Se prohíbe tocar el Fondo de Fideicomiso
La creación del Fondo Fiduciario de Fideicomiso y la ley que regula el mismo, fue una acción de altura y digna de encomio, que nos legó el gobierno de Pérez Balladares.
A diferencia del lamentable y fallido proyecto de reelección, que sólo beneficiaba a su promotor, la creación de este Fondo descansa sobre bases morales sólidas, ya que establece que estos dineros representan el patrimonio de todos los panameños, presentes y futuros; que ningún gobierno tiene la potestad de disponer de ellos, no importa cuán nobles sean sus fines; y que sólo el producto de los intereses puede ser gastado.
Indudablemente que estos dineros le habrían venido muy bien en sus postrimerías, al pasado gobierno e indudablemente, también, que los que hoy proponen morder el citado fondo, habrían puesto el grito al cielo si dicho gobierno los hubiera tocado.
Los argumentos que se están empleando para justificar que el gobierno de la Sra. Moscoso eche manos a estos dineros, no son convincentes y carecen de fuerza moral. La propia Presidenta, recientemente, le hizo un flaco favor a su causa cuando trajo a colación la posibilidad de "coger los fondos" a raíz de la entrega de viviendas que su gobierno regaló a los damnificados del incendio de Santa Ana (noticiero vespertino de TV-2).
¿Que hay grandes necesidades sociales? Cierto, como también lo es, que siempre las habrá. Hasta los países más ricos del planeta las tienen, lo cual no implica que podemos ignorarlas. Lamentablemente algunos gobiernos suelen convertir estas necesidades en oportunidades políticas para ser explotadas, razón por la cual debemos ser muy cuidadosos con estos asuntos cuando hay grandes sumas de dinero de por medio.
¿Que el Fondo en la actualidad produce muy poco en concepto de intereses ? Cierto también, pero este un problema de administración que puede y debe corregirse. Las deudas siempre cuestan más que lo que producen los ahorros. Esto lo sabe todo el que ha negociado una hipoteca al mismo tiempo que un instrumento de ahorros, pero esto en modo alguno descalifica el concepto del ahorro, que ha sido un factor determinante en el crecimiento económico de las naciones exitosas.
¿Que los dineros del Fondo se pueden emplear para suplir las necesidades de crédito del Gobierno? Esto también sería valido si no fuera porque sabemos que el gobierno no le paga ni al Seguro Social.
¿Que la tradicional conducta fiscal irresponsable de nuestros gobiernos se puede cambiar de la noche a la mañana, mediante acciones transparentes y otras fórmulas mágicas? ¡Permítanme dudarlo! Si esto fuera posible y nos pudiéramos transformar en una especie de Suiza, ¿por qué no proponer también la creación de una banca central con su respectivo papel moneda? ¡Por supuesto que no! Todos, inclusive los que hoy proponen morder el Fondo, sabemos que esto sería nuestra ruina.
Es una lástima que este Fondo, a escasos años de su creación, ya está corriendo peligro. Pareciera que padecemos del síndrome de los atletas panameños que por más dinero que hacen, no logran conservar nada y terminan siempre empobrecidos.
Las áreas revertidas valen muchos billones de dólares. Es un hecho que los Estados Unidos a través de los años ha invertido en ellas tanto o más que en el propio Canal. Algunos estimados las valoran en más de 30 billones.
Lo que deberíamos hacer es continuar alimentando este fondo para hacerlo crecer rápidamente. No sería exagerado pensar que en un futuro no muy lejano, cuando se intensifique la explotación de estos bienes, pudiéramos llegar a reunir, a manera de ejemplo, un capital de unos 8 billones de dólares.
Estos dineros invertidos a tan sólo 6% generarían un ingreso de 480 millones de dólares al año, cifra esta que supera con creces lo que nos producía la presencia del Comando Sur de E.U, sumado a lo que nos produce el turismo durante el curso del año.
Estos 480 millones, a diferencia del Fondo que tendería a desaparecer a medida que los gobiernos lo vayan despojando, serían un ingreso anual recurrente, al cual tendrían acceso todos nuestros futuros gobiernos para poder atender en forma regular y ordenada las grandes necesidades sociales del país.
A diferencia del lamentable y fallido proyecto de reelección, que sólo beneficiaba a su promotor, la creación de este Fondo descansa sobre bases morales sólidas, ya que establece que estos dineros representan el patrimonio de todos los panameños, presentes y futuros; que ningún gobierno tiene la potestad de disponer de ellos, no importa cuán nobles sean sus fines; y que sólo el producto de los intereses puede ser gastado.
Indudablemente que estos dineros le habrían venido muy bien en sus postrimerías, al pasado gobierno e indudablemente, también, que los que hoy proponen morder el citado fondo, habrían puesto el grito al cielo si dicho gobierno los hubiera tocado.
Los argumentos que se están empleando para justificar que el gobierno de la Sra. Moscoso eche manos a estos dineros, no son convincentes y carecen de fuerza moral. La propia Presidenta, recientemente, le hizo un flaco favor a su causa cuando trajo a colación la posibilidad de "coger los fondos" a raíz de la entrega de viviendas que su gobierno regaló a los damnificados del incendio de Santa Ana (noticiero vespertino de TV-2).
¿Que hay grandes necesidades sociales? Cierto, como también lo es, que siempre las habrá. Hasta los países más ricos del planeta las tienen, lo cual no implica que podemos ignorarlas. Lamentablemente algunos gobiernos suelen convertir estas necesidades en oportunidades políticas para ser explotadas, razón por la cual debemos ser muy cuidadosos con estos asuntos cuando hay grandes sumas de dinero de por medio.
¿Que el Fondo en la actualidad produce muy poco en concepto de intereses ? Cierto también, pero este un problema de administración que puede y debe corregirse. Las deudas siempre cuestan más que lo que producen los ahorros. Esto lo sabe todo el que ha negociado una hipoteca al mismo tiempo que un instrumento de ahorros, pero esto en modo alguno descalifica el concepto del ahorro, que ha sido un factor determinante en el crecimiento económico de las naciones exitosas.
¿Que los dineros del Fondo se pueden emplear para suplir las necesidades de crédito del Gobierno? Esto también sería valido si no fuera porque sabemos que el gobierno no le paga ni al Seguro Social.
¿Que la tradicional conducta fiscal irresponsable de nuestros gobiernos se puede cambiar de la noche a la mañana, mediante acciones transparentes y otras fórmulas mágicas? ¡Permítanme dudarlo! Si esto fuera posible y nos pudiéramos transformar en una especie de Suiza, ¿por qué no proponer también la creación de una banca central con su respectivo papel moneda? ¡Por supuesto que no! Todos, inclusive los que hoy proponen morder el Fondo, sabemos que esto sería nuestra ruina.
Es una lástima que este Fondo, a escasos años de su creación, ya está corriendo peligro. Pareciera que padecemos del síndrome de los atletas panameños que por más dinero que hacen, no logran conservar nada y terminan siempre empobrecidos.
Las áreas revertidas valen muchos billones de dólares. Es un hecho que los Estados Unidos a través de los años ha invertido en ellas tanto o más que en el propio Canal. Algunos estimados las valoran en más de 30 billones.
Lo que deberíamos hacer es continuar alimentando este fondo para hacerlo crecer rápidamente. No sería exagerado pensar que en un futuro no muy lejano, cuando se intensifique la explotación de estos bienes, pudiéramos llegar a reunir, a manera de ejemplo, un capital de unos 8 billones de dólares.
Estos dineros invertidos a tan sólo 6% generarían un ingreso de 480 millones de dólares al año, cifra esta que supera con creces lo que nos producía la presencia del Comando Sur de E.U, sumado a lo que nos produce el turismo durante el curso del año.
Estos 480 millones, a diferencia del Fondo que tendería a desaparecer a medida que los gobiernos lo vayan despojando, serían un ingreso anual recurrente, al cual tendrían acceso todos nuestros futuros gobiernos para poder atender en forma regular y ordenada las grandes necesidades sociales del país.