Signos de los tiempos
Una pequeña niña de cuarto grado me recibió con esta pregunta: "¿Sabe lo de las profecías sobre el presidente negro y el fin del mundo? Me fui a buscar en Internet qué había sobre éstas. Gracias a Dios hace un tiempo no le presto atención a esas cosas y prefiero vivir el día a día. Pero sí sería bueno revisar los signos de estos tiempos para vivir una vida más realista.
Hace unos años un amigo que estudió en Estados Unidos me decía que el imperio iba en picada. Con la crisis económica que vive el país del norte, pareciera que la profecía de mi amigo se hace realidad. Hay empresas que van resintiendo los efectos de la crisis. Y hasta en Panamá se sienten las consecuencias. En una empresa de tarjetas de crédito, han despedido a varios funcionarios. Mi amigo me decía que cuando estallase la crisis económica los que ganan menos se verían menos afectados. ¿Cómo así, le pregunté? Es que el pobre, que es sabio y pobre a la vez -se puede ser pobre y no ser sabio- sabe vivir sencillamente; no gasta en cosas superficiales. Sabe vivir en abundancia y escasez. En cambio, quien tiene mucho o quiere tener, tiene que mantener un status social, darse ciertos lujos, comprar en determinadas tiendas, ir a ciertos espectáculos, etc.
¿Cuáles son los signos de los tiempos? Conocedores de política decían que de alguna manera la crisis del norte nos iba a tocar y que era hora de amarrarse los cinturones. Eso con los grandes, con el gobierno y con los pequeños. Para los defensores del capitalismo lo del momento es invertir, gastar y confiar en el sistema. En las bolsas la gente anda con cautela y no quieren invertir por miedo a la catástrofe. El día siguiente a la elección de Barack Obama las bolsas de EE.UU. cayeron, en cambio las de Asia tuvieron repuntes. Yo no sé nada de economía, pero cuando me bajan la gasolina es un respiro.
La elección de un presidente negro en Estados Unidos es para muchos un signo de una nueva era, cuando hace 50 años había fuentes de agua para diferentes personas según el color de su piel. ¿Mejorará la situación del mundo? ¿Habrá paz en oriente? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que es tiempo de ser astutos como serpientes y mansos como palomas. Debemos comprar lo necesario. Ahora que está cerca la Navidad y nos volvemos como locos gastando ahorros y pidiendo préstamos. Que tu felicidad no sea fruto de las cosas externas, ni de lo que tienes, que sea fruto de una vida en paz, de una conciencia limpia, de una convivencia familiar sana. De lo poco o lo mucho que tengas, saca algo para compartir con aquellos que no tienen las oportunidades y riquezas que tienes tú. Aprende a leer los signos de los tiempos y los vaivenes de la vida, y la economía no te arrastrará tan fácilmente.