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Significado de la elección en Chile


A IPE- El 17 de enero, la coalición de centro-izquierda que gobernó Chile por 20 años perdió el poder porque su candidato, Eduardo Frei, se apartó de su propia trayectoria y propuso debilitar fuertemente la exitosa estrategia de desarrollo de libre mercado iniciada en 1973 por el gobierno militar.

La gran paradoja chilena es que los cuatro gobiernos de la Concertación que sucedieron al gobierno del Presidente Pinochet, pese a criticarlo despiadadamente, mantuvieron todos los pilares del modelo económico que el equipo de economistas liberales introdujo de manera pionera en Chile.

Con su votación mayoritaria en contra de la Concertación, tanto en la elección presidencial como en la parlamentaria un mes antes, los chilenos –particularmente la clase media emergente- han reconocido que el mercado y la empresa privada son la clave para alcanzar el desarrollo pleno. Diversos estudios serios concluyeron que los chilenos piensan que su éxito personal y de sus familias depende de su propio esfuerzo y no del Estado.

El resultado de las elecciones es, entonces, un avance para Chile. Pero hay que aclarar que la propuesta de Sebastián Piñera, el candidato ganador, no contiene un genuino programa liberal que permita asegurar que Chile se transformará en un país desarrollado durante su gobierno. Dos debilidades son que se insiste en extender aún más una ya exagerada red de subsidios de todo tipo que debilita el anhelo de los chilenos por iniciar emprendimientos y forjar su propio destino con un Estado facilitador, en vez de asistencialista, y que se omite cualquier propuesta de enfrentar a los intereses creados sindicales y gremiales que han capturado diversos sectores e impiden la mayor competencia que requeridos para volver a las tasas de aumento de la productividad que hicieron posible el milagro económico chileno.

El país espera con ansiedad la conformación de su gabinete ministerial y equipo. Varios de sus colaboradores tienen una trayectoria que permite un cierto optimismo de que las posturas de campaña puedan dar paso a medidas que realmente le permitan a Chile volver a crecer a tasas del 7% al año, clave para eliminar la pobreza y alcanzar el ansiado desarrollo. Lo que sí es claro es que nunca un gobierno tuvo tantas facilidades -reformas estructurales ya hechas y consolidadas, altísimo precio del cobre, bonanza fiscal, simpatía internacional- para darle un nuevo impulso al país. Es demasiado temprano para emitir un veredicto definitivo. Los primeros 100 días de gobierno serán esenciales.

* Profesor universitario y consultor económico.

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