Si la Patria hablara
El silencio de la Patria es como el silencio del animal frente a las herejías del hombre. Si la patria hablara no existieran o fueran menos los elementos que han hecho grandes fortunas económicas a costa del Estado que hoy le sirven de abogados defensores que les han elevado su personalidad política, social y económica, donde les da margen a regañar y amenazar al semejante sin contar con la autoridad moral y patriótica para hacerlo, aquellos que han prestado su posición pública para pagar favores políticos y personales a cambio de canonjías y privilegios aquellos que lo hacen pata entrar en el rol de las burocracias de turno.
Los gobiernos que no han sabido manejar al país con carácter y sentido patriótico ante los que pretenden subvertir el orden democrático y tradicional del país en doctrinas exóticas y dominantes sin un buen futuro para la nación aquellos que pretenden convertir a la patria en una hacienda privada y familiar, abusando de sus leyes bienes y derechos. Si hubiese sido así, hoy esos elementos tuvieran pidiendo perdón y arrepentidos de tantos ultrajes a la patria.
Es lamentable y preocupante que por esos motivos del pasado la patria y la sociedad, esté sufriendo el peligro del crimen, los asaltos a mano armada, la delincuencia general, la inseguridad ciudadana, el desnivel de las riquezas dentro de la sociedad, la discriminación de clases y de la justicia y el aumento de la pobreza por culpa de los que en un momento llegaron al poder sin conciencia humana, social y patriótica. La patria y la sociedad aún se mantiene herida y ofendida al escuchar en los actos públicos algunos panameños inclusive a funcionarios público decir “Yo quiero y respeto a la patria”, cuando estamos observando tantos encubrimientos en perjuicio de la nación, como es el caso del consumo, negocio y tráfico y lavado de dinero relacionado a la drogas, el fantasma de los sicarios sin que a nadie descubran sobre el cobro de cuentas.
Por otra parte el encubrimiento social, familiar, político y profesional sobre el negocio de las drogas. La sociedad por temor a las represalias, por las ventajas que lleva el delincuente a la familia, el político pagando los favores electorales y muchos profesionales que por el interés al dinero se prestan a defender casos indefendibles frente a la moral pública y a la dignidad profesional. La patria y la sociedad espera que este flagelo social sea superado para el bien de todos los panameños. Ojalá nuestro gobierno y sus autoridades se dediquen a escudriñar el origen de todos esos problemas y castigarlos sin contemplaciones sobre todo en este mes de la Patria. obviando el concepto de que el panameño en los actos tradicionales, patrióticos cívicos y sociales como los días de los difuntos, día de la Patria, día de la Madre y los Mártires del 9 de enero, sus mensajes de hipocresías están lejos del contenido de cada uno de sus actos públicos.