Siembra vientos
Mientras la comunidad estuvo concentrada y alborotada con el anuncio de las reformas a la Constitución, y curiosamente todo el mundo comenzó a opinar sobre qué aspectos había que considerar en una Carta Magna reformada que, a su vez, en sesiones extraordinarias, la presente legislatura responsablemente debería debatir y aprobar, de la manga sale ahora una campaña de profilaxis contra el hampa , el crimen, la violencia urbana.
Albarda sobre aparejo. Se están comenzando a discutir las reformas y ahora viene la campaña "mano dura" y todo de repente, para acabar con el vicio y la violencia en un santiamén. Han surgido voces dispares, pero muchas, y hasta se ha hablado entre otras cosas de la cadena perpetua y de la pena de muerte.
Como bien lo expresó un letrado en uno de los debates, al comentar una encuesta hecha por computadora con 800 participantes y que apareció en uno de los diarios sobre el 84.1% a favor de la cadena perpetua y 15.9% en contra, diciendo que la mayoría de la gente que contestó favorablemente "no sabían de lo que estaban hablando". Es comprensible que al calor del momento afectivo de dolor y de la pasión de la ira y con deseos de venganza por haber sido víctima de un robo o de un asalto o de algo mucho peor que uno sienta que eso no se va a quedar así, eso se va a hinchar. Por tanto , ojo por ojo, y diente por diente. Y con eso no se soluciona nada porque combatir la violencia con más violencia es instalar indefinidamente ésta como método de solución de nuestros problemas. Y eso es el acabóse.
Suscribo la opinión del Padre Allan McLellan, delegado de la conferencia Episcopal Panameña en la pastoral penitenciaria, quien afirma que la solución no es la "mano dura", sino que se den los recursos para llevar a cabo la legislación carcelaria aprobada por este gobierno y que no se ha cumplido. Por otro lado , pienso que lo que está sucediendo sin caer en simplismos es lo que el profeta Oseas afirma en 8,7: "sembraron vientos y cosecharán tempestades", y más adelante da otro consejo (cap. 10, v. 12): "sembrad vosotros en justicia y cosecharán en misericordia. ". Que es lo que debemos hacer.
La violencia tiene muchas caras. El mal ejemplo de todos aquellos que tenemos autoridad . Toda esa cadena de hechos que por un momento han puesto sobre el tapete la corrupción en los mas altos niveles , dando pésimo ejemplo a la comunidad y sobre todo las inmunidades con sus impunidades publicitadas y los infractores ganando elecciones con el favor de la gente están mandando un mensaje a la comunidad que no analiza ni piensa, que si "ellos pueden hacer lo que les da la gana y no les pasa nada", ¿por qué nosotros no podemos también?
Hay lo que se llama violencia institucional, que abarca toda la situación de injusticia que vivimos en tantos aspectos, sobre todo, la inicua distribución de la riqueza hasta el extremo que ocupamos el segundo lugar al menos en Latinoamérica como país de peor distribución de la riqueza, después de Brasil. Y eso que oímos y vemos en cifras y enunciados a la larga se tiene que hacer sentir en estos brotes incontenibles de violencia y a veces piensa uno que podríamos estar peor.
Por tanto, estas campañas de persecución al maleante con toda la publicidad que se ha hecho per se la gente no la mira mal, pero ¿cuándo? Ahora que les quedan mes y fracción para cambiar de administración. Y ¿por cuánto tiempo? Luego el bombardeo de las novelas y películas que exalta la violencia y el crimen se ha hablado de este tema , pero todo ha quedado elevado a nivel de debates y nunca se hace nada, al menos cumpliendo las legislaciones tan actualizadas y modernas aprobadas y que reposan en los anaqueles .
Se opina que no podemos seguir discurriendo sobre las causas y los remedios a largo plazo y se dice en forma figurada que "el tigre está suelto" y lo que hay que hacer es amarrarlo, y lo que se está haciendo es lo más acertado , pero la opinión pública de la gente no está tan de acuerdo con los métodos usados en que se llevan a los que son y a los que no .
Hemos sembrado vientos. Los años de dictadura en que se reprimió en forma eficaz, haciendo desaparecer personas, mas donde hubo mucha corrupción fueron tiempos en que se sentaron malos ejemplos y donde muchos por tener conectes salieron impunes y esa juventud recibió esos modelos corruptos que han degenerado en esta situación que todos lamentamos. Estamos cosechando estas tempestades.
Albarda sobre aparejo. Se están comenzando a discutir las reformas y ahora viene la campaña "mano dura" y todo de repente, para acabar con el vicio y la violencia en un santiamén. Han surgido voces dispares, pero muchas, y hasta se ha hablado entre otras cosas de la cadena perpetua y de la pena de muerte.
Como bien lo expresó un letrado en uno de los debates, al comentar una encuesta hecha por computadora con 800 participantes y que apareció en uno de los diarios sobre el 84.1% a favor de la cadena perpetua y 15.9% en contra, diciendo que la mayoría de la gente que contestó favorablemente "no sabían de lo que estaban hablando". Es comprensible que al calor del momento afectivo de dolor y de la pasión de la ira y con deseos de venganza por haber sido víctima de un robo o de un asalto o de algo mucho peor que uno sienta que eso no se va a quedar así, eso se va a hinchar. Por tanto , ojo por ojo, y diente por diente. Y con eso no se soluciona nada porque combatir la violencia con más violencia es instalar indefinidamente ésta como método de solución de nuestros problemas. Y eso es el acabóse.
Suscribo la opinión del Padre Allan McLellan, delegado de la conferencia Episcopal Panameña en la pastoral penitenciaria, quien afirma que la solución no es la "mano dura", sino que se den los recursos para llevar a cabo la legislación carcelaria aprobada por este gobierno y que no se ha cumplido. Por otro lado , pienso que lo que está sucediendo sin caer en simplismos es lo que el profeta Oseas afirma en 8,7: "sembraron vientos y cosecharán tempestades", y más adelante da otro consejo (cap. 10, v. 12): "sembrad vosotros en justicia y cosecharán en misericordia. ". Que es lo que debemos hacer.
La violencia tiene muchas caras. El mal ejemplo de todos aquellos que tenemos autoridad . Toda esa cadena de hechos que por un momento han puesto sobre el tapete la corrupción en los mas altos niveles , dando pésimo ejemplo a la comunidad y sobre todo las inmunidades con sus impunidades publicitadas y los infractores ganando elecciones con el favor de la gente están mandando un mensaje a la comunidad que no analiza ni piensa, que si "ellos pueden hacer lo que les da la gana y no les pasa nada", ¿por qué nosotros no podemos también?
Hay lo que se llama violencia institucional, que abarca toda la situación de injusticia que vivimos en tantos aspectos, sobre todo, la inicua distribución de la riqueza hasta el extremo que ocupamos el segundo lugar al menos en Latinoamérica como país de peor distribución de la riqueza, después de Brasil. Y eso que oímos y vemos en cifras y enunciados a la larga se tiene que hacer sentir en estos brotes incontenibles de violencia y a veces piensa uno que podríamos estar peor.
Por tanto, estas campañas de persecución al maleante con toda la publicidad que se ha hecho per se la gente no la mira mal, pero ¿cuándo? Ahora que les quedan mes y fracción para cambiar de administración. Y ¿por cuánto tiempo? Luego el bombardeo de las novelas y películas que exalta la violencia y el crimen se ha hablado de este tema , pero todo ha quedado elevado a nivel de debates y nunca se hace nada, al menos cumpliendo las legislaciones tan actualizadas y modernas aprobadas y que reposan en los anaqueles .
Se opina que no podemos seguir discurriendo sobre las causas y los remedios a largo plazo y se dice en forma figurada que "el tigre está suelto" y lo que hay que hacer es amarrarlo, y lo que se está haciendo es lo más acertado , pero la opinión pública de la gente no está tan de acuerdo con los métodos usados en que se llevan a los que son y a los que no .
Hemos sembrado vientos. Los años de dictadura en que se reprimió en forma eficaz, haciendo desaparecer personas, mas donde hubo mucha corrupción fueron tiempos en que se sentaron malos ejemplos y donde muchos por tener conectes salieron impunes y esa juventud recibió esos modelos corruptos que han degenerado en esta situación que todos lamentamos. Estamos cosechando estas tempestades.