Sobre el debate constitucional
Apreciado Dr. José Raúl Mulino:
1. Me atrevo a mandarle esta comunicación electrónica, porque yo participé en la elaboración de la separata que usted critica, y me gustaría aportarle algunos puntos de vista, con el ánimo de enriquecer este debate, que nos interesa tanto a todos, por la trascendencia que tiene para el país.
2. Lo primero que hay que hacer es separar los hechos de las apreciaciones personales. Es un hecho que la oferta política de Martín Torrijos implica la celebración de dos Asambleas para reformar algunos aspectos muy concretos del texto constitucional. Y es un hecho que la propuesta del Lic. Guillermo Endara Galimany implica el llamado a una Asamblea Constituyente Paralela (porque va a respetar los términos de los poderes constituídos), para darnos una Nueva Constitución.
3. También es un hecho que en la historia constitucional del país, cuando los panameños nos abocamos a darnos Nuevas Constituciones, -con mayor o menor legitimidad-, hemos hecho uso de Asambleas Constituyentes (1904, 1941, 1946 y 1972). Y finalmente, es un hecho que cuando hemos tenido la intención de reformar parcialmente el texto constitucional, lo hemos hecho de acuerdo con el mecanismo que la propia Constitución prevee.
4. Como muy bien escribí en la separata, aún no se seca la tinta del debate constitucional sobre las reformas constitucionales de 1983, aunque los dos constitucionalistas contemporáneos más importantes que tiene el país (el Dr. Quintero y el Dr. Pedreschi), afirman que por su contenido nos dimos una nueva Constitución muy diferente a aquélla que los militares impusieron en 1972 (como usted mismo reconoce en su artículo).
5. Nosotros fuimos muy cuidadosos en señalar en nuestro trabajo que, aunque hacíamos una evaluación cuantitativa, lo cierto es que lo que importaba era la calidad y la profundidad de los cambios constitucionales. Así, aunque en 1983 se modificaron relativamente muy pocos artículos, la reforma tiene el mérito de devolverle al país un sistema democrático de gobierno.
6. Lejos de engañar a nuestros lectores, lo que quisimos probar a través de nuestras gráficas, era que la Constitución era una "especie de ser vivo", que la Historia demuestra que sus temas han ido evolucionando a lo largo del tiempo, lejos de ser cada texto constitucional, uno completamente nuevo. Y explicamos, con un gran sentido didáctico, cuáles instituciones fueron cambiando y qué aporte específico trajo cada constitución y cada reforma constitucional.
7. En otra entrega dentro del mismo documento hicimos un análisis sobrio de las propuestas de la Visión 2020, y como abogados, hicimos un aporte de lo que considerábamos eran los cambios significativos que presentaba la Visión. Lo hacemos no sólo como críticos externos del trabajo de la Visión 2020, sino también, luego de haber trabajado arduamente en el documento que dio origen a la propuesta constitucional de la Visión 2020.
8. Y no quisimos especular en cambios, que si bien pudieran ser necesarios, como usted bien lo afirma, para afrontar los retos del nuevo siglo, no fueron del consenso de la Visión 2020.
9. Como usted habrá podido apreciar de los resultados a los que llegó el trabajo de la Visión 2020, tampoco ellos proponen hacer una reforma integral de todo el texto constitucional; sino que los aportes fundamentales de la Visión se concentran en el funcionamiento de los Organos del Estado, el sistema de pariticipación política, y en menor medida, en los derechos y garantías individuales y sociales.
10. Si no hicimos un análisis crítico de lo que propone la Visión 2020, contraponiéndolo con lo que realmente necesita el país, fue por humildad, no por falta de capacidad.
11. Finalmente, la cuestión del método y del contenido de la reforma siempre será un tema muy subjetivo para cada ciudadano, el que no debe conformarse con la fórmula que le quieren vender los políticos de si apoyas a Endara cierra los ojos por la Constituyente y si apoyas a Martín, cierra los ojos por las reformas constitucionales.
12. Me parece, con todo respeto, que el debate constitucional podemos hacerlo los ciudadanos, al margen de quien creamos que debe dirigir los destinos del país en el 2004, sin encasillarnos en las cómodas posiciones que nos venden prediseñadas los políticos.
Del señor Mulino, con todo respeto,
Lic. Saúl Maloul Zebede
1. Me atrevo a mandarle esta comunicación electrónica, porque yo participé en la elaboración de la separata que usted critica, y me gustaría aportarle algunos puntos de vista, con el ánimo de enriquecer este debate, que nos interesa tanto a todos, por la trascendencia que tiene para el país.
2. Lo primero que hay que hacer es separar los hechos de las apreciaciones personales. Es un hecho que la oferta política de Martín Torrijos implica la celebración de dos Asambleas para reformar algunos aspectos muy concretos del texto constitucional. Y es un hecho que la propuesta del Lic. Guillermo Endara Galimany implica el llamado a una Asamblea Constituyente Paralela (porque va a respetar los términos de los poderes constituídos), para darnos una Nueva Constitución.
3. También es un hecho que en la historia constitucional del país, cuando los panameños nos abocamos a darnos Nuevas Constituciones, -con mayor o menor legitimidad-, hemos hecho uso de Asambleas Constituyentes (1904, 1941, 1946 y 1972). Y finalmente, es un hecho que cuando hemos tenido la intención de reformar parcialmente el texto constitucional, lo hemos hecho de acuerdo con el mecanismo que la propia Constitución prevee.
4. Como muy bien escribí en la separata, aún no se seca la tinta del debate constitucional sobre las reformas constitucionales de 1983, aunque los dos constitucionalistas contemporáneos más importantes que tiene el país (el Dr. Quintero y el Dr. Pedreschi), afirman que por su contenido nos dimos una nueva Constitución muy diferente a aquélla que los militares impusieron en 1972 (como usted mismo reconoce en su artículo).
5. Nosotros fuimos muy cuidadosos en señalar en nuestro trabajo que, aunque hacíamos una evaluación cuantitativa, lo cierto es que lo que importaba era la calidad y la profundidad de los cambios constitucionales. Así, aunque en 1983 se modificaron relativamente muy pocos artículos, la reforma tiene el mérito de devolverle al país un sistema democrático de gobierno.
6. Lejos de engañar a nuestros lectores, lo que quisimos probar a través de nuestras gráficas, era que la Constitución era una "especie de ser vivo", que la Historia demuestra que sus temas han ido evolucionando a lo largo del tiempo, lejos de ser cada texto constitucional, uno completamente nuevo. Y explicamos, con un gran sentido didáctico, cuáles instituciones fueron cambiando y qué aporte específico trajo cada constitución y cada reforma constitucional.
7. En otra entrega dentro del mismo documento hicimos un análisis sobrio de las propuestas de la Visión 2020, y como abogados, hicimos un aporte de lo que considerábamos eran los cambios significativos que presentaba la Visión. Lo hacemos no sólo como críticos externos del trabajo de la Visión 2020, sino también, luego de haber trabajado arduamente en el documento que dio origen a la propuesta constitucional de la Visión 2020.
8. Y no quisimos especular en cambios, que si bien pudieran ser necesarios, como usted bien lo afirma, para afrontar los retos del nuevo siglo, no fueron del consenso de la Visión 2020.
9. Como usted habrá podido apreciar de los resultados a los que llegó el trabajo de la Visión 2020, tampoco ellos proponen hacer una reforma integral de todo el texto constitucional; sino que los aportes fundamentales de la Visión se concentran en el funcionamiento de los Organos del Estado, el sistema de pariticipación política, y en menor medida, en los derechos y garantías individuales y sociales.
10. Si no hicimos un análisis crítico de lo que propone la Visión 2020, contraponiéndolo con lo que realmente necesita el país, fue por humildad, no por falta de capacidad.
11. Finalmente, la cuestión del método y del contenido de la reforma siempre será un tema muy subjetivo para cada ciudadano, el que no debe conformarse con la fórmula que le quieren vender los políticos de si apoyas a Endara cierra los ojos por la Constituyente y si apoyas a Martín, cierra los ojos por las reformas constitucionales.
12. Me parece, con todo respeto, que el debate constitucional podemos hacerlo los ciudadanos, al margen de quien creamos que debe dirigir los destinos del país en el 2004, sin encasillarnos en las cómodas posiciones que nos venden prediseñadas los políticos.
Del señor Mulino, con todo respeto,
Lic. Saúl Maloul Zebede