default

Si yo escribiera a la Presidenta


Si tuviera que escribir una carta a la Sra. Presidenta, le diría muchas cosas, algunas de las cuales me las agradecería y otras, tal vez no serían bien recibidas. Pero, como una carta mía no le llegaría a sus manos, ni me tomo el trabajo de hacerlo porque, en varias ocasiones les he dicho que sólo tengo una neurona de diario que se llama Atanasia y no la haré trabajar por el gusto. Sin embargo, nada pierdo pensando en voz alta o, mejor dicho, escribiendo para entretenerme.
Fíjense que el país está lleno de problemas que, la mayoría, tienen solución. Se necesita que el gobierno tenga voluntad política para resolverlos y ponerle empeño en ello. Me parece que la Sra. debe estar más tiempo al frente de las oficinas y mandar a sus vices, que para eso no tienen función definida, a inaugurar las partes y cortar cinta. Esos problemas necesitan de la presencia del Ejecutivo en la persona de su Presidenta y que ella piense cómo darle solución. Desde luego que ella no es la "Mujer Maravilla" que todo lo puede y tiene que apoyarse en sus colaboradores para que le entreguen en bandeja de plata esas soluciones. Pero, me han contado que a veces recita la poesía que dice: "Revuelvo la mirada y a veces siento espanto".
Yo le hablaría sobre el tránsito, cuyo director no ha hecho nada en casi un año. Los tranques siguen peor. Ayer me fui a las 8:15 de la mañana por la vía Israel, crucé el elevado de Paitilla y, hasta allí llegué. Hubo tal embotellamiento que tuve que buscar vías alternas para llegar a mi destino. Lo que hacen entre el tránsito y Obras Públicas no tiene nombre en desconsideración. Algunas cosas buenas que habían hecho los del gobierno anterior, lo quitan y vienen los problemas matutinos y vespertinos.
En la política pienso que no es posible que dos legisladores, tan importantes para ella, actúen a la libre desobedeciendo órdenes del partido gobernante. ¿Será que en el fondo no son arnulfistas de cepa? Mire que está en juego la futura gobernabilidad de su gobierno; mire que puede deshacerse el Pacto de La Pintada que empezó pegado con saliva, pero sólo su astucia política podrá salvarlo; mire que si usted permite que sus disidentes actúen por ellos, Solidaridad y la Bancada Popular también lo harán y será: "¡Sálvese quien pueda!", porque más nunca aprobará una ley, a menos que cada vez recurra a los votos del PRD y éstos cobran fuerte los favores (así lo han demostrado). Además que, cuando el PRD se percate de que cada vez que apoya al Ejecutivo, está cogobernando y los errores le caerán y el pueblo se los cobrará y la opinión de la gente estará cada vez más en contra de los partidos políticos que se debilitan en el pensar de la gente, le va a sacar la tabla.
Pero, lo más importante que le diría sería que debe tomar decisiones para llevar a cabo el gobierno. Cuando las negociaciones largas de siete meses sobre el salario mínimo entre empresarios y trabajadores fracasaron, la Sra. Presidenta tomó rápidamente la decisión que le correspondía por Ley y fue clara al decir que el país no aguantaba más incertidumbre sobre lo que sería el salario. Ese día se creció, porque actuó como debe hacerlo siempre: con decisión y prontitud para parar las especulaciones y los decires. Logró detener la huelga anunciada por los trabajadores ya que, una vez conocida la cifra del salario mínimo, no había razón para la misma y los dirigentes se vieron desamparados por el pueblo. Así es como le gusta al pueblo que actúe nuestra Presidenta.
Dé trabajo a la gente; busque la manera de crear empleos que no sea por parte del gobierno y su pueblo la aplaudirá. Busque medidas económicas acordes con la realidad y no permita imposiciones que no vayan con la idiosincrasia de los panameños. Verá cómo su gobierno será visto como un buen gobierno que resuelve las necesidades reales del pueblo y no de un grupejo que la rodea y que sólo busca beneficios para ellos.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América