¡Se busca un vicepresidente!
Luego de conocerse oficialmente el resultado de las elecciones primarias del Partido Revolucionario Democrático (PRD), celebradas el pasado domingo 7, para escoger al candidato o candidata a la Presidencia de la República del periodo (2009-2014), se viene especulando sobre la persona en quien pudiera recaer la designación como candidato a la vicepresidencia. Como quiera que el posible designado para el efecto dependerá de la aprobación final de la candidata a la Presidencia, la abanderada del PRD ha nombrado una comisión para que seleccione de una lista de jóvenes empresarios, al más indicado para tan honrosa designación.
A propósito, en la mitología popular estadounidense, los compañeros vicepresidentes son vistos como el accesorio final. Cuando son buenos, los aspirantes a vicepresidentes dan lustre a las fortalezas del candidato. Pero la opción equivocada puede dejar al votante preguntando, "¿en qué estaba pensando?". Es decir, en el caso nuestro, a más de ser hijo de un empresario exitoso, destinado únicamente a los goces que brinda la fortuna, y para quien la política puede ser solo un deporte, debe reunir otras cualidades susceptibles de la ciudadanía, tales como demostrar ser un hombre serio y concienzudo, una persona con mentalidad sensible a las palpitaciones y problemas de la vida, un ciudadano que demuestre poseer cualidades de dirigente cuya envergadura se pudiera medir por la claridad del criterio y por la elevación de los propósitos, en fin, una persona a quien la Patria podía encomendarse con la confianza que inspiran la integridad incorruptible y el carácter acendrado.
Recordemos que algunos vicepresidentes han pasado a la historia como figuras representativas de primer orden; pero la mayoría no han sido más que compañeros de fórmula de todos los tiempos (dejemos a los historiadores honestos de nuestro país la investigación correspondiente para señalar cuáles han pasado a la historia como más políticamente capaces que los presidentes bajo los cuales sirvieron).
En todo caso, vale destacar la disposición constitucional vigente, la cual eliminó, precisamente, a partir del periodo 2009-2014, la figura de un segundo vicepresidente, pues la experiencia de los últimos años ha demostrado lo ineficiente, oneroso e inútil de mantener a nivel del Ejecutivo, el cargo de Segundo Vicepresidente de la República.
Pero esta nota admonitoria cívica, de carácter puramente docente, no se limita a la decisión de la candidata del Partido Revolucionario Democrático. Está dirigida a todos los candidatos a la Presidencia de la República, independientemente del partido a que pertenezcan (de oposición o del partido gobernante). ¡Esperamos que el propósito de la misma sea interpretado y aplicado en su justo valor!