Se calienta la guerra fría
Para favorecer el desarrollo de Venezuela y fortalecer sus relaciones estratégicas, Hugo Chávez estuvo la madrugada del lunes en Cuba, en gira internacional que lo llevará, además, a Rusia, China, Francia y Portugal.
Los viajes de Chávez a Cuba son habituales, los oficiales y los clandestinos, pero en el caso de Rusia sería el segundo en menos de dos meses, lo que podría carecer de significado de no ser porque en el instante en que Chávez llegaba a La Habana, estaba zarpando el crucero nuclear "Pedro el Grande", cabeza de una flota de Rusia, para realizar maniobras navales en las costas de Venezuela. Inusual práctica, sería la primera que ocurriría, antes y después del fin de la guerra fría. Nada exagerado sería concluir que se trata de una provocación sin precedentes por parte de Chávez, pero también uno de los intentos más visibles de Rusia por retomar un papel activo en la intervención de conflictos internacionales, posición que fue discretamente abandonada tras el descalabro de la otrora Unión Soviética. ¿Ayúdame que yo te ayudaré?
Chávez parece recurrir cada vez con más frecuencia al respaldo de Rusia y de China en la guerra, verbal hasta ahora, que ha tenido con Estados Unidos, y de amenaza sostenida hacia sus vecinos. El que ahora lleve hasta las costas de Venezuela una flota nuclear rusa vuelve a convertir a América Latina en un activo escenario de la una nueva guerra fría que al parecer está en marcha.