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Sí a la ampliación


Resulta indispensable la ampliación del Canal de Panamá por las siguientes razones: que el Canal siga atendiendo de manera eficiente la demanda de barcos que transitan por esa vía; para evitar las demoras que confrontan los buques durante algunos meses del año, los cuales tienen que esperar largas horas para iniciar su tránsito.
La ampliación evitará que nuestro Canal llegue a su máxima capacidad, lo cual redundaría en la falta de eficiencia del servicio.
Con la ampliación se duplicaría los aportes económicos provenientes del Canal a favor del Estado, lo cual generaría poder atender en un mayor número las necesidades sociales que presentan las comunidades, lo cual generaría mayor calidad de vida para los panameños. La ampliación produciría durante su construcción y después de la misma, la captación de obra masiva con la cual enfrentaríamos el grave problema del desempleo. Igualmente la ampliación propiciará la reactivación económica del país, por el incremento de los servicios que deben brindar las empresas ligadas al comercio del transporte marítimo. El proyecto de la ampliación, constituye un proyecto de Estado, pertenece a todos los panameños que somos los propietarios del Canal.
Son historias conmovedoras las que allí se conjugan y en medio de ese panorama había quienes preferían mantenerse optimistas.
Su hija cumplirá 15 años y se lo festejarán en la piscina ubicada en Juan Díaz. A ella sólo le faltan algunos meses para volver a respirar la anhelada libertad.
Mientras esa mujer narraba su historia, otras querían lucir bien, por lo que se arreglaban el cabello. Veían televisión en los hogares (como le llaman a las instalaciones donde duermen y que tienen las comodidades de una casa), escuchaban música y se preparaban sus desayunos. Los hogares asemejan apartamentos.
En los camarotes se observan muñecas, peluches y toallas, algunos elaborados por ellas en el taller de costura.


Las detenidas del Centro Femenino de Rehabilitación dedican parte de su tiempo a la confección de artesanías y otras labores que les permiten distraerse y olvidar por un rato el sabor amargo del encierro.
Hacen llaveros que llevan impreso el escudo y la bandera de Panamá, así como vasos de vidrio decorados que son llevados luego a sitios turísticos para su venta.
La religión también toma fuerza allá, pues hay dos iglesias, una católica "La Capilla de Nuestra Señora de la Merced" y una evangélica.
Para los hijos de las detenidas se tiene habilitado un centro con juegos, libros de cuento, dibujo y camas con el propósito de que estos puedan jugar y recrearse.
Una de las organizaciones que desde hace más de dos años ha brindado servicios a este centro es la Fundación para el Apoyo Social Educativo.
Según Teresa Torres, uno de los miembros de la Fundación, se trata de un proyecto que intenta cambiar el futuro de las privadas de libertad una vez estén fuera.
Además, también están desarrollando un programa que incluye a los hijos de las privadas de libertad para alejarlos del mundo de la delincuencia.
Agregó que el dinero que utilizan lo recaudan de las actividades que realizan los cinco miembros que integran la Fundación
Las reclusas del Centro Femenino forman parte de los más de 11, 000 detenidos de las distintas cárceles del país.
Cuando reciben la visita de los medios, como en el caso de Panamá América, salta a la vista su deseo de desahogarse y contar a la sociedad que allá adentro, están intentado cambiar.

101 años de Panamá América

 
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