Se va un año y viene otro nuevo
Lleno de esperanzas y de rezos con fe para que Dios se apiade del país y nos haga mejores panameños. Tengo confianza en que ciertas cosas, por no decir todas, ya que sería mucho pedir, saldrán al querer de la mayoría. Sé perfectamente que hemos rezado para que el 2006 sea de un giro de 180 grados y que lo que no pudimos solucionar o lo hicimos a medias, se resuelva en su totalidad. Desde luego que Dios puede ayudarnos; pero debemos hacerlo también nosotros mismos. Empezaremos por solicitarle a nuestro Presidente un poco de atención a los problemas nacionales. Por momentos pienso que no tenemos quién nos gobierne y que las decisiones que hay que tomar pasan desapercibidas por las altas autoridades. Esto es serio, porque a veces parecemos un barco a la deriva, sin timonel.
Si los gobernantes no ven cómo están las calles y carreteras de Panamá; si no escuchan radio para oír el clamor de la gente del interior que debe viajar diariamente por aquellas carreteras deterioradas, continuaremos teniendo los mejores carros del mundo. El tránsito no funciona porque nombran personas que no tienen la capacidad para manejar esa sección. No quiero ser mal pensada, sólo trasmito lo que se dice en las calles: al que nombran en el Tránsito hace negocios con los cupos y no cupos. A mí que me registren porque no me consta. Pero vox populis, vox Dei. No tienen la menor idea y menos la menor intención de mejorar los semáforos que no funcionan y son una de las causas de los tranque que se producen en algunas calles, porque son tan cortos que sólo pasan tres o cuatro carros y continúan las colas. ¿Será que en otros países no hay personas especializadas que orienten y enseñen a los nuestros, o es que creemos ser sabelotodo?
Comprendo que el Gobierno necesite dinero para invertir y pagar la abultada planilla que tiene; pero tampoco es de exagerar. Ahora resulta que quieren apretar las asociaciones que manejan ciertas instituciones. Por ejemplo, el Gobierno tiene la obligación de atender a los mayores del Hogar Bolívar, los niños de Malambo, los indigentes que son atendidos por Luz y Vida. No sólo no lo hace porque no da ni medio para esos y otros más, sino que se recuesta en la buena voluntad de una serie de personas que voluntariamente ayudan a que se sostengan esos lugares. Ellos y ellas consiguen donaciones para los gastos y el manejo de las mismas. ¿Qué sucede ahora? Les están poniendo una serie de trabas a esas agrupaciones y las donaciones que hasta ahora están exentas de impuesto sobre la renta, las quieren limitar a cierta cantidad.
Sabemos que muchas de estas empresas que ayudan lo hacen con el incentivo de deducir. Si el Gobierno no ayuda, y encima disminuirán las donaciones, ¿a dónde irán a parar esas instituciones? Las autoridades deben mirar bien lo que van a hacer antes de que venga una debacle en ciertos sectores. Si están tan desesperados por conseguir dinero, búsquenlo en otro lado y no gasten tanto innecesariamente. Busquen inversiones nacionales y extranjeras sin pedir coimas que las espantan; desarrollen una buena política económica que todavía no vemos para aumentar el empleo, y también el turismo, que es la industria sin chimenea y Panamá tiene mucho más que ofrecer que otros países. Pero el cantante no hace nada; aún no vemos despegue en ese sector.
Da tristeza ver cómo pasa el tiempo sin avanzar. El pueblo se pregunta en qué emplean el tiempo de trabajo del gobierno, porque parecemos campeones de natación: nada por aquí, nada por allá. Esto lo escribo sin deseos de ser negativa, sólo lo digo porque veo la realidad de nuestras vidas y no tenemos pasado, presente ni futuro. Si comemos hoy no sabemos si mañana habrá algo.
Sr. Presidente, con todo respeto, le pido que gobierne para los panameños y no para los de su partido. Se escapan las oportunidades y feneceremos. Ojalá tenga visión de estadista para mejorar nuestra situación ya que el pueblo se lo solicita.
Animales que representan el Año Nuevo chino: el dragón, la serpiente, el caballo, el conejo, el tigre, el búfalo, la rata, el cerdo, la cabra, el mono, el gallo y el perro. En el 2005 los chinos celebraron el año de El Gallo.
Si los gobernantes no ven cómo están las calles y carreteras de Panamá; si no escuchan radio para oír el clamor de la gente del interior que debe viajar diariamente por aquellas carreteras deterioradas, continuaremos teniendo los mejores carros del mundo. El tránsito no funciona porque nombran personas que no tienen la capacidad para manejar esa sección. No quiero ser mal pensada, sólo trasmito lo que se dice en las calles: al que nombran en el Tránsito hace negocios con los cupos y no cupos. A mí que me registren porque no me consta. Pero vox populis, vox Dei. No tienen la menor idea y menos la menor intención de mejorar los semáforos que no funcionan y son una de las causas de los tranque que se producen en algunas calles, porque son tan cortos que sólo pasan tres o cuatro carros y continúan las colas. ¿Será que en otros países no hay personas especializadas que orienten y enseñen a los nuestros, o es que creemos ser sabelotodo?
Comprendo que el Gobierno necesite dinero para invertir y pagar la abultada planilla que tiene; pero tampoco es de exagerar. Ahora resulta que quieren apretar las asociaciones que manejan ciertas instituciones. Por ejemplo, el Gobierno tiene la obligación de atender a los mayores del Hogar Bolívar, los niños de Malambo, los indigentes que son atendidos por Luz y Vida. No sólo no lo hace porque no da ni medio para esos y otros más, sino que se recuesta en la buena voluntad de una serie de personas que voluntariamente ayudan a que se sostengan esos lugares. Ellos y ellas consiguen donaciones para los gastos y el manejo de las mismas. ¿Qué sucede ahora? Les están poniendo una serie de trabas a esas agrupaciones y las donaciones que hasta ahora están exentas de impuesto sobre la renta, las quieren limitar a cierta cantidad.
Sabemos que muchas de estas empresas que ayudan lo hacen con el incentivo de deducir. Si el Gobierno no ayuda, y encima disminuirán las donaciones, ¿a dónde irán a parar esas instituciones? Las autoridades deben mirar bien lo que van a hacer antes de que venga una debacle en ciertos sectores. Si están tan desesperados por conseguir dinero, búsquenlo en otro lado y no gasten tanto innecesariamente. Busquen inversiones nacionales y extranjeras sin pedir coimas que las espantan; desarrollen una buena política económica que todavía no vemos para aumentar el empleo, y también el turismo, que es la industria sin chimenea y Panamá tiene mucho más que ofrecer que otros países. Pero el cantante no hace nada; aún no vemos despegue en ese sector.
Da tristeza ver cómo pasa el tiempo sin avanzar. El pueblo se pregunta en qué emplean el tiempo de trabajo del gobierno, porque parecemos campeones de natación: nada por aquí, nada por allá. Esto lo escribo sin deseos de ser negativa, sólo lo digo porque veo la realidad de nuestras vidas y no tenemos pasado, presente ni futuro. Si comemos hoy no sabemos si mañana habrá algo.
Sr. Presidente, con todo respeto, le pido que gobierne para los panameños y no para los de su partido. Se escapan las oportunidades y feneceremos. Ojalá tenga visión de estadista para mejorar nuestra situación ya que el pueblo se lo solicita.
Animales que representan el Año Nuevo chino: el dragón, la serpiente, el caballo, el conejo, el tigre, el búfalo, la rata, el cerdo, la cabra, el mono, el gallo y el perro. En el 2005 los chinos celebraron el año de El Gallo.