Sin definir reconstrucción de paso elevado peatonal
La reconstrucción del paso elevado peatonal "Yamileth De la Flor", ubicado en la vía Domingo Díaz no ha sido definido todavía, mientras los ciudadanos que utilizaban la obra, destruida por el impacto de un camión recolector de basura municipal, continúan enfrentando el peligro al cruzar este tramo.
"Queremos el paso elevado para cruzar sin temor a ser atropellados por los carros", manifestó Iván Rodríguez, estudiante del Instituto Profesional y Técnico (IPT) Angel Rubio.
En medio de una pertinaz lluvia, Rodríguez, quien reside en la comunidad de Las Trancas, en Cerro Viento se quejó también de que tras la destrucción del paso elevado, no hay policías de tránsito permanentes en el lugar, lo que obliga a las personas a tirarse a la vía para cruzarla, lo que constituye un gran riesgo por la cantidad de vehículos que circulan en el área.
Para Luis Ortíz, quien trabaja cerca del lugar, fue lamentable el accidente que derrumbó el paso elevado tan necesario para la seguridad de las personas, ya que es un área concurrida, sobre todo por estudiantes del IPT Angel Rubio y de la Escuela Mecánica Muñoz, ubicada en Auto Motor, distrito de San Miguelito.
"Es un trabajo que debe hacerse rápido. Ese es un daño para todas las familias y trabajadores. Mientras no haya puente deben haber agentes del tránsito las veinticuatro horas del día, lo que no acontece", expresó Ortíz.
Otro usuario del puente elevado colapsado, Carlos Correa, residente en Cerro Viento Rural, declaró que todos los días los transeúntes confrontan inconvenientes, y que incluso, la semana pasada, él mismo estuvo a punto de ser atropellado por un carro.
"Los policías de tránsito sólo están hasta las cuatro o cinco de la tarde, pero no en horas de la noche. Ya deberían haber hecho nuevamente ese paso elevado", indicó Correa.
Igual criterio compartió Erick Arango, quien trabaja en un colegio del área. Consideró que es sumamente necesario el paso elevado "porque se ha demostrado su utilidad". "Deben reconstruirlo lo más rápido posible, aquí cruzan muchos estudiantes y personas de las comunidades aledañas", señaló Arango. La señora Doris de Bethancourt, quien vive en Veranillo, Don Bosco, calificó como "grave" el que no se hayan iniciado los trabajos de reconstrucción del paso elevado.
"Son tantos los alumnos que tienen que cruzar la vía, que en cualquier momento puede ocurrir un accidente. A veces vengo a trabajar y es una demora allí, porque es difícil cruzar. Me da mucho miedo cuando lo hago", puntualizó Bethancourt.
La estudiante Ana Miranda cruza todos los días la vía, por lo que considera que los policías de tránsito apostados en las horas de mayor tránsito de automóviles "están por el gusto".
"Cuando uno baja del bus, tiene que esperar a que el agente detenga los carros, pero como se demoran mucho, hay que aventarse", dijo Miranda. En su opinión, deberían ser apostados dos policías de tránsito (uno en cada paño), porque "cualquier día van a atropellar a alguien y no se podrá hacer nada".
Este destruido paso tenía más de veinte años de servir a barriadas como La Arboleda, Cerro Viento Rural, Las Trancas, Montechelo, Colinas del Golf y Brisas del Golf, y su nombre era en recuerdo de una estudiante que perdió la vida al tratar de cruzar la vía.
Un muerto y tres heridos de consideración dejó el accidente registrado aproximadamente a las doce y quince de la madrugada del domingo 7 de octubre pasado, cuando el camión recolector de basura de la Dirección Municipal de Aseo Urbano y Domiciliario (DIMAUD), de la Alcaldía de Panamá, chocó contra el soporte central del paso elevado cerca de la entrada del Club de Golf.
El impacto provocó que la estructura se partiera en dos y cayera sobre el vagón del vehículo recolector de basura, causando la muerte a uno de sus ocupantes, Javier Gamboa, y heridas a Gilberto Solís (conductor), Alfredo Saavedra y Jorge Vásquez.
Según el ministerio de Obras Públicas (MOP), la reconstrucción de la infraestructura es responsabilidad de la DIMAUD, ya que es propietaria del camión que la destruyó.
"El resultado que arroje el parte policial, ya sea que se trate de la imprudencia o no del conductor, la entidad encargada de la recolección de la basura, como propietario del vehículo, es solidariamente responsable por los daños ocasionados en la estructura", advirtió el MOP a través de una nota de prensa.
El director de Aseo, Jorge Sáenz, reconoció que el paso elevado se cayó por el choque del camión recolector contra su soporte central, pero consideró importante señalar que "ese puente...había sido golpeado ya en otras ocasiones".
En declaraciones a
"Queremos el paso elevado para cruzar sin temor a ser atropellados por los carros", manifestó Iván Rodríguez, estudiante del Instituto Profesional y Técnico (IPT) Angel Rubio.
En medio de una pertinaz lluvia, Rodríguez, quien reside en la comunidad de Las Trancas, en Cerro Viento se quejó también de que tras la destrucción del paso elevado, no hay policías de tránsito permanentes en el lugar, lo que obliga a las personas a tirarse a la vía para cruzarla, lo que constituye un gran riesgo por la cantidad de vehículos que circulan en el área.
Para Luis Ortíz, quien trabaja cerca del lugar, fue lamentable el accidente que derrumbó el paso elevado tan necesario para la seguridad de las personas, ya que es un área concurrida, sobre todo por estudiantes del IPT Angel Rubio y de la Escuela Mecánica Muñoz, ubicada en Auto Motor, distrito de San Miguelito.
"Es un trabajo que debe hacerse rápido. Ese es un daño para todas las familias y trabajadores. Mientras no haya puente deben haber agentes del tránsito las veinticuatro horas del día, lo que no acontece", expresó Ortíz.
Otro usuario del puente elevado colapsado, Carlos Correa, residente en Cerro Viento Rural, declaró que todos los días los transeúntes confrontan inconvenientes, y que incluso, la semana pasada, él mismo estuvo a punto de ser atropellado por un carro.
"Los policías de tránsito sólo están hasta las cuatro o cinco de la tarde, pero no en horas de la noche. Ya deberían haber hecho nuevamente ese paso elevado", indicó Correa.
Igual criterio compartió Erick Arango, quien trabaja en un colegio del área. Consideró que es sumamente necesario el paso elevado "porque se ha demostrado su utilidad". "Deben reconstruirlo lo más rápido posible, aquí cruzan muchos estudiantes y personas de las comunidades aledañas", señaló Arango. La señora Doris de Bethancourt, quien vive en Veranillo, Don Bosco, calificó como "grave" el que no se hayan iniciado los trabajos de reconstrucción del paso elevado.
"Son tantos los alumnos que tienen que cruzar la vía, que en cualquier momento puede ocurrir un accidente. A veces vengo a trabajar y es una demora allí, porque es difícil cruzar. Me da mucho miedo cuando lo hago", puntualizó Bethancourt.
La estudiante Ana Miranda cruza todos los días la vía, por lo que considera que los policías de tránsito apostados en las horas de mayor tránsito de automóviles "están por el gusto".
"Cuando uno baja del bus, tiene que esperar a que el agente detenga los carros, pero como se demoran mucho, hay que aventarse", dijo Miranda. En su opinión, deberían ser apostados dos policías de tránsito (uno en cada paño), porque "cualquier día van a atropellar a alguien y no se podrá hacer nada".
Este destruido paso tenía más de veinte años de servir a barriadas como La Arboleda, Cerro Viento Rural, Las Trancas, Montechelo, Colinas del Golf y Brisas del Golf, y su nombre era en recuerdo de una estudiante que perdió la vida al tratar de cruzar la vía.
Un muerto y tres heridos de consideración dejó el accidente registrado aproximadamente a las doce y quince de la madrugada del domingo 7 de octubre pasado, cuando el camión recolector de basura de la Dirección Municipal de Aseo Urbano y Domiciliario (DIMAUD), de la Alcaldía de Panamá, chocó contra el soporte central del paso elevado cerca de la entrada del Club de Golf.
El impacto provocó que la estructura se partiera en dos y cayera sobre el vagón del vehículo recolector de basura, causando la muerte a uno de sus ocupantes, Javier Gamboa, y heridas a Gilberto Solís (conductor), Alfredo Saavedra y Jorge Vásquez.
Según el ministerio de Obras Públicas (MOP), la reconstrucción de la infraestructura es responsabilidad de la DIMAUD, ya que es propietaria del camión que la destruyó.
"El resultado que arroje el parte policial, ya sea que se trate de la imprudencia o no del conductor, la entidad encargada de la recolección de la basura, como propietario del vehículo, es solidariamente responsable por los daños ocasionados en la estructura", advirtió el MOP a través de una nota de prensa.
El director de Aseo, Jorge Sáenz, reconoció que el paso elevado se cayó por el choque del camión recolector contra su soporte central, pero consideró importante señalar que "ese puente...había sido golpeado ya en otras ocasiones".
En declaraciones a