Se buscan psiquiatras y psicólogos
CON las cosas que pasan en Panamá, los psiquiatras y los psicólogos deberían ser todos millonarios. Dicen que los Estados Unidos deben respetar a Panamá porque, como acá juzgaron a Pedro Miguel por la muerte del soldado Zack Hernández, encontrándolo inocente, esa decisión debe ser final y no puede haber ningún juicio pendiente en ninguna parte por el mismo caso. Sin embargo, antes de diciembre de 1989, a Manuel Antonio Noriega, bajo la ponencia del hoy Diputado y entonces Magistrado, Jerry Wilson Navarro, la Corte Suprema de Justicia lo declaró inocente de los cargos internacionales por lavado de dinero y tráfico de drogas que se hacían desde Estados Unidos. Ello no impidió que allá posteriormente lo juzgaran imponiéndole condena de 40 años, reducida a 17 años por buen comportamiento. Al cumplirse el 9 de septiembre la condena de Noriega, todos sus amigotes en Panamá se hicieron los chivos locos y hasta el momento han hecho todo lo posible para que no regrese y lo lleven para Francia.
Algunos de los que se opusieron al bendito TLC, ahora Tratado de Protección Comercial (TPC), se rasgan las vestiduras a favor del desconocido tratado, cuando durante su discusión se opusieron a él, echándole la culpa de lo que pasa a la elección de Pedro Miguel González como el negativo factor que atrasará su discusión en Washington. En serio, que hay para pensar que algunos se están volviendo locos.
Lo cierto es que este Tratado, que tantos beneficios ha traído a países como Chile y México, y que con lo que ocurre aquí, se discutirán primero los TPC de Estados Unidos con Colombia y Perú, ha estado en la palestra desde el anterior gobierno; hasta se pensó que para variar se trataba de una agenda de Estado, que trascendía el tiempo de un gobierno. Dijeron que era de vital importancia para el desarrollo económico del país su rápida aprobación e implementación. Hasta el ministro de Agricultura Laurentino Cortizo, uno de los mejores amigos del Presidente, fue sacrificado en su proceso de discusión, obligándolo a renunciar al cargo. Ahora resulta, que el asunto que se pintó hace un mes como el gran logro del Presidente Torrijos y se anunciaba su inmediata firma con bombos y platillos dada la excelente relación desarrollada con los norteamericanos, ahora no es tan importante. Puede esperar los 365 días que dure la Presidencia de González, hecho que al ocurrir faltarán escasos meses para que George Bush termine su impopular mandato, en donde el Congreso de a casualidad le aprobará que mande una breve nota a Torrijos dicéndole: "I am sorry, wait for Mrs. Clinton"..
Los países no pueden ser manejados así. La única voz sensata que he escuchado dentro del oficialismo en todo esto ha sido la del Alcalde Juan Carlos Navarro, quien advirtió lo que podría pasar y ha reiterado su disconformidad por la forma como se están manejando las relaciones exteriores del país. El PRD, acostumbrado a manejarse con consignas y órdenes, ha salido a decir que todo el problema con el señor González lo han originado los medios de comunicación, por las exageraciones que han hecho del caso. Ha sido lo mismo cuando orquestadamente salieron a decir que quienes no querían que Noriega regresara a Panamá eran los empresarios opositores que se beneficiaron del hoy repudiado ex militar. Al amigo Juan Carlos hasta gringuero le han llamado; de seguro que lo seguirán atacando y mañana dirán que responde a los intereses de los que como Ernesto Pérez Balladares se oponen a la forma como el PRD está manejando el país.
Los países no pueden ser manejados así y menos en medio de una situación de bonanza. No es responsable y mucho menos serio. No estamos frente a un asunto de nacionalismo, el cual el PRD dejó de usar como arma dialéctica hace bastantes años, además de que ni ellos mismos se comen ese cuento. El pragmatismo de los actuales gobernantes va mucho más allá, pero en este caso, por la desmedida búsqueda de apoyo para el impopular precandidato presidencial que se quiere imponer desde el Palacio de las Garzas, se les ha ido la mano. Mientras tanto, el que sale perjudicado es el país, que anda como un velero sin rumbo, sin un capitán responsable y con una tripulación incapaz de decírselo para que no termine naufragando. La verdad es que después de tanta locura deberían muchos ir a ver un especialista mental.
gcochez@cableonda.net
Un agua mal tratada en una piscina pública puede ocasionar problemas dermatológicos (infecciones) y esa agua contaminada, si es ingerida, puede traer complicaciones gastrointestinales, señaló Lucas López, director de la Región Metropolitana de Salud.
Allí no acaba todo, pues en niños y adultos se pueden presentar problemas en el oído.
López explicó que el uso de las aguas debe ser sistemático, dependiendo de las normas.
"Periódicamente se toman muestras de las aguas de las piscinas para conocer los niveles de cloro y bacterias", afirmó.
En tanto, el ex director de la región de Salud de San Miguelito, Jorge Gamboa Arosemena, dijo que se debe aplicar cloro en proporción al volumen de agua que tiene que desinfectar.
Añadió que las personas antes de introducirse a las piscinas deben bañarse, para incorporar la menor cantidad de agentes como bacterias.
Es recomendable un baño previo con agua y jabón y posteriormente hacer lo mismo, ducharse para quitarse el exceso de cloro que tienen las piscinas, pues si éste se queda en el cuerpo, puede irritar la piel".
Algunos de los que se opusieron al bendito TLC, ahora Tratado de Protección Comercial (TPC), se rasgan las vestiduras a favor del desconocido tratado, cuando durante su discusión se opusieron a él, echándole la culpa de lo que pasa a la elección de Pedro Miguel González como el negativo factor que atrasará su discusión en Washington. En serio, que hay para pensar que algunos se están volviendo locos.
Lo cierto es que este Tratado, que tantos beneficios ha traído a países como Chile y México, y que con lo que ocurre aquí, se discutirán primero los TPC de Estados Unidos con Colombia y Perú, ha estado en la palestra desde el anterior gobierno; hasta se pensó que para variar se trataba de una agenda de Estado, que trascendía el tiempo de un gobierno. Dijeron que era de vital importancia para el desarrollo económico del país su rápida aprobación e implementación. Hasta el ministro de Agricultura Laurentino Cortizo, uno de los mejores amigos del Presidente, fue sacrificado en su proceso de discusión, obligándolo a renunciar al cargo. Ahora resulta, que el asunto que se pintó hace un mes como el gran logro del Presidente Torrijos y se anunciaba su inmediata firma con bombos y platillos dada la excelente relación desarrollada con los norteamericanos, ahora no es tan importante. Puede esperar los 365 días que dure la Presidencia de González, hecho que al ocurrir faltarán escasos meses para que George Bush termine su impopular mandato, en donde el Congreso de a casualidad le aprobará que mande una breve nota a Torrijos dicéndole: "I am sorry, wait for Mrs. Clinton"..
Los países no pueden ser manejados así. La única voz sensata que he escuchado dentro del oficialismo en todo esto ha sido la del Alcalde Juan Carlos Navarro, quien advirtió lo que podría pasar y ha reiterado su disconformidad por la forma como se están manejando las relaciones exteriores del país. El PRD, acostumbrado a manejarse con consignas y órdenes, ha salido a decir que todo el problema con el señor González lo han originado los medios de comunicación, por las exageraciones que han hecho del caso. Ha sido lo mismo cuando orquestadamente salieron a decir que quienes no querían que Noriega regresara a Panamá eran los empresarios opositores que se beneficiaron del hoy repudiado ex militar. Al amigo Juan Carlos hasta gringuero le han llamado; de seguro que lo seguirán atacando y mañana dirán que responde a los intereses de los que como Ernesto Pérez Balladares se oponen a la forma como el PRD está manejando el país.
Los países no pueden ser manejados así y menos en medio de una situación de bonanza. No es responsable y mucho menos serio. No estamos frente a un asunto de nacionalismo, el cual el PRD dejó de usar como arma dialéctica hace bastantes años, además de que ni ellos mismos se comen ese cuento. El pragmatismo de los actuales gobernantes va mucho más allá, pero en este caso, por la desmedida búsqueda de apoyo para el impopular precandidato presidencial que se quiere imponer desde el Palacio de las Garzas, se les ha ido la mano. Mientras tanto, el que sale perjudicado es el país, que anda como un velero sin rumbo, sin un capitán responsable y con una tripulación incapaz de decírselo para que no termine naufragando. La verdad es que después de tanta locura deberían muchos ir a ver un especialista mental.
gcochez@cableonda.net
Anualmente las piscinas son utilizadas por unas 100 mil personas. La de Pueblo Nuevo es rehabilitada a un costo de B/.80 mil, la de Plaza Amador por B/. 4 mil y en la de Santa Ana se usaron B/.65 para cambiar el zinc de las gradas, reparar filtraciones, etc.
Las otras piscinas están ubicadas en El Chorrillo, San Francisco y dos en Betania.
Un agua mal tratada en una piscina pública puede ocasionar problemas dermatológicos (infecciones) y esa agua contaminada, si es ingerida, puede traer complicaciones gastrointestinales, señaló Lucas López, director de la Región Metropolitana de Salud.
Allí no acaba todo, pues en niños y adultos se pueden presentar problemas en el oído.
López explicó que el uso de las aguas debe ser sistemático, dependiendo de las normas.
"Periódicamente se toman muestras de las aguas de las piscinas para conocer los niveles de cloro y bacterias", afirmó.
En tanto, el ex director de la región de Salud de San Miguelito, Jorge Gamboa Arosemena, dijo que se debe aplicar cloro en proporción al volumen de agua que tiene que desinfectar.
Añadió que las personas antes de introducirse a las piscinas deben bañarse, para incorporar la menor cantidad de agentes como bacterias.
Es recomendable un baño previo con agua y jabón y posteriormente hacer lo mismo, ducharse para quitarse el exceso de cloro que tienen las piscinas, pues si éste se queda en el cuerpo, puede irritar la piel".