Sigue mal el tránsito
Con el pasado Director del Tránsito las cosas no iban muy bien y, no sé qué sucedió, pero lo renunciaron por mil razones sin saber la correcta. Ahora pensé que iba a mejorar el tránsito con mi amigo el Dr. Quintero Luna, quien fue mi paciente, pero nos es imposible saber por qué las cosas siguen igual. Los buses que tanto gritaron para que les permitieran subir las tarifas y que prometieron cielo, mar y tierra con tal que les dieran un préstamo, que no está aún muy claro, continúan haciendo de las suyas. Sólo tienen que pararse en la esquina de Vía Porras y la Santa Elena a cualquier hora para que vean bellezas. Vienen de las afueras a toda velocidad, sonando la bocina altísima y las troneras para que los demás se aparten porque vienen ellos.
No sé cómo no han matado a un cristiano o se han llevado los otros carros en los cachos. Se detienen a recoger pasajeros en los lugares más inimaginables. Y tengo entendido que no han cumplido con su parte del trato con el gobierno de mejorar el servicio a los usuarios. No se han percatado de que los que vienen por Calle 50, en vez de llegar hasta Vía Porras y doblar como mandan las reglas, doblan por cualquier calle de San Francisco y llegan más rápido a la Porras.
Por otro lado, los tranques que se forman en esa vía desde temprano en la mañana hasta la noche, es descomunal. Resulta que la entrada a la Policlínica de San Francisco, doblando hacia la izquierda, hace que se formen colas inmensas que van más allá del parque. Los carros que quieren entrar y salir del parque son una amenaza porque tienen que hacerlo a la brava, ya que nadie que viene por la avenida quiere parar para dar paso a los otros. Eso también provoca tranques. Los carros que van hacia adentro de la ciudad y quieren doblar hacia las calles laterales, detienen el tránsito y los que salen de esas calles aledañas hacia Vía Porras ayudan, así mismo, a formar los tranques. Pero, lo peor de todo es que no hay ningún policía de tránsito dirigiendo el trepa que te sube que se forma en esa calle.
Y nadie se ocupa de nuestra tragedia, porque las autoridades no viajan por allí. Señor Director, con todo el cariño que nos une, deseo enviarle un mensaje: haga algo por esa vía tan transitada y tan difícil. Por sugerencia de miles de personas que deben ir por ella, le pedimos que vea la posibilidad de ponerla cuatro vías hacia la ciudad, así como la Calle 50 es de cuatro vías hacia las afueras. Se obviarían las dobladas hacia la izquierda, la entrada a la Policlínica no sería problema y se descongestionaría el tránsito inmediatamente. Pruebe y veremos cómo se desenvuelve la situación.
Realmente, los que por allí transitamos nos desesperamos todos los días y, encima, los taxis se paran bruscamente a la orilla de la calle sin el menor recato ni respeto por los otros carros que van detrás. Ellos creen tener derecho a hacer lo que sea por ganarse un pasajero y es la tierra de nadie.
Mientras no existan los policías que brillan por su ausencia, mientras continuemos con la Vía Porras de dos vías, mientras no se modernice el tránsito de acuerdo a las necesidades de la ciudad, seguiremos pasando páramos todos los panameños.
Le hago estas sugerencias, Sr. Director, por la relación profesional y personal que hemos tenido desde hace muchos años; porque considero que usted debe salir airoso de su misión en ese puesto y que, parte de los panameños digamos cosas buenas de usted y no estemos deseosos de que se vaya como sucedió con el anterior. Usted tiene suficiente visión para adelantarse a los acontecimientos y hacer del tránsito algo agradable, algo que nos permita vivir mejor.
No sé cómo no han matado a un cristiano o se han llevado los otros carros en los cachos. Se detienen a recoger pasajeros en los lugares más inimaginables. Y tengo entendido que no han cumplido con su parte del trato con el gobierno de mejorar el servicio a los usuarios. No se han percatado de que los que vienen por Calle 50, en vez de llegar hasta Vía Porras y doblar como mandan las reglas, doblan por cualquier calle de San Francisco y llegan más rápido a la Porras.
Por otro lado, los tranques que se forman en esa vía desde temprano en la mañana hasta la noche, es descomunal. Resulta que la entrada a la Policlínica de San Francisco, doblando hacia la izquierda, hace que se formen colas inmensas que van más allá del parque. Los carros que quieren entrar y salir del parque son una amenaza porque tienen que hacerlo a la brava, ya que nadie que viene por la avenida quiere parar para dar paso a los otros. Eso también provoca tranques. Los carros que van hacia adentro de la ciudad y quieren doblar hacia las calles laterales, detienen el tránsito y los que salen de esas calles aledañas hacia Vía Porras ayudan, así mismo, a formar los tranques. Pero, lo peor de todo es que no hay ningún policía de tránsito dirigiendo el trepa que te sube que se forma en esa calle.
Y nadie se ocupa de nuestra tragedia, porque las autoridades no viajan por allí. Señor Director, con todo el cariño que nos une, deseo enviarle un mensaje: haga algo por esa vía tan transitada y tan difícil. Por sugerencia de miles de personas que deben ir por ella, le pedimos que vea la posibilidad de ponerla cuatro vías hacia la ciudad, así como la Calle 50 es de cuatro vías hacia las afueras. Se obviarían las dobladas hacia la izquierda, la entrada a la Policlínica no sería problema y se descongestionaría el tránsito inmediatamente. Pruebe y veremos cómo se desenvuelve la situación.
Realmente, los que por allí transitamos nos desesperamos todos los días y, encima, los taxis se paran bruscamente a la orilla de la calle sin el menor recato ni respeto por los otros carros que van detrás. Ellos creen tener derecho a hacer lo que sea por ganarse un pasajero y es la tierra de nadie.
Mientras no existan los policías que brillan por su ausencia, mientras continuemos con la Vía Porras de dos vías, mientras no se modernice el tránsito de acuerdo a las necesidades de la ciudad, seguiremos pasando páramos todos los panameños.
Le hago estas sugerencias, Sr. Director, por la relación profesional y personal que hemos tenido desde hace muchos años; porque considero que usted debe salir airoso de su misión en ese puesto y que, parte de los panameños digamos cosas buenas de usted y no estemos deseosos de que se vaya como sucedió con el anterior. Usted tiene suficiente visión para adelantarse a los acontecimientos y hacer del tránsito algo agradable, algo que nos permita vivir mejor.