y cultural.
La propuesta central es el etnodesarrollo que plantea que "la cultura étnica contiene en si misma un potencial de desarrollo capaz de generar transformaciones endógenas y gestionadas autónomamente. Ese potencial está implícito en la experiencia histórica de los pueblos indios desde el momento mismo del contacto, y se fue desarrollando a lo largo de las distintas fases por las que ha pasado la formación, consolidación y desarrollo del estado nacional". (Valencia).
Es este pues el marco necesario para reformular las relaciones sociales y humanas dentro del pueblo Ngobe que enfrenta el reto de conjugar autonomía territorio e identidad con una propuesta coherente socioeconómica capaz de elevar los niveles y calidad de vida de la población, reconociendo como afirman las autoras que en esta propuesta "La mujer Ngobe debe constituirse en un agente de cambio y desarrollo, teniendo en cuenta sus necesidades y su cultura, y considerándola como una interlocutora válida".
Ojalá este magnífico aporte llegue también con otros formatos a las comunidades y se traduzca en procesos de educación popular que sean contribución en una vida mejor, que es una aspiración de los ngobes y de la humanidad entera.