Sobre reformas tributarias
He estado leyendo y escuchando el proyecto de Reformas Tributarias que pretende aprobar el actual gobierno y me mueve a pensar que no se ha hecho los estudios necesarios y a conciencia sobre la materia.
Se repite y aumenta la propuesta del ingeniero Alberto Vallarino en su plan de gobierno, sobre la eliminación del Impuesto Sobre la Renta a quienes ganen hasta B/.800.00 mensuales, lo cual es aceptable, si tomamos en consideración que sólo se reconoce al contribuyente por dependiente, la suma de B/.250.00 anuales para vestirlos, darles de comer y educarlos. Estos pueden subsistir, sin embargo qué se espera de los que ganan B/.200.00 mensuales o menos de esa suma, que viven en la miseria y peor los que no trabajan.
Se me informa que se quiere quitar a los corredores de seguros de las entidades gubernamentales, porque generan un millón en comisiones. ¿Qué hay de los jugosos ingresos de los cónsules que cuestan al fisco arriba de cien millones anuales?. ¿Por qué no se les asigna un sueldo y la diferencia se usa para cubrir los impuestos exonerados a los asalariados?. Esto último también lo incluía en su plan el ingeniero Vallarino. Ah, pero los favoritos de los distintos regímenes esperan ansiosos que les toque parte del botín que se reparten los parientes y favoritos del gobierno de turno en los consulados.
Siendo Legislador de este país, antes lo he escrito, manifesté en la Asamblea Legislativa que en nuestro país no era necesario crear nuevos impuestos, sino cobrar los que existen, y nuestra economía estaría boyante sin necesidad de nuevas cargas para el sufrido pueblo panameño. Por lo menos en esa época no se aumentaron los impuestos.
Poniendo algunos ejemplos es conveniente revisar las compras y ventas de muchos almacenes, especialmente los que se dedican a ropa. Se dice que compran sin facturas o usan las notas de pedido para registrarlas. Además, reciben facturas de establecimientos de la Zona Libre debidamente registradas, pero que aparentemente no operan, además hacen ventas sin que se registren en sus cajas. El total de éstas va a parar al bolsillo del dueño. La Dirección General de Ingresos sólo revisa a los que declaran. Más productivo sería para el fisco poner inspectores en los distintos negocios para evitar defraudaciones.
También se habla del doble juego de libros que mantienen muchos comerciantes en sus negocios. Se debe legislar para que las entidades de crédito exijan como complemento de los estados financieros copia de las declaraciones de renta. Así se evitaría la práctica de reportar ganancias distintas en estos documentos.
Los profesionales en todas las ramas dejan de extender recibos por sus servicios. Hay que exigirles y que cumplan con el requisito de imprimirlos y enumerarlos, como determinan la ley. Si su límite de ingresos no alcanza el total de lo exonerado, por lo menos pequeñas empresas impresoras tendrían más trabajo y mantendrían su fuente de empleos.
En conferencia dictada por un economista manifestaba que entre las reformas se pretende cobrar la Licencia Comercial basado en el total del activo y no sobre el capital pagado. También los Impuestos de Inmueble gravarlos por el valor comercial de las propiedades. Ambas cosas son absurdas. ¿Qué se pretende? Acabar con la empresa privada y así acrecentar la gran masa de desempleados existente.
Estoy de acuerdo con tributar, y que los dineros se manejen correctamente, pero insisto que no hay que aumentar los impuestos. Hay que cobrar con mucho aplomo los existentes, porque la situación se agravará mucho más, para los que menos tienen.
Se repite y aumenta la propuesta del ingeniero Alberto Vallarino en su plan de gobierno, sobre la eliminación del Impuesto Sobre la Renta a quienes ganen hasta B/.800.00 mensuales, lo cual es aceptable, si tomamos en consideración que sólo se reconoce al contribuyente por dependiente, la suma de B/.250.00 anuales para vestirlos, darles de comer y educarlos. Estos pueden subsistir, sin embargo qué se espera de los que ganan B/.200.00 mensuales o menos de esa suma, que viven en la miseria y peor los que no trabajan.
Se me informa que se quiere quitar a los corredores de seguros de las entidades gubernamentales, porque generan un millón en comisiones. ¿Qué hay de los jugosos ingresos de los cónsules que cuestan al fisco arriba de cien millones anuales?. ¿Por qué no se les asigna un sueldo y la diferencia se usa para cubrir los impuestos exonerados a los asalariados?. Esto último también lo incluía en su plan el ingeniero Vallarino. Ah, pero los favoritos de los distintos regímenes esperan ansiosos que les toque parte del botín que se reparten los parientes y favoritos del gobierno de turno en los consulados.
Siendo Legislador de este país, antes lo he escrito, manifesté en la Asamblea Legislativa que en nuestro país no era necesario crear nuevos impuestos, sino cobrar los que existen, y nuestra economía estaría boyante sin necesidad de nuevas cargas para el sufrido pueblo panameño. Por lo menos en esa época no se aumentaron los impuestos.
Poniendo algunos ejemplos es conveniente revisar las compras y ventas de muchos almacenes, especialmente los que se dedican a ropa. Se dice que compran sin facturas o usan las notas de pedido para registrarlas. Además, reciben facturas de establecimientos de la Zona Libre debidamente registradas, pero que aparentemente no operan, además hacen ventas sin que se registren en sus cajas. El total de éstas va a parar al bolsillo del dueño. La Dirección General de Ingresos sólo revisa a los que declaran. Más productivo sería para el fisco poner inspectores en los distintos negocios para evitar defraudaciones.
También se habla del doble juego de libros que mantienen muchos comerciantes en sus negocios. Se debe legislar para que las entidades de crédito exijan como complemento de los estados financieros copia de las declaraciones de renta. Así se evitaría la práctica de reportar ganancias distintas en estos documentos.
Los profesionales en todas las ramas dejan de extender recibos por sus servicios. Hay que exigirles y que cumplan con el requisito de imprimirlos y enumerarlos, como determinan la ley. Si su límite de ingresos no alcanza el total de lo exonerado, por lo menos pequeñas empresas impresoras tendrían más trabajo y mantendrían su fuente de empleos.
En conferencia dictada por un economista manifestaba que entre las reformas se pretende cobrar la Licencia Comercial basado en el total del activo y no sobre el capital pagado. También los Impuestos de Inmueble gravarlos por el valor comercial de las propiedades. Ambas cosas son absurdas. ¿Qué se pretende? Acabar con la empresa privada y así acrecentar la gran masa de desempleados existente.
Estoy de acuerdo con tributar, y que los dineros se manejen correctamente, pero insisto que no hay que aumentar los impuestos. Hay que cobrar con mucho aplomo los existentes, porque la situación se agravará mucho más, para los que menos tienen.