Significación de la marcha antiprivatizadora
"No hay peor sordo que el que no quiere oír, ni peor siego que aquel que no quiere ver" Proverbio popular. Todos lo gremios profesionales, maestros, profesores, jubilados, intelectuales, amas de casa, trabajadores, juventud, etc. participaron en la marcha del pasado 30 de mayo en franco apoyo contra la privatización de la Caja de Seguro Social, por una mejor educación y contra la corrupción galopante y cínica que tanto el gobierno como la oposición hacen gala en el país.
Ya los panameños comienzan a entender la importancia de la protesta organizada, cuya trascendencia llega a todos los estratos de la sociedad, y cuyo peso específico de participación es presión de alto calibre para que el Estado (no importa el partido que gobierne), mire, analice, decida cuáles son las políticas sociales, económicas y morales que más convienen al pueblo panameño.
El Estado, gobierno, partidos políticos, empresarios, aliados de gobierno, y la oposición tienen que analizar bien lo que vieron y escucharon en la marcha contra la privatización de la CSS, contra la corrupción generalizada, tanto en el oficialismo como en la oposición, en donde se lanzan consignas por el adecentamiento administrativo en general.
Estamos inmersos en medio de un escándalo legislativo que aprobó un CEMIS, a dos magistrados para la Corte Suprema con acusaciones al derecho y al revés. Aunado a esto, surgen las famosas "equiparaciones", lo que en el lenguaje del neoliberalismo y la globalización le borraron de un solo plumazo mil cuatrocientos millones de balboas a la conocida Panamá Ports Company (PPC) en concepto de impuesto durante 45 años. ¿Qué pasó con el porvenir de las futuras generaciones? Ayer no más un ex presidente con el nombre de Ernesto y de apellido Pérez Balladares, privatizó en nombre del progreso y la modernidad al INTEL y al IRHE. Resultado: más caro el teléfono y más cara la luz.
Esa fue la razón del porqué en la marcha contra la privatización de la CSS los participantes lanzaban consignas como: "Privatizan el INTEL y ahora cuesta más. Privatizan el IRHE y ahora cuesta más" "Baratillo para qué, si la plata no se ve" "Que no pase con el seguro lo que pasó con el IRHE y el INTEL".
Señores gobernantes, partidos políticos, gobierno y oposición, magistrados, la significación de la marcha antiprivatizadora del Seguro Social, contra la corrupción y la crisis institucional es una alerta, una sana advertencia por medio de la vía pacífica. No subestimen a las fuerzas mayoritarias del país; organizadas y no organizadas han dado muestra de su voluntad superior de sobrevivencia por el derecho a la vida. Han dado muestra que hay que hacer un alto y enrumbar la nave del Estado a puerto seguro. Eso es lo correcto, de lo contrario, todos, absolutamente todos, lo lamentaremos.
*Secretario General de la Central General Autónoma de Trabajadores de Panamá
Ya los panameños comienzan a entender la importancia de la protesta organizada, cuya trascendencia llega a todos los estratos de la sociedad, y cuyo peso específico de participación es presión de alto calibre para que el Estado (no importa el partido que gobierne), mire, analice, decida cuáles son las políticas sociales, económicas y morales que más convienen al pueblo panameño.
El Estado, gobierno, partidos políticos, empresarios, aliados de gobierno, y la oposición tienen que analizar bien lo que vieron y escucharon en la marcha contra la privatización de la CSS, contra la corrupción generalizada, tanto en el oficialismo como en la oposición, en donde se lanzan consignas por el adecentamiento administrativo en general.
Estamos inmersos en medio de un escándalo legislativo que aprobó un CEMIS, a dos magistrados para la Corte Suprema con acusaciones al derecho y al revés. Aunado a esto, surgen las famosas "equiparaciones", lo que en el lenguaje del neoliberalismo y la globalización le borraron de un solo plumazo mil cuatrocientos millones de balboas a la conocida Panamá Ports Company (PPC) en concepto de impuesto durante 45 años. ¿Qué pasó con el porvenir de las futuras generaciones? Ayer no más un ex presidente con el nombre de Ernesto y de apellido Pérez Balladares, privatizó en nombre del progreso y la modernidad al INTEL y al IRHE. Resultado: más caro el teléfono y más cara la luz.
Esa fue la razón del porqué en la marcha contra la privatización de la CSS los participantes lanzaban consignas como: "Privatizan el INTEL y ahora cuesta más. Privatizan el IRHE y ahora cuesta más" "Baratillo para qué, si la plata no se ve" "Que no pase con el seguro lo que pasó con el IRHE y el INTEL".
Señores gobernantes, partidos políticos, gobierno y oposición, magistrados, la significación de la marcha antiprivatizadora del Seguro Social, contra la corrupción y la crisis institucional es una alerta, una sana advertencia por medio de la vía pacífica. No subestimen a las fuerzas mayoritarias del país; organizadas y no organizadas han dado muestra de su voluntad superior de sobrevivencia por el derecho a la vida. Han dado muestra que hay que hacer un alto y enrumbar la nave del Estado a puerto seguro. Eso es lo correcto, de lo contrario, todos, absolutamente todos, lo lamentaremos.
*Secretario General de la Central General Autónoma de Trabajadores de Panamá