Señales equivocadas
Cuando votamos en elecciones, muchos (los que no esperamos favores, coimas, botellas y que siempre nos hemos zurrado para ganarnos el sustento) lo hacemos con la ilusión de que nuestros seleccionados, de llegar a ser electos, se comportarán a la altura, sabiendo que llevan a cuestas la responsabilidad de representar dignamente al electorado que los eligió. Hasta ahora han sido una triste decepción, no hacen más que llegar y en seguida se transforman radicalmente de caballeros a enanos mentales, proclives a sobornar y ser sobornados, con mentes generadoras de razonamientos estúpidos, justificadores de actuaciones inverosímiles, mediatizadores de la verdad, activos aprovechadores del status quo corrupto del medio, de agentes de cambio; automáticamente se mimetizan con el medio corrupto que juraron combatir. Esas son las señales equivocadas que se trasmiten a nuestro pueblo sin importarles la trascendencia en la que los héroes, los ejemplos de habilidad a seguir, son estos señores y señoras que hacen gala y ostentan los frutos de su corrupción, los que influencian negativamente a la juventud con antivalores como el beneficio de una botella , el robo, el peculado, la trampa, las componendas, el soborno, la coima , el uso de influencia para desviar la justicia y obtener beneficios.
Nos sentimos avergonzados e indignados cuando nuestros elegidos y los que no lo han sido, pero que también nos representan, se prestan para estos desmanes; por lo que es necesario que encontremos la forma de hacer notorio nuestro desagrado por sus actuaciones y hacerlo saber públicamente para exigirle rectificaciones.
Creo que el apoyo de los medios de comunicación sería vital y podrían jugar un papel decisivo en la reafirmación del mandato popular: Por ejemplo, podrían canalizar "Un Buzón del Pueblo", donde se reciban mensajes escritos por fax , e-mail o personalmente, los que serían contabilizados por el medio y remitidos al funcionario destinatario. Así podríamos saber y medir la aprobación o desaprobación real de las actuaciones de estos funcionarios y llevar una estadística que sería muy valiosa para futuras acciones.
No podemos seguir tolerando pasivamente actuaciones indignas e irresponsables a los funcionarios que nos representan. Es sencillamente intolerable ver a nuestra mandataria en abierta campaña política de un candidato cuando es presidenta de todos los panameños hasta el 1 de septiembre de 2004; es intolerable tener que soportar más pataletas de niño engreído como las del ex presidente Pérez Balladares cuando la voluntad popular le negó la reelección en el ocaso de su mandato; es inaceptable que nos quieran imponer la construcción de un camino que no se necesita, cuando hay muchísimos que se están derrumbando a pedazos, y es claramente una señal equivocada cuando la Presidenta acepta la " renuncia " del director del ANAM, una vez éste cumplió objetivamente con su deber y rechaza un estudio de impacto ambiental por deficiente, incompleto e incapaz de demostrar la viabilidad de conservar las condiciones naturales del Parque Volcan Barú. Lo que se trasluce en este proceder es que este señor se puso los pantalones y antepuso su profesionalismo y se negó a avalar, a justificar lo injustificable; la Presidencia, en lugar de permitirle su retiro, debió aprovechar esto para voltear la opinión pública a su favor, felicitándolo por una decisión objetiva, profesional e independiente y capitalizarlo como ejemplo de labor eficiente y propaganda política invaluable para su alicaído ungido. ¡Otro gallo podría cantar!
Nos sentimos avergonzados e indignados cuando nuestros elegidos y los que no lo han sido, pero que también nos representan, se prestan para estos desmanes; por lo que es necesario que encontremos la forma de hacer notorio nuestro desagrado por sus actuaciones y hacerlo saber públicamente para exigirle rectificaciones.
Creo que el apoyo de los medios de comunicación sería vital y podrían jugar un papel decisivo en la reafirmación del mandato popular: Por ejemplo, podrían canalizar "Un Buzón del Pueblo", donde se reciban mensajes escritos por fax , e-mail o personalmente, los que serían contabilizados por el medio y remitidos al funcionario destinatario. Así podríamos saber y medir la aprobación o desaprobación real de las actuaciones de estos funcionarios y llevar una estadística que sería muy valiosa para futuras acciones.
No podemos seguir tolerando pasivamente actuaciones indignas e irresponsables a los funcionarios que nos representan. Es sencillamente intolerable ver a nuestra mandataria en abierta campaña política de un candidato cuando es presidenta de todos los panameños hasta el 1 de septiembre de 2004; es intolerable tener que soportar más pataletas de niño engreído como las del ex presidente Pérez Balladares cuando la voluntad popular le negó la reelección en el ocaso de su mandato; es inaceptable que nos quieran imponer la construcción de un camino que no se necesita, cuando hay muchísimos que se están derrumbando a pedazos, y es claramente una señal equivocada cuando la Presidenta acepta la " renuncia " del director del ANAM, una vez éste cumplió objetivamente con su deber y rechaza un estudio de impacto ambiental por deficiente, incompleto e incapaz de demostrar la viabilidad de conservar las condiciones naturales del Parque Volcan Barú. Lo que se trasluce en este proceder es que este señor se puso los pantalones y antepuso su profesionalismo y se negó a avalar, a justificar lo injustificable; la Presidencia, en lugar de permitirle su retiro, debió aprovechar esto para voltear la opinión pública a su favor, felicitándolo por una decisión objetiva, profesional e independiente y capitalizarlo como ejemplo de labor eficiente y propaganda política invaluable para su alicaído ungido. ¡Otro gallo podría cantar!