Sobre enfoque de caricatura
La reciente medida de aumentar el valor de la "transparencia monetaria condicionada" y de la "libreta de bonos familiares para la compra de alimentos" ha generado muchos comentarios, críticas y ataques de quienes se oponen al Gobierno.
Entendemos que tolerarla y hasta tomarlas con humor es parte del arte de gobernar. Sin embargo, la caricatura "El Cabezazo" publicada en la edición de este diario el martes 15 de julio, en la cual se representa al Presidente como el demonio, tentando con un bono a una señora de la etnia ngöbe para que se deje atrapar, además de ser injusta, demuestra un gran desconocimiento respecto de las intenciones del Excelentísimo señor Presidente y del programa que su gobierno ha creado para romper el ciclo hambre- desnutrición-ignorancia-pobreza, como lo es el programa de la Red de Oportunidades.
Por lo tanto, me permito adjuntar a esta nota, un documento que contiene información sobre la génesis, situación actual, presupuesto, ejecutoria, beneficios y proyecciones de ambas modalidades del programa de la Red de Oportunidades: la Transferencia Monetaria Condicionada y el Bono Familiar para la Compra de Alimentos.
Dado que la mencionada caricatura hace eco de otras muchas voces que han intentado desvirtuar el programa de la Red de Oportunidades, al afirmar que se ejecuta con fines proselitistas, debo aclararle que ello no se posible, ya que los beneficiarios son seleccionados mediante un censo que nos permite identificar a las familias que, por vivir en condiciones de pobreza extrema, califican para recibir el bono o la transferencia condicionada.
Igualmente, se ha insinuado que los beneficiarios del programa utilizan la ayuda para gastar en vicios. En el informe que acompañada a esta nota, podrá usted corroborar que el bono solamente puede ser canjeado por una lista de alimentos seleccionados por su valor nutritivo, en establecimientos comerciales autorizados para tal fin, previa certificación de que cumplen con una serie de requisitos, entre los que podemos mencionar un compromiso de no vender bebidas alcohólicas ni cigarrillos a ninguna persona. Simplemente no los pueden tener a la venta en sus establecimientos.
No me queda la menor duda de que luego de leer el documento adjunto, coincidirá usted conmigo en que el pecado está en la indolencia y lo verdaderamente parecido al diablo, es la pobreza y marginación que intentamos combatir, las cuales ocasionan en quienes la padecen, un dolor y sufrimiento que bien podríamos comparar con el infierno.
Segura de que dará a esta nota la misma prominencia de la caricatura en cuestión, agradezco de antemano su gentileza, y esperando que el documento que remito sea útil a la labor del Panamá América de informar a la ciudadanía de manera objetiva y responsable, quedo de usted,