¡Salvemos al Hospital Santo Tomás!
Acaba de cumplir 75 años de existencia y el vetusto Hospital Santo Tomás corre el grave peligro de que le apliquen la llamada "Ley Faúndes". Hay quienes quieren "sacarlo de carrera", arguyendo que "está muy viejo" y lo quieren dejar morir por inanición. No quieren admitirlo en la Unidad de Cuidados Intensivos, porque ello costaría, inicialmente, 10 millones de balboas. Luego habría que reciclarlo y darle autonomías administrativas, funcional, económica y financiera.
En este momento, les invito a que repasemos la historia del Santo Tomás.
Para ello, debemos remontarnos al 10 de noviembre de 1938, cuando el Hospital era un adolescente de 14 años. A pesar de celebrarse ese día, el "Grito de la Villa de Los Santos", 32 honorables diputados respondieron "Presente" al llamado de la Asamblea Nacional de esa época. Los doctores Sergio González Ruiz y Alberto Navarro presentaron un Proyecto de Ley para dotar de autonomía al Hospital Santo Tomás. En la "explicación de motivos" indicaron que lo hacían para "lograr la estabilidad de la Institución, separarlo de la política partidista y producir una atención más acertada y eficiente". Luego de largas y acaloradas discusiones, llegó la hora de votar. En ese momento, aún permanecían en el recinto, 18 diputados. El resultado de la votación fue:10 votos en contra y 8 a favor. Con esa desafortunada decisión, se dejó escapar el primer oportuno intento de dar uno de los pasos más importantes para la salud pública de Panamá.
Cuando el Santo Tomás cumplió 66 años, el 20 de setiembre de 1990, más de mil empleados que laboraban en dicha Institución, le enviaron una carta al presidente Guillermo Endara, en la cual le pedían que cumpliera con la promesa hecha durante su campaña electoral. Se le conminaba a que el Consejo de Gabinete aprobara el Anteproyecto de Ley por el cual "Se crea y organiza el Patronato del Hospital Santo Tomás", el cual le había sido presentado por el ministro de Salud de turno, José Trinidad Castillero. ¡Todavía se está esperando su cortés respuesta!
En marzo de 1993, la Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea, presentó a las más altas autoridades de Salud, el Proyecto ALA 90/17 para la rehabilitación integral del Hospital Santo Tomás, el cual constaba de las siguientes dos (2) partes:
A) Había que tomar "Medidas inmediatas de rehabilitación, destinadas a asegurar el funcionamiento del Hospital y a evitar una interrupción de sus servicios". ¡Ellas se realizaron!, en su gran mayoría.
B) Era necesario brindar "Asistencia técnica y capacitación, para instrumentar una planificación global que asegurara un desarrollo hospitalario integrado y homogéneo, dentro del sistema de salud". Para ello, se elaboró un "Plan Maestro" y se comenzó a trabajar en un "Plan Operativo".
En ese "Plan Maestro", la Unión Europea adjuntó como Anexo, el Anteproyecto de Ley que había sido elaborado por una Comisión, por medio del cual "Se crea y organiza el Patronato del Hospital Santo Tomás". La Unión Europea opinaba que "la obtención de autonomía administrativa es la primera prioridad para garantizar el éxito de todo el programa de rehabilitación...
Si ello no se logra, el esfuerzo de la Comunidad Económica Europea corre el grave riesgo de fracasar y malograrse, como ha ocurrido, en el pasado, con otros proyectos de rehabilitación".
El Gobierno del ex presidente Endara no hizo nada para apoyar esa iniciativa. Posteriormente, llegó el ex presidente Ernesto Pérez Balladares quien con su ministra de Salud, la doctora Aida de Rivera, archivaron el Plan Maestro. En su lugar, hicieron aprobar el 1° de mayo de 1998, la Ley 27 que creó CONSALUD, la cual tenía el propósito (reiteradamente negado por la entonces ministra Aida de Rivera) de privatizar la salud pública en nuestro país.
Posteriormente, contrataron a unos expertos internacionales para iniciar los estudios y elaborar los planos para construir lo que se ha dado en llamar el Taj-Majal Santotomasino, a un costo de 50 millones de dólares que el BID amenazó con prestar.
Paralelamente, tanto el Departamento de Enfermería como los jefes de los Servicios
En este momento, les invito a que repasemos la historia del Santo Tomás.
Para ello, debemos remontarnos al 10 de noviembre de 1938, cuando el Hospital era un adolescente de 14 años. A pesar de celebrarse ese día, el "Grito de la Villa de Los Santos", 32 honorables diputados respondieron "Presente" al llamado de la Asamblea Nacional de esa época. Los doctores Sergio González Ruiz y Alberto Navarro presentaron un Proyecto de Ley para dotar de autonomía al Hospital Santo Tomás. En la "explicación de motivos" indicaron que lo hacían para "lograr la estabilidad de la Institución, separarlo de la política partidista y producir una atención más acertada y eficiente". Luego de largas y acaloradas discusiones, llegó la hora de votar. En ese momento, aún permanecían en el recinto, 18 diputados. El resultado de la votación fue:10 votos en contra y 8 a favor. Con esa desafortunada decisión, se dejó escapar el primer oportuno intento de dar uno de los pasos más importantes para la salud pública de Panamá.
Cuando el Santo Tomás cumplió 66 años, el 20 de setiembre de 1990, más de mil empleados que laboraban en dicha Institución, le enviaron una carta al presidente Guillermo Endara, en la cual le pedían que cumpliera con la promesa hecha durante su campaña electoral. Se le conminaba a que el Consejo de Gabinete aprobara el Anteproyecto de Ley por el cual "Se crea y organiza el Patronato del Hospital Santo Tomás", el cual le había sido presentado por el ministro de Salud de turno, José Trinidad Castillero. ¡Todavía se está esperando su cortés respuesta!
En marzo de 1993, la Comunidad Económica Europea, hoy Unión Europea, presentó a las más altas autoridades de Salud, el Proyecto ALA 90/17 para la rehabilitación integral del Hospital Santo Tomás, el cual constaba de las siguientes dos (2) partes:
A) Había que tomar "Medidas inmediatas de rehabilitación, destinadas a asegurar el funcionamiento del Hospital y a evitar una interrupción de sus servicios". ¡Ellas se realizaron!, en su gran mayoría.
B) Era necesario brindar "Asistencia técnica y capacitación, para instrumentar una planificación global que asegurara un desarrollo hospitalario integrado y homogéneo, dentro del sistema de salud". Para ello, se elaboró un "Plan Maestro" y se comenzó a trabajar en un "Plan Operativo".
En ese "Plan Maestro", la Unión Europea adjuntó como Anexo, el Anteproyecto de Ley que había sido elaborado por una Comisión, por medio del cual "Se crea y organiza el Patronato del Hospital Santo Tomás". La Unión Europea opinaba que "la obtención de autonomía administrativa es la primera prioridad para garantizar el éxito de todo el programa de rehabilitación...
Si ello no se logra, el esfuerzo de la Comunidad Económica Europea corre el grave riesgo de fracasar y malograrse, como ha ocurrido, en el pasado, con otros proyectos de rehabilitación".
El Gobierno del ex presidente Endara no hizo nada para apoyar esa iniciativa. Posteriormente, llegó el ex presidente Ernesto Pérez Balladares quien con su ministra de Salud, la doctora Aida de Rivera, archivaron el Plan Maestro. En su lugar, hicieron aprobar el 1° de mayo de 1998, la Ley 27 que creó CONSALUD, la cual tenía el propósito (reiteradamente negado por la entonces ministra Aida de Rivera) de privatizar la salud pública en nuestro país.
Posteriormente, contrataron a unos expertos internacionales para iniciar los estudios y elaborar los planos para construir lo que se ha dado en llamar el Taj-Majal Santotomasino, a un costo de 50 millones de dólares que el BID amenazó con prestar.
Paralelamente, tanto el Departamento de Enfermería como los jefes de los Servicios