"Sí" a la democracia en Venezuela
Muchos son los comentarios y las opiniones que genera el resultado del referéndum que se realizó en la hermana república de Venezuela el domingo 2 de diciembre pasado y que dio como resultado una victoria del "NO" por un margen muy estrecho, en medio de un enigmático abstencionismo de cerca de la mitad del electorado.
Es lógico que haya especulaciones sobre las consecuencias, tanto dentro de Venezuela como en el ámbito internacional. ¿Se trata sólo de un resfriado del espíritu chavista o es más bien el inicio del camino final e irreversible hacia su ocaso el que ha emprendido la estrella de Hugo Chávez? ¿Qué repercusiones tendrá en la política exterior de Venezuela?
Más allá de las posibles respuestas a éstas y otras tantas preguntas es justo remarcar dos hechos a partir de los cuales cabe extraer las lecciones principales del proceso venezolano. El triunfo del NO a Chavez debe interpretarse como un triunfo del Sí a la democracia; es decir, lo que fracasó no es una personalidad política -y mediática- controversial, sino su intento por apartarse de las reglas de la democracia.
El segundo hecho es la aceptación oportuna y franca de la derrota por el propio mandatario.
Esto nos asegura que podemos convivir pacíficamente en la región aunque la ideas y la idiosincrasia nos separen y nos coloquen en las "antípodas ideológicas", como trató de explicarle al propio Chávez el presidente del Gobierno Español en Santiago de Chile.