default

Sobre la minería (I Parte)


E n el editorial del pasado sábado, con el mismo titular que hemos dado a este artículo, se mencionan algunas ideas que queremos enriquecer para beneficio de los lectores de este importante medio. Estamos de acuerdo y ha sido nuestra posición siempre, los proyectos mineros en curso y los que vengan (como también aquellos de cualquier otra índole), deben llevarse adelante considerando las medidas más avanzadas de manejo ambiental, social y de producción limpia, y esto incluye auditorías periódicas y certificaciones ISO 14000.

Ese tipo de manejo es el que imponen las instituciones financieras a las compañías que desarrollan estos proyectos como condición para aportar sus dineros. Nadie con un mínimo de responsabilidad en esta industria buscaría cerrarse las puertas de las fuentes de financiamiento.

Por otro lado, velar por la adecuada implementación y seguimiento de estas medidas, y ayudar a fortalecer la institucionalidad del país para que el Estado cumpla mejor su función reguladora, es a lo que debemos dirigir los esfuerzos de las comunidades y de la sociedad en general. Las leyes ya están allí y el recurso humano en las instituciones de gobierno también.

No dejemos que por causa de quienes nos intentan poner en contra de las alternativas de mejorar la calidad de los más pobres a base de medias verdades o argumentos sesgados, nos aventuremos a escribir que en las minas Santa Rosa de Cañazas o en Mina Remance hubo derrames de ácido sulfúrico, cuando en realidad en las tinas de lixiviación de éstas nunca se utilizó esta sustancia. Fue tanto el “daño” que causaron estas industrias en estas áreas, que mientras estuvieron en operación, las poblaciones vivieron mejores condiciones económicas (los mayores aportes al Seguro Social históricamente), pleno empleo, centros de salud equipados convenientemente, construcción de potabilizadora en Cañazas, mantenimiento de infraestructura. Si hoy vamos a Cañazas y hablamos con los pobladores (no aquellos ya entrenados que nos traen los grupos “anti-todo” a sus foros sesgados), nos enteraremos de que lo menos que esperan es volver a tener esa oportunidad de nuevo.

Porqué no damos despliegue al hecho de que en el área de Petaquilla, a causa del proyecto, se le proveen condiciones a más de 5000 niños para que la tasa de ausentismo de las escuelas haya sido reducida del 70% a 0% una vez se inició el programa. ¿Es que acaso queremos moratorias para que este tipo de “daños” se pueda replicar en otras partes del país?

*Director Ejecutivo, Cámara Minera de Panamá.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América