Sancionan negocios por desconocer derecho a jubilados
Ser una persona jubilada implica recibir algún tipo de beneficios, entre éstos, descuentos en diversos almacenes, farmacias, restaurantes y demás establecimientos.
Actualmente en la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), reposan varios expedientes donde se analizan distintas denuncias formuladas formalmente por jubilados y como resultado algunos negocios ya han sido sancionados, otros notificados y hay algunos que se encuentran en proceso de apelación.
Sin embargo, muchos negocios se niegan a otorgar este beneficio a las personas jubiladas, por diversos motivos, los que a todas luces carecen de asidero. Para el jubilado Ernesto Riquelme, de 72 años de edad, este problema no es nuevo y seguirá hasta que las autoridades encargadas de sancionar y de exponer los nombres de estos negocios a la luz pública hagan su labor de manera más efectiva.
"Hasta para viajar al interior de la república he tenido que "pelear" por mi derecho", precisó. Para Justino Jiménez, el dilema resulta tedioso, dijo que el problema es que en este país nadie respeta a "los viejos".
Detalló que en las farmacias es donde mayormente ocurren estas situaciones y esto sucede porque en la Caja de Seguro Social (CSS) nunca hay medicinas, puesto que si esta entidad supliera las necesidades de los asegurados este problema disminuiría considerablemente.
Se declaró un convencido de que la CLICAC publique los nombres de los establecimientos que no respetan los derechos de los jubilados, para que el resto de los ciudadanos los sancionen y no compren en esos sitios.
Por su parte, de la CLICAC informaron que existen otros establecimientos a los que se les ha levantado expedientes y se encuentran en proceso de las respectivas firmas de los comisionados de la entidad.
Cabe señalar que con la finalidad de ofrecer a las mujeres y hombres de edad avanzada facilidades y beneficios, se aprobaron la Ley 18 del 7 de agosto de 1989 y la Ley 15 del 13 de julio de 1992, que establecen una serie de descuentos en alimentación, transporte, servicios médicos, servicios técnicos y profesionales, hospedaje, prótesis y aparatos de ayuda. Pueden exigir estos derechos (aunque no sean ni jubilados/as ni pensionados/as) los hombres que tengan 62 y más años de edad y las mujeres con 57 y más años. Sólo tienen que presentar su cédula, si no son jubilados. De lo contrario, mostrar el carnet.
Entre los descuentos que benefician a las personas jubiladas destacan:
25% del consumo individual de comida en cualquier restaurante, salvo las fondas que no requieren licencia comercial para operar.
15% en los establecimientos de comida rápida con franquicias nacionales e internacionales.
50% de lunes a jueves en hoteles, moteles y pensiones.
30% los días viernes, sábados y domingos.
30% en los pasajes de autobuses inter-urbanos.
30% en los pasajes en trenes, lanchas y barcos.
25% en pasajes aéreos de empresas públicas y privadas nacionales.
10% de descuento del valor de medicamentos en farmacias que adquieran bajo receta médica.
20% en los honorarios por consulta médica y quirúrgicas.
15% por servicios odontológicos.
15% por servicios de optometría.
20% en servicios técnicos y profesionales.
20% del precio de todas las prótesis, así como todos los aparatos de ayuda.
Congelación del impuesto de inmueble.
Exoneración del pago de la tasa de valorización siempre que la casa esté a nombre del jubilado o pensionado.
50% del valor del pasaporte.
25% del consumo de energía eléctrica, siempre que ésta esté a nombre del jubilado o pensionado y que dicho consumo no exceda los B/.50.00.
25% del consumo de agua, siempre que esté a nombre del jubilado, pensionado o tercera edad y que el gasto no pase de B/. 10.00.