Sobre los índígenas
Leí con detenimiento en el Panamá América, en ediciones de diferentes días, sus apreciaciones sobre nuestros indígenas. Al ver las fotos en el diario, no entiendo cómo piensan algunos que nos tendremos que fotografiar con ellos si se ve que se están reproduciendo sin control, trayendo más criaturas al mundo sin organizarse. Ellos son nómadas, no se concentran para hacerles granjas y cooperativas de trabajo. En el pasado, como líder cooperativista, estuve involucrada en proyectos con las mujeres, pero los hombres y su cultura no permitieron que tuviéramos mucho éxito.
Trate algún latino o afro-panameño de construir una choza en las reservas de nuestros indígenas para ver si lo logran, en cambio, ellos están por todos lados, sin seguir las reglas de aseo y conducta, emborrachándose en las calles y parques, especialmente en Boquete y otros lugares; las pobres mujeres y los niños al lado de ellos en el suelo.
Los medios de comunicación, así como resaltan como obligación del gobierno que los ayuden, deben ayudarlos a los jefes, caciques, a entender sus deberes como ciudadanos panameños, que todos tenemos que trabajar y no esperar que del cielo nos caiga el maná. Hay muchos de nuestros indígenas estudiados; en el pasado (1985) tuvimos un viceministro de Salud, el Dr. Alicio Rivera. Cuando estudian, se olvidan de su etnia. Como son itinerantes, no siembran para su consumo arroz, café, yuca, frijol chiricano, plátano, ni crían gallinas como los latinos y afro-panameños. Les dejo esa tarea. Si necesitan ayuda, estoy a la orden.