Sino y si no
A fuer de que se nos considere antipáticos o criticones, nos sentimos obligados a comentar algo sobre las constantes irreverencias para con el idioma de Cervantes de parte de muchos, y no algunos, de los que escriben para el público o leen en alta voz.
Resulta tan penoso como vergonzosos el cotidiano erróneo del manejo de esta conjunción disyuntiva. Abundan los que escriben o mencionan, disparatadamente, tanto el "sino" como el "si no".
Los unos escriben "sino" cuando debieran escribir "si no". Y por todas partes existen los que al leer la palabra "sino", la dividen en "si no".
Es buenos que tales personas comiencen a considerar que cuando lean en voz alta la palabra "sino", deben hacer énfasis sobre la letra i como si tuviera tilde. Y cuando escriban que un niño deberá ser matriculado en un colegio los más pronto posible porque, “si no”, perderá el cupo, conviene que consideren que sería un error escribir que “sino” lo perderá.