Se fue un año y llega otro
Acaba de terminar un año, el 2009, y nos aprestamos para uno nuevo. Para muchos el año que acaba de finalizar llenó todas sus expectativas y fue muy fructífero en todo sentido, mientras que para otros fue decepcionante donde inclusive se esfumaron sus esperanzas. Para los primeros hubo salud, dicha, bienestar, pero para otros fue todo lo contrario. Por encima de las incidencias personales está nuestra nación.
¿Qué se hizo beneficioso para nuestra comunidad en el año que culminó y qué espera ella para el 2010?
En lo positivo tenemos la instalación de un nuevo gobierno que obtuvo una amplísima mayoría electoral, lo que involucra también una gran responsabilidad. Este gobierno presidido por Don Ricardo Martinelli tuvo aciertos en especial al haber adoptado varias medidas de alcance social como lo son: el programa para los ancianos sin jubilaciones, el aumento de sueldo para la policía, el nuevo salario mínimo, el inicio de los estudios para el transporte subterráneo al igual que otras medidas para mejorar el actual y muy deficiente, por cierto, transporte público. También se le ha dado un estímulo al agro.
Con respecto al año 2010 la población tiene grandes expectativas que su condición de vida mejorará. Con un presupuesto multimillonario se espera que comiencen a materializarse proyectos importantes, como lo son: los cambios sustanciales y profundos a la Constitución Nacional, también los proyectos habitacionales en Curundú. Igualmente la comunidad espera que se introduzcan reformas a los ingresos escandalosos del cuerpo consular que hoy tienen; se mejore la atención en el Seguro Social y se eliminen las casas de juego que están ubicadas en barrios muy pobres. También espera la comunidad que se prosiga con el plan de sacar al país del Parlacen que la inmensa mayoría del pueblo rechaza; el nuevo sistema carcelario y el inicio del plan de reubicar algunas entidades gubernamentales en la antigua Embajada Norteamericana; uniformes y textos escolares gratis; continuación de la Cinta Costera; sobre todo se espera que continúe una política de honestidad y persecución a los delitos; se inicien las reformas al plan educativo y se actúe con más éxito el combate al crimen. Estas expectativas que tiene la ciudadanía están cimentadas en las promesas de cambio que hizo el Mandatario en su campaña política y que el electorado respaldó ampliamente.