default

Siento pena y verg'fcenza


Apenas con 18 años empezó mi militancia en el PDC. Eran los tiempos que exigían pasar por el rigor de cursos sobre social cristianismo. Nacía en América esa alternativa del marxismo con políticos como Rafael Caldera en Venezuela y Eduardo Frei en Chile, posteriormente mandatarios de sus países, y de Andre Franco Montoro en Brasil, posteriormente Gobernador de Sao Paulo. En Panamá, hombres de la talla de González Revilla y Enríquez Navarro, médicos; Rubén Arosemena, Sousa Lennox, Salgueiro, Antonio de León (fue director del Panamá América); Toño Molino, José Arsenio de Obaldía y Ramón Carrillo, abogados. De la estatura de dirigentes sindicales como Diógenes Gutiérrez y Carlos George; de líderes universitarios como Arellano Lennox, Clovis Alemán y Julio Rovi y de profesores destacados como Cecilia Alegre, Delfín Gálvez, JJ Gutierrez, Julio Pinilla Chiari y Lino Rodríguez y empresarios destacados como Iván Romero y Arcelio Ducreaux, entre otros, llevaron la antorcha del nuevo movimiento.
Eran gente honesta y con mística, comprometidos con su respectivo quehacer en la sociedad. Nos sentíamos orgullosos de estar rodeados de tanta gente buena, en donde, al no tener dueño el partido, como otros meramente electoreros y especies de sociedades anónimas, pertenecía a todos. Sus reemplazos generacionales, después del golpe del 68, como Veces, Sossa, Chen Barría, Culiolis Bayard y yo, tomamos las riendas del partido, junto con algunos "viejos" como Arosemena, Clovis, Rovi y Arellano, y Arias Calderón, de ingreso posterior, desde su exilio, y mantuvimos vivo el partido durante todos los años de la dictadura convirtiéndonos en el dolor de cabeza de los militares y en el principal partido político nacional en 1989 cuando llevamos a Endara al poder.
En los quince meses de gestión en el gobierno hasta abril de 1991, momentos difíciles de la reconstrucción nacional, dimos muestras de honradez y seriedad. Además de haber sido en gran parte artífices de la democracia que hoy vivimos, el difícil y traumático desmantelamiento de las Fuerzas de Defensa se debe al Ministro de Gobierno Arias Calderón, quien por mezquindades de algunos no llegó a ser Presidente en el ´89, como le correspondía, por su liderazgo y capacidad. Para muestra un botón de cómo se manejaron las cosas. Al desaparecer REXSA, hoy Cableonda, hubo interesados en la lucrativa concesión, pero al estilo militar: por influencias y amiguismos. Arias Calderón, soportando presiones de toda índole, convenció al Gabinete que para evitar suspicacias la concesión debía otorgarse al grupo liderado por la Iglesia Católica, tal como terminó haciéndose. Más de uno todavía se siente molesto por esa acción.
Hoy nuevamente se comparte el gobierno, teniendo responsabilidad sobre sólo dos entidades, el Instituto Nacional de Formación Profesional y la Autoridad Marítima de Panamá; los comentarios sobre la seriedad y el compromiso de los verdes difieren. Sobre el INADEH, sólo se escuchan cosas positivas, sobre todo por su rol en la preparación profesional y técnica de los jóvenes ante el reto que futuro impone, algo que gobiernos anteriores habían descuidado tanto. En la AMP es lo contrario; prueba de ellos es que ni la Directiva se reúne hace más de seis meses porque ningún Ministro de Estado, a quien por Ley debe presidirla, inexplicablemente, quiere verse involucrado en ella. Se han nombrado dos ministros (Lewis y Ferrer) que ni siquiera acudieron a una sola reunión.
El mismo Administrador se encarga de reflejar el fracaso de su gestión cuando admite que dentro de la Junta Directiva hay conflicto de intereses entre personas que pertenecen al sector. ¿Hasta ahora, dos años y medio después, lo descubre? Según él, en declaraciones a La Estrella de Panamá (Julio/10/07) "Mas transparencia no se puede". ¿Será por eso que el pasado 12 de julio me vi obligado a presentar en su contra Recurso de Hábeas Data ante la Corte Suprema al negarse a entregarme documentación que demostraría que ilegalmente ha nombrado como Administrador Encargado de la AMP a personas que la ley no le faculta nombrar como tal, enmarcándose esa acción en los delitos de extralimitación de funciones y abuso de autoridad? Aquí habría que recordar aquello de que "para pegar mentiras y comer pescado hay que tener mucho cuidado". Los conflictos de intereses dentro de la AMP no sólo se dan entre los miembros de la directiva, sino con funcionarios de la misma entidad; desconozco si con el conocimiento del Administrador, que también están vinculados a intereses en el sector marítimo, favoreciendo a terceros, mediante prerrogativas no concedidas a otros. Prefiero ni repetir las cosas que escucho de allá adentro.
Viendo lo que históricamente fuimos frente a lo que somos hoy, si bien me siento halagado por el trabajo tan dinámico y transparente que realiza INADEH bajo la administración de un copartidario, siento pena y vergüenza por lo que otros, llamados a dar el ejemplo, hacen en otros lados. Me enseñaron a aprender y a transmitir con el ejemplo. Aunque mi padre se llamará igual que yo, jamás exoneré vehículo en la Asamblea a su nombre y jamás robé al Estado teniendo a alguien embotellado en mi planilla.
(gcochez@cableonda.net)

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América