Sobre el concepto original de Amador (2)
Insisto en la necesidad de establecer un puerto de cruceros, como elemento indispensable para generar una productiva actividad turística en Amador. Captar alrededor de 200,000 personas anuales en esos 200 barcos de pasajeros que pasan hoy día sin detenerse frente a dicho litoral, es asunto básico si de verdad pretenden crear una masa crítica de visitantes para iniciar el proyecto que nos ocupa.
A manera de información, las islas de Naos y Culebra albergan los laboratorios marinos de uno de los organismos de investigación científica más famosos del mundo. The Smithsonian Institution, aparte del trabajo que lleva a cabo en su sede en Washington, administra algunos de los museos más visitados en la capital norteamericana. El único departamento de tan prestigiosa entidad, fuera de los Estados Unidos de América, se encuentra en nuestro país: The Smithsonian Tropical Research Institute. El edificio Tupper, junto a los laboratorios antes mencionados y las instalaciones en la isla de Barro Colorado, son visitados diariamente por científicos del mundo entero.
Aparte, existen antiguas instalaciones militares subterráneas en las islas de Flamenco y Perico que, con muy poca inversión monetaria, se pueden convertir en sitios donde efectuar exhibiciones relacionadas con Panamá, el Canal y su historia. Además, estos lugares pudieran albergar las sedes locales de grupos como el Audubon Society, el Sierra Club y Greenpeace - entre muchos otros más - y así promover, con exposiciones, tanto para turistas como para locales, los temas que fundamentaron la constitución de cada uno de ellos. Todo esto, sumado a la posible construcción del acuario proyectado por el arquitecto Frank Gehry, proveerían buena parte de la distracción que demandan esas 6 a 7 de horas que dura una escala de los navíos dedicados al negocio de cruceros.
Ahora bien, el antiguo complejo HOROKO - Howard, Rodman y Kobbe - juega un papel muy importante dentro del desarrollo en referencia. Con el ánimo de ilustrar al lector sobre la magnitud de los terrenos en mención, la distancia lineal que comprende una ruta imaginaria desde el poblado de Veracruz, pasando por Punta Brujas, Playa Kobbe, Palo Seco, Punta Guinea hasta terminar en Cerro Farfán, es equivalente a la extensión que existe desde las riberas del Chorrillo hasta Panamá Viejo. En kilómetros cuadrados, esta valiosa área es mayor que la zona de la ciudad de Panamá comprendida entre el límite sur del distrito especial de San Miguelito, la bahía y el borde natural del bosque protegido de la cuenca del Canal.
La proximidad del complejo HOROKO le da al proyecto de Amador - si se respeta lo plasmado dentro del documento ley de la ARI, que establece los usos de suelo para dicho sector - una dimensión totalmente diferente a ésa que se produce si el mismo se analiza de forma aislada. En vez de constituirse en sólo una parada de tránsito rápido, el propuesto puerto de cruceros bien pudiera considerarse como escala de inicio y destino de esta actividad que requiere, además del necesario abastecimiento local de combustible, víveres y mercaderías en general, poder manejar de tres a cinco mil pasajeros por vía aérea en un lapso no mayor de un par de horas. Esto sólo se puede lograr, dados los múltiples problemas de tránsito que afectan el rápido desplazamiento por nuestra principal ciudad, desde el terminal aéreo de Howard. Dicha instalación se encuentra a escasos cinco kilómetros de distancia contra más de veinticinco que separan a Amador del actual aeropuerto de Tocumen.
En vez de seguir gastando dinero innecesariamente en más estudios sobre estos sectores, debieran implantar, con la brevedad que la situación amerita, los conceptos básicos donde se sustentaron, tanto el esquema de desarrollo para Amador, como los de las áreas que lo complementan.
A manera de información, las islas de Naos y Culebra albergan los laboratorios marinos de uno de los organismos de investigación científica más famosos del mundo. The Smithsonian Institution, aparte del trabajo que lleva a cabo en su sede en Washington, administra algunos de los museos más visitados en la capital norteamericana. El único departamento de tan prestigiosa entidad, fuera de los Estados Unidos de América, se encuentra en nuestro país: The Smithsonian Tropical Research Institute. El edificio Tupper, junto a los laboratorios antes mencionados y las instalaciones en la isla de Barro Colorado, son visitados diariamente por científicos del mundo entero.
Aparte, existen antiguas instalaciones militares subterráneas en las islas de Flamenco y Perico que, con muy poca inversión monetaria, se pueden convertir en sitios donde efectuar exhibiciones relacionadas con Panamá, el Canal y su historia. Además, estos lugares pudieran albergar las sedes locales de grupos como el Audubon Society, el Sierra Club y Greenpeace - entre muchos otros más - y así promover, con exposiciones, tanto para turistas como para locales, los temas que fundamentaron la constitución de cada uno de ellos. Todo esto, sumado a la posible construcción del acuario proyectado por el arquitecto Frank Gehry, proveerían buena parte de la distracción que demandan esas 6 a 7 de horas que dura una escala de los navíos dedicados al negocio de cruceros.
Ahora bien, el antiguo complejo HOROKO - Howard, Rodman y Kobbe - juega un papel muy importante dentro del desarrollo en referencia. Con el ánimo de ilustrar al lector sobre la magnitud de los terrenos en mención, la distancia lineal que comprende una ruta imaginaria desde el poblado de Veracruz, pasando por Punta Brujas, Playa Kobbe, Palo Seco, Punta Guinea hasta terminar en Cerro Farfán, es equivalente a la extensión que existe desde las riberas del Chorrillo hasta Panamá Viejo. En kilómetros cuadrados, esta valiosa área es mayor que la zona de la ciudad de Panamá comprendida entre el límite sur del distrito especial de San Miguelito, la bahía y el borde natural del bosque protegido de la cuenca del Canal.
La proximidad del complejo HOROKO le da al proyecto de Amador - si se respeta lo plasmado dentro del documento ley de la ARI, que establece los usos de suelo para dicho sector - una dimensión totalmente diferente a ésa que se produce si el mismo se analiza de forma aislada. En vez de constituirse en sólo una parada de tránsito rápido, el propuesto puerto de cruceros bien pudiera considerarse como escala de inicio y destino de esta actividad que requiere, además del necesario abastecimiento local de combustible, víveres y mercaderías en general, poder manejar de tres a cinco mil pasajeros por vía aérea en un lapso no mayor de un par de horas. Esto sólo se puede lograr, dados los múltiples problemas de tránsito que afectan el rápido desplazamiento por nuestra principal ciudad, desde el terminal aéreo de Howard. Dicha instalación se encuentra a escasos cinco kilómetros de distancia contra más de veinticinco que separan a Amador del actual aeropuerto de Tocumen.
En vez de seguir gastando dinero innecesariamente en más estudios sobre estos sectores, debieran implantar, con la brevedad que la situación amerita, los conceptos básicos donde se sustentaron, tanto el esquema de desarrollo para Amador, como los de las áreas que lo complementan.