Salvemos la CSS
Victoriano Rodríguez S. (diostesalvepanama@yahoo.com)
Cuando escribí el artículo "Caja de seguro o caja menuda" (de los gobiernos), publicado el 11 de septiembre de 2001 en El Panamá América, página de Opinión, brindé una fórmula a quienes administran, al Gobierno y a los trabajadores. Fórmula que detallo para que el cotizante, verdadero dueño de la Caja de Seguro Social (CSS), se percate por qué un pequeño sacrificio vale más que oponerse a un hecho que tarde o temprano perjudicará la economía, la salud y obviamente puede alargar una vez más la edad de jubilación de quienes cotizamos. Dios te salve Panamá
Mientras la OIT, que nada tiene que hacer interfiriendo en los asuntos internos de un pueblo soberano, entrometiéndose en asuntos donde los panameños tenemos nuestras propias alternativas de solución, insiste en que se debe aumentar la cuota de cada cotizante del 10 y/o hasta el 16%. Hay quienes sostienen que aumentando la edad de jubilación a los 65 años es una solución. Quizás estas sean soluciones cómodas para quienes administran o gobiernan, pero ¿le conviene al pueblo panameño ese tipo de solución? ¿Es esa la solución que le ofrecen al hijo de Juana que viene trabajando y cotizando desde muy joven (quizás desde niño)? Sinceramente soy de la opinión que ni la primera ni la segunda alternativa es conveniente. Nuestra propuesta es y será:
a. Que el Gobierno asuma el rol que le corresponde en la atención médica y hospitalización del pueblo panameño, incluye nuestros hijos y parientes; es decir, todo aquel que no cotice; porque desde que se instituyó el Sistema Integrado de Salud (SIS), en la década del 70, los gobiernos han transferido la carga social, a nivel de salud, a la Caja de Seguro Social. Hoy resulta que la atención a los beneficiarios es una obligación, que cargamos quienes cotizamos y que no es resarcida por el gobierno.
b. La creación de un sistema de atención a los hijos y cónyuge, mediante el aporte del 1% del salario del cotizante y del 2% por el Gobierno, por cada usuario inscrito. Esto implica que si bien es cierto se aumenta del 7.25%, que se cotiza actualmente, al 8.25%, el aporte real que entra a la CSS es del 10.25%; esto de ser un solo usuario, pero si fueran tres usuarios que inscribiera el cotizante, el aporte individual sería el 10.25%, pero el ingreso real a la CSS sería el 16.25%, ya que el gobierno debe aportar el 6%. Obsérverse que aquel que no reporta usuarios, mantendrá su aporte al Seguro del 7.25%. Sería nuestra solución a problemas locales, sin interferencias e ideas traidas de los cabellos, alejadas de una evaluación nacional.
c. Que el Gobierno pague puntualmente las cuotas obrero patronal, a la CSS; toda vez que, según las publicaciones periodísticas, es el principal deudor moroso.
d. Que se elimine la Junta Directiva y, en su defecto, se cree un Patronato, conformado por representantes de clubes cívicos, con miembros escogidos por méritos y de acuerdo a un reglamento creado para tal fin, pero que sea de conocimiento público, distribuido y publicado a nivel nacional, donde cada patrono cuente con un suplente escogidos por un período no mayor de tres años y se les impida ser reelectos en los dos próximos períodos y que su reemplazo sea quien le estuvo asistiendo
e. Igualmente debe reevaluarse la edad de jubilación (de tal forma que se mantengan las edades de la ley anterior), que fue aumentada inmisericordemente, sin evaluar cuántos y quiénes tenían 15, 20 y más años de estar cotizando cuando abruptamente se le aumentan los años de servicios y de jubilación, bajo la concepción de la crisis del Seguro, pero se continúan incrementando los salarios políticamente o por escalafón; contratando a jubilados en detrimento de los jóvenes desempleados; y es palpable la falta de medicamentos. La jubilación debe establecerse y otorgarse producto de un cúmulo de cuotas y años de aportación y no por edad cronológica. Tengamos siempre presente que la CSS pertenece a quienes cotizamos; el gobierno solamente la administra. Debe y tiene que manejarse como una empresa privada; de lo contrario, muy pronto no tendremos Caja ni tendremos Seguro; los centros de salud se harán pequeños con respecto a la población que asistirá demandando servicios médicos; los consultorios particulares aumentarán las consultas y usted, con ese salario de clase media o baja, ¿dónde se atenderá? Dios te salve Panamá.
(victorianos@hotmail.com)
Cuando escribí el artículo "Caja de seguro o caja menuda" (de los gobiernos), publicado el 11 de septiembre de 2001 en El Panamá América, página de Opinión, brindé una fórmula a quienes administran, al Gobierno y a los trabajadores. Fórmula que detallo para que el cotizante, verdadero dueño de la Caja de Seguro Social (CSS), se percate por qué un pequeño sacrificio vale más que oponerse a un hecho que tarde o temprano perjudicará la economía, la salud y obviamente puede alargar una vez más la edad de jubilación de quienes cotizamos. Dios te salve Panamá
Mientras la OIT, que nada tiene que hacer interfiriendo en los asuntos internos de un pueblo soberano, entrometiéndose en asuntos donde los panameños tenemos nuestras propias alternativas de solución, insiste en que se debe aumentar la cuota de cada cotizante del 10 y/o hasta el 16%. Hay quienes sostienen que aumentando la edad de jubilación a los 65 años es una solución. Quizás estas sean soluciones cómodas para quienes administran o gobiernan, pero ¿le conviene al pueblo panameño ese tipo de solución? ¿Es esa la solución que le ofrecen al hijo de Juana que viene trabajando y cotizando desde muy joven (quizás desde niño)? Sinceramente soy de la opinión que ni la primera ni la segunda alternativa es conveniente. Nuestra propuesta es y será:
a. Que el Gobierno asuma el rol que le corresponde en la atención médica y hospitalización del pueblo panameño, incluye nuestros hijos y parientes; es decir, todo aquel que no cotice; porque desde que se instituyó el Sistema Integrado de Salud (SIS), en la década del 70, los gobiernos han transferido la carga social, a nivel de salud, a la Caja de Seguro Social. Hoy resulta que la atención a los beneficiarios es una obligación, que cargamos quienes cotizamos y que no es resarcida por el gobierno.
b. La creación de un sistema de atención a los hijos y cónyuge, mediante el aporte del 1% del salario del cotizante y del 2% por el Gobierno, por cada usuario inscrito. Esto implica que si bien es cierto se aumenta del 7.25%, que se cotiza actualmente, al 8.25%, el aporte real que entra a la CSS es del 10.25%; esto de ser un solo usuario, pero si fueran tres usuarios que inscribiera el cotizante, el aporte individual sería el 10.25%, pero el ingreso real a la CSS sería el 16.25%, ya que el gobierno debe aportar el 6%. Obsérverse que aquel que no reporta usuarios, mantendrá su aporte al Seguro del 7.25%. Sería nuestra solución a problemas locales, sin interferencias e ideas traidas de los cabellos, alejadas de una evaluación nacional.
c. Que el Gobierno pague puntualmente las cuotas obrero patronal, a la CSS; toda vez que, según las publicaciones periodísticas, es el principal deudor moroso.
d. Que se elimine la Junta Directiva y, en su defecto, se cree un Patronato, conformado por representantes de clubes cívicos, con miembros escogidos por méritos y de acuerdo a un reglamento creado para tal fin, pero que sea de conocimiento público, distribuido y publicado a nivel nacional, donde cada patrono cuente con un suplente escogidos por un período no mayor de tres años y se les impida ser reelectos en los dos próximos períodos y que su reemplazo sea quien le estuvo asistiendo
e. Igualmente debe reevaluarse la edad de jubilación (de tal forma que se mantengan las edades de la ley anterior), que fue aumentada inmisericordemente, sin evaluar cuántos y quiénes tenían 15, 20 y más años de estar cotizando cuando abruptamente se le aumentan los años de servicios y de jubilación, bajo la concepción de la crisis del Seguro, pero se continúan incrementando los salarios políticamente o por escalafón; contratando a jubilados en detrimento de los jóvenes desempleados; y es palpable la falta de medicamentos. La jubilación debe establecerse y otorgarse producto de un cúmulo de cuotas y años de aportación y no por edad cronológica. Tengamos siempre presente que la CSS pertenece a quienes cotizamos; el gobierno solamente la administra. Debe y tiene que manejarse como una empresa privada; de lo contrario, muy pronto no tendremos Caja ni tendremos Seguro; los centros de salud se harán pequeños con respecto a la población que asistirá demandando servicios médicos; los consultorios particulares aumentarán las consultas y usted, con ese salario de clase media o baja, ¿dónde se atenderá? Dios te salve Panamá.
(victorianos@hotmail.com)