Sobre secretos comen la agenda
Los detractores de las reformas presentadas por el presidente electo, todos partidarios de la Constituyente, realizan una campaña en todos los medios y foros para exponer sus argumentos. Me llama la atención la repetición de la supuesta existencia de una agenda secreta de Martín para beneficiar a sus allegados.
Si existe una característica del comportamiento de Martín Torrijos, ésta ha sido su transparencia ante el pueblo. Sobre el paquete de reformas, es claro que que lo que se busca es adecuar el texto constitucional a las demandas de la sociedad que exige la eliminación de onerosos privilegios y contar con una administración transparente en los asuntos públicos. Estos cambios responden al compromiso electoral de Martín, quien recibió la aprobación de las mayorías.
Los que argumentan la existencia de planes ocultos, responden a un interés común: consideran necesario iniciar desde ya un trabajo de oposición acérrima a Martín ante la gran victoria del PRD y de su aliado, el Partido Popular. Tienen un problema doble: mientras Torrijos dirige un proyecto nacional sobre bases sólidas (la mayoría en el Legislativo y la fortaleza en las alcaldías y juntas comunales), la futura oposición está dividida en "clanes", cuyo único común denominador es su rechazo a todo lo que representa el PRD y el torrijismo. No dudo que más de uno de los detractores lo que busca es hacer "méritos" para una carrera política en las futuras filas opositoras. Por eso, exigen que propuestas como la convocatoria a una Asamblea Constituyente por medio de una consulta del 5% de los inscritos en el padrón electoral, sean tomadas en serio. ¿Qué buscan? ¿Qué la gobernabilidad de Panamá dependa de una ridícula minoría? ¿Crear crisis políticas que den al traste con Patria Nueva? ¿Darle al presidente electo precoces golpes para tener alguna opción en el torneo del 2009? La agenda de Martín no tiene secretos, fue un acuerdo con el pueblo. Los que sí mantienen planes ocultos son los que no han logrado ninguna representatividad y pretenden hablar en nombre de la sociedad.
(licfjzappi@yahoo)
Para frenar la delincuencia, debemos conocer a nuestros niños y jóvenes, y estar atentos a su comportamiento, y en este caso el rol de la familia juega un papel decisivo, compartido con el de la escuela, y el de la comunidad.
Si existe una característica del comportamiento de Martín Torrijos, ésta ha sido su transparencia ante el pueblo. Sobre el paquete de reformas, es claro que que lo que se busca es adecuar el texto constitucional a las demandas de la sociedad que exige la eliminación de onerosos privilegios y contar con una administración transparente en los asuntos públicos. Estos cambios responden al compromiso electoral de Martín, quien recibió la aprobación de las mayorías.
Los que argumentan la existencia de planes ocultos, responden a un interés común: consideran necesario iniciar desde ya un trabajo de oposición acérrima a Martín ante la gran victoria del PRD y de su aliado, el Partido Popular. Tienen un problema doble: mientras Torrijos dirige un proyecto nacional sobre bases sólidas (la mayoría en el Legislativo y la fortaleza en las alcaldías y juntas comunales), la futura oposición está dividida en "clanes", cuyo único común denominador es su rechazo a todo lo que representa el PRD y el torrijismo. No dudo que más de uno de los detractores lo que busca es hacer "méritos" para una carrera política en las futuras filas opositoras. Por eso, exigen que propuestas como la convocatoria a una Asamblea Constituyente por medio de una consulta del 5% de los inscritos en el padrón electoral, sean tomadas en serio. ¿Qué buscan? ¿Qué la gobernabilidad de Panamá dependa de una ridícula minoría? ¿Crear crisis políticas que den al traste con Patria Nueva? ¿Darle al presidente electo precoces golpes para tener alguna opción en el torneo del 2009? La agenda de Martín no tiene secretos, fue un acuerdo con el pueblo. Los que sí mantienen planes ocultos son los que no han logrado ninguna representatividad y pretenden hablar en nombre de la sociedad.
(licfjzappi@yahoo)
Para frenar la delincuencia, debemos conocer a nuestros niños y jóvenes, y estar atentos a su comportamiento, y en este caso el rol de la familia juega un papel decisivo, compartido con el de la escuela, y el de la comunidad.