default

San Marón


En días pasados, mientras hacíamos estación en Bs.As, Argentina, compañeros del grupo contactaron el templo católico de San Marón y entraron en conversación con el personal de esa parroquia, y el Obispo de esa comunidad creyente católica pero del rito oriental, me extendió una invitación. Efectivamente establecí contacto con el señor Obispo, Monseñor Charbel y tuve la oportunidad de enterarme de quiénes eran los Maronitas. Asumiendo que en nuestra comunidad tampoco sabemos mucho de los Maronitas, comparto esta información valiosa.
Antes, aclaremos que existe el término Iglesia del rito oriental, utilizado en Roma para designar a los católicos de rito bizantino. Equívocamente, se usa para designar la Iglesia ortodoxa. La Iglesia oriental, sean católicos del rito oriental o los disidentes no católicos. Los disidentes son un cuerpo religioso de iglesias nacionales independientes que juntamente forman la Iglesia Ortodoxa y las iglesias Nestoriana, Armenia, Copta, Etíope y Sirios Jacobitas. Fueron en una época parte de la Iglesia católica y no aceptan la autoridad suprema del Papa. Por el contrario, los católicos del rito bizantino, son los Armenios católicos, Caldeos, Coptos y Etíopes católicos, Maronitas, Sirios católicos y los de Malabar y los Uniatas de Ucrania. Están en comunión con Roma.
Los maronitas no son una secta cristiana ni una religión misteriosa, ni una Iglesia disidente, sino una nación católica, un pueblo de origen definido, una Iglesia particular que tiene un destino providencial en el desarrollo de su historia y en la mística de sus santos.
Son los cristianos católicos orientales los que deben su nombre a San Marón, hombre santo rígido defensor de la fe católica en Oriente, monje modelo cuyo ejemplo siguieron numerosos discípulos, un apóstol que la Providencia de Dios eligió para confirmar a los vacilantes en su fe y para originar el núcleo principal de la nación maronita que será baluarte de la lucha a favor de la fe y en beneficio del triunfo de la verdad sobre la mentira y de la libertad contra la opresión. Marón vivió en el siglo IV, en las cercanías de Antioquía, donde trabó relaciones de amistad con grandes figuras como San Basilio y San Juan Crisóstomo y otros ilustres doctores de Iglesia.
De joven, siguiendo las enseñanzas del Divino Maestro, dejó su familia, sus bienes y fue a buscar la calma en una montaña, entregándose a la oración, la contemplación y el trabajo. Dios le otorgó el don de los milagros, sanando las enfermedades del cuerpo y del espíritu y sus prodigios llegaron a proyectarse en lejanos países. Muchos jóvenes siguieron su ejemplo, imitando sus virtudes y procurándolo para escuchar sus enseñanzas y adoptaron su espiritualidad. Fueron llamados "discípulos de San Marón" y después de su muerte , ocurrida en el año 410, crecieron mucho, y formaron el "Convento de San Marón" que cobijaba a numerosos monjes que se dedicaron a luchar con heroísmo contra los errores doctrinales de su época.
En el año 517, los critianos monofisitas que no aceptaron la fe católica definida en el Concilio Ecuménico de Calcedonia en el año 451 mataron a 350 miembros de los que son conocidos como "Mártires, discípulos de San Marón". El Papa Hermes IV reconoció su martirio y así quedó sellada la fe maronita con su sangre.
Al pueblo que en el Patriarcado de Antioquia siguió la orientación religiosa de San Marón y sus discípulos, se les aplicó el nombre de "Maronitas". En el siglo VII por ocasión de la invasión árabe, los maronitas para escapar de la opresión de los conquistadores, huyeron y se refugiaron en los montes y los valles del Líbano donde formaron la Iglesia maronita, bajo el liderazgo de San Juan Marón, monje discípulo de San Marón, reconocido por el Papa como Primer Patriarca maronita de Antioquia y de todo el Oriente. Los Maronitas tienen un patriarca que lleva junto a su propio nombre, el nombre de Pedro, El Apóstol de Cristo, primer Obispo de Antioquia y más tarde, primer Obispo de Roma, Vicario de Cristo, Papa de la Iglesia Universal. El Patriarca maronita es Nasrala Butros Sfeir, Cardenal de la iglesia Católica.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América