Servicio selectivo: criticado y desprestigiado
La mayoría de los conductores de taxis mantienen la mala práctica de decirle a los usuarios de este servicio, el famoso "no voy", cuando les es solicitado que les lleven a determinado sitio, a pesar que actualmente hay una reglamentación vigente de 1999 del Ministerio de Gobierno y Justicia, que prohíbe esta acción.
Lejos de acabar con esta práctica, muchos conductores de taxis persisten en lo mismo, sobre todo durante los días de pagos, que es cuando esta acción se incrementa, así como en días feriados y durante las fiestas de fin de año.
Algunos conductores de taxis aseguran que para pagar la cuenta al propietario del taxi, en caso de ser palanca o para pagar la letra de la financiera tienen que recurrir a esta práctica, a fin de que al final de la jornada, les quede algún dinero extra para llevar a casa.
Manifestaron que en la actualidad es imposible recoger la cuenta del dueño del carro, llenar el tanque de gasolina y que les quede unos 15 balboas, trabajando con una sola carrera a la vez.
"Anteriormente un buen día un taxista se hacía entre 40 y 50 balboas, pero hoy a duras penas llegamos a los B/.30, si a esto le sumamos los egresos diarios de un taxi, estamos hablando de 15 balboas de letra diaria y unos 10 de gasolina, prácticamente no nos queda nada", expresaron.
"Me gustaría que así como son de implacables con nosotros (taxistas), lo fueran con los criminales que frecuentemente asesinan a colegas, pero allí no hacen nada porque somos hijos de la cocinera", comentó uno de los conductores. Mientras tanto, algunas personas entrevistadas por El Panamá América coincidieron en que la mayoría de los taxistas prestan un servicio deficiente.
El Panamá América entrevistó al subdirector de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Ernesto Torres, quien indicó que adoptar acciones contra este tipo de irregularidades era prácticamente imposible, pues se perdía el elemento sorpresa, que es indispensable en este tipo de iniciativa.
Manifestó que esto no significaba que no se hacían operativos contra los conductores de taxis por las irregularidades que presentan, como lo son el uso de papeles ahumados y demás objetos que son prohibidos y que estas personas continúan utilizando.
Aseguró que las veces que realizan este tipo de acciones contra los buses del servicio colectivo y los colegiales, aprovechan la oportunidad para abordar también a los taxistas. Sin embargo, recalcó que hacerlo de manera sorpresiva es difícil, puesto que los funcionarios de esa entidad trabajan con los distintivos de la ATTT, los que son obviamente visibles. "No me explico como se quejan de que hay demasiados taxis en la calle, si se la pasan negándose a transportar a los pasajeros", precisó.
Para finales de 1999 las quejas contra el sistema de transporte selectivo se habían incrementado, situación que obligó al entonces ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, a emitir un comunicado el 6 de octubre de ese año, en el cual se explicaba que el Gobierno Nacional tenía especial interés en que el transporte público, tanto selectivo como colectivo, llenara las expectativas de todos los usuarios.
Este documento establece varios puntos sobre el particular, entre los que destacan: que se prohíbe a los conductores de taxi llevar más de una "carrera" o personas desconocidas entre sí, sin el consentimiento expreso del usuario. Igualmente, señala que los taxistas en servicio deberán recoger al pasajero que lo llame y no podrá rehusar llevarlo al destino que le indique.
De manera excepcional en horas de la noche y por razones de seguridad, el taxista podrá rechazar llevar a un pasajero al lugar que le diga, si sospecha que puede quedar en peligro, pero queda en obligación de explicarle al usuario las razones de su decisión.
Indica que los conductores de taxis no podrán detenerse en una intersección bloqueando vías de acceso, al recoger o dejar pasajeros.
El documento del Ministerio de Gobierno, establece que los taxis y los autobuses, deben ser conducidos a un mínimo de velocidad permitida y se prohíbe expresamente las denominadas "regatas".
El comunicado precisó que a los infractores de las prohibiciones señaladas por el Ministerio de Gobierno, se les suspenderá la licencia de conducir y en los casos de reincidencia, se le cancelará la misma. Las sanciones incluyen la cancelación del cupo de operación.
Sin embargo, a pesar de estas medidas impuestas por el ex ministro Winston Spadafora, la realidad en las calles sigue siendo la misma, sobre todo, en época de quincena, que es cuando los taxistas escogen las carreras, es decir, el servicio selectivo es para los conductores y no para el pasajero.
De la Policía Nacional informaron que la Dirección de Operaciones del Tránsito (DOT) permanentemente verifica que los conductores de taxis cumplen con las normas establecidas, aunque reconocieron que no siempre pueden percibir todas las infracciones que este grupo comete.
El Panamá América trató de conversar en varias oportunidades con dirigentes del servicio selectivo, no obstante, los esfuerzos resultaron infructuosos, pues se les dejó mensajes en sus teléfonos celulares pero no devolvieron las llamadas.
Simón Gómez: "No dan el servicio adecuado a los usuarios, continúa el irrespeto contra los que pagamos el servicio, además las groserías están a la orden del día por los mal llamados palancas. El servicio cada día empeora porque abusan demasiado".
Roberto Clemente: "Además de ser un servicio deficiente para quienes pagamos por un transporte selectivo de calidad, vemos que entre las múltiples quejas, está el hecho de que nunca cobran las tarifas como deben ser. La carrera de 75 centavos, la cobran a un balboa. Las suben a su antojo".
Jhonny Rodríguez: "Algunos taxis, que son muy contados, prestan un buen servicio al público, pero en el mayor porcentaje, impera el poco importa con la gente, y hasta parece que los policías les tienen miedo, pues cometen toda clase de infracciones en sus narices y no hacen nada".
Ciro Benítez: "Hasta donde he podido ver el servicio es deficiente, no puedo decir que todos los taxistas son malos, pero no podemos cambiar una realidad, y la verdad es que tenemos un servicio de transporte selectivo muy malo".
Elsa de Rodríguez: "No estoy de acuerdo en especial con las tarifas que cobran, pues abusan del usuario. Sabemos que la situación económica está dura, y que los bolsillos de ellos están golpeados, pero los de nosotros los usuarios están en las mismas condiciones y no es justo que nos golpeen más y menos con un servicio ineficiente, donde los taxistas determinan a dónde llevan al pasajero".
Daniel Blanco: "Creo que el servicio no es malo, pero el problema es el exceso en las condiciones que se contratan a los palancas, donde se les exige unas cuentas extremas, por lo que van a la calle, con un sistema que los obliga a portarse duro en las calles, y de allí su actitud reflejada en el servicio que prestan".
Lejos de acabar con esta práctica, muchos conductores de taxis persisten en lo mismo, sobre todo durante los días de pagos, que es cuando esta acción se incrementa, así como en días feriados y durante las fiestas de fin de año.
Algunos conductores de taxis aseguran que para pagar la cuenta al propietario del taxi, en caso de ser palanca o para pagar la letra de la financiera tienen que recurrir a esta práctica, a fin de que al final de la jornada, les quede algún dinero extra para llevar a casa.
Manifestaron que en la actualidad es imposible recoger la cuenta del dueño del carro, llenar el tanque de gasolina y que les quede unos 15 balboas, trabajando con una sola carrera a la vez.
"Anteriormente un buen día un taxista se hacía entre 40 y 50 balboas, pero hoy a duras penas llegamos a los B/.30, si a esto le sumamos los egresos diarios de un taxi, estamos hablando de 15 balboas de letra diaria y unos 10 de gasolina, prácticamente no nos queda nada", expresaron.
"Me gustaría que así como son de implacables con nosotros (taxistas), lo fueran con los criminales que frecuentemente asesinan a colegas, pero allí no hacen nada porque somos hijos de la cocinera", comentó uno de los conductores. Mientras tanto, algunas personas entrevistadas por El Panamá América coincidieron en que la mayoría de los taxistas prestan un servicio deficiente.
El Panamá América entrevistó al subdirector de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), Ernesto Torres, quien indicó que adoptar acciones contra este tipo de irregularidades era prácticamente imposible, pues se perdía el elemento sorpresa, que es indispensable en este tipo de iniciativa.
Manifestó que esto no significaba que no se hacían operativos contra los conductores de taxis por las irregularidades que presentan, como lo son el uso de papeles ahumados y demás objetos que son prohibidos y que estas personas continúan utilizando.
Aseguró que las veces que realizan este tipo de acciones contra los buses del servicio colectivo y los colegiales, aprovechan la oportunidad para abordar también a los taxistas. Sin embargo, recalcó que hacerlo de manera sorpresiva es difícil, puesto que los funcionarios de esa entidad trabajan con los distintivos de la ATTT, los que son obviamente visibles. "No me explico como se quejan de que hay demasiados taxis en la calle, si se la pasan negándose a transportar a los pasajeros", precisó.
Para finales de 1999 las quejas contra el sistema de transporte selectivo se habían incrementado, situación que obligó al entonces ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, a emitir un comunicado el 6 de octubre de ese año, en el cual se explicaba que el Gobierno Nacional tenía especial interés en que el transporte público, tanto selectivo como colectivo, llenara las expectativas de todos los usuarios.
Este documento establece varios puntos sobre el particular, entre los que destacan: que se prohíbe a los conductores de taxi llevar más de una "carrera" o personas desconocidas entre sí, sin el consentimiento expreso del usuario. Igualmente, señala que los taxistas en servicio deberán recoger al pasajero que lo llame y no podrá rehusar llevarlo al destino que le indique.
De manera excepcional en horas de la noche y por razones de seguridad, el taxista podrá rechazar llevar a un pasajero al lugar que le diga, si sospecha que puede quedar en peligro, pero queda en obligación de explicarle al usuario las razones de su decisión.
Indica que los conductores de taxis no podrán detenerse en una intersección bloqueando vías de acceso, al recoger o dejar pasajeros.
El documento del Ministerio de Gobierno, establece que los taxis y los autobuses, deben ser conducidos a un mínimo de velocidad permitida y se prohíbe expresamente las denominadas "regatas".
El comunicado precisó que a los infractores de las prohibiciones señaladas por el Ministerio de Gobierno, se les suspenderá la licencia de conducir y en los casos de reincidencia, se le cancelará la misma. Las sanciones incluyen la cancelación del cupo de operación.
Sin embargo, a pesar de estas medidas impuestas por el ex ministro Winston Spadafora, la realidad en las calles sigue siendo la misma, sobre todo, en época de quincena, que es cuando los taxistas escogen las carreras, es decir, el servicio selectivo es para los conductores y no para el pasajero.
De la Policía Nacional informaron que la Dirección de Operaciones del Tránsito (DOT) permanentemente verifica que los conductores de taxis cumplen con las normas establecidas, aunque reconocieron que no siempre pueden percibir todas las infracciones que este grupo comete.
El Panamá América trató de conversar en varias oportunidades con dirigentes del servicio selectivo, no obstante, los esfuerzos resultaron infructuosos, pues se les dejó mensajes en sus teléfonos celulares pero no devolvieron las llamadas.
Simón Gómez: "No dan el servicio adecuado a los usuarios, continúa el irrespeto contra los que pagamos el servicio, además las groserías están a la orden del día por los mal llamados palancas. El servicio cada día empeora porque abusan demasiado".
Roberto Clemente: "Además de ser un servicio deficiente para quienes pagamos por un transporte selectivo de calidad, vemos que entre las múltiples quejas, está el hecho de que nunca cobran las tarifas como deben ser. La carrera de 75 centavos, la cobran a un balboa. Las suben a su antojo".
Jhonny Rodríguez: "Algunos taxis, que son muy contados, prestan un buen servicio al público, pero en el mayor porcentaje, impera el poco importa con la gente, y hasta parece que los policías les tienen miedo, pues cometen toda clase de infracciones en sus narices y no hacen nada".
Ciro Benítez: "Hasta donde he podido ver el servicio es deficiente, no puedo decir que todos los taxistas son malos, pero no podemos cambiar una realidad, y la verdad es que tenemos un servicio de transporte selectivo muy malo".
Elsa de Rodríguez: "No estoy de acuerdo en especial con las tarifas que cobran, pues abusan del usuario. Sabemos que la situación económica está dura, y que los bolsillos de ellos están golpeados, pero los de nosotros los usuarios están en las mismas condiciones y no es justo que nos golpeen más y menos con un servicio ineficiente, donde los taxistas determinan a dónde llevan al pasajero".
Daniel Blanco: "Creo que el servicio no es malo, pero el problema es el exceso en las condiciones que se contratan a los palancas, donde se les exige unas cuentas extremas, por lo que van a la calle, con un sistema que los obliga a portarse duro en las calles, y de allí su actitud reflejada en el servicio que prestan".