default

¿Sobrevivirán los "Diablos Rojos"?


¡No es el modelo de bus el culpable o la solución! Ni el "Diablo Rojo" es la causa del caos, ni el bus articulado la respuesta. El viejo negocio del caos, asociado a los "Diablos Rojos" ha sobrevivido porque pertenece a gente políticamente influyente. El nuevo negocio del orden, asociado al bus articulado, se sustituirá al viejo si será propiedad de gente políticamente influyente.  

La verdad es que los buses articulados han sido diseñados para funcionar muy bien bajo tres condiciones básicas: una moderna administración del sistema, un radical reordenamiento de las infraestructuras viales para asegurar la rapidez y la puntualidad del servicio; y un mejoramiento significativo en la conducta de peatones y conductores.

Por lo visto en Panamá hay una cierta parsimonia popular, empresarial y gobernativa contra cualquier sistema de funcionamiento que garantice el orden. Parsimonia determinada por la adecuación popular, empresarial y gobernativa a las malas conductas sociales.  

A esta inclinación generalizada por el caos se añade la cultura de la queja, la cual, frente al desgobierno y al caos, es la única salida que le quedan a algunos cuando la desesperación colma los ánimos.  

Y lo peor es que sobre la queja, como expresión de desesperanza social, se inclina cada cierto tiempo la acucia perversa del político. Cuando cada cinco años, al tiempo electoral, la cultura de la queja es fuente de inspiración de renovadas y palpitantes ofertas políticas que no se cumplen.

Ustedes los que leen estas líneas tendrán que preguntarse, tarde o temprano, cuándo y cómo los panameños vamos a emprender la gran tarea nacional de hacer funcionar bien las cosas.  

Introducir nuevos buses dejando lo demás más o menos como está, sería un chiste cruel y malvado. Por eso un proyecto para construir, equipar y administrar un sistema moderno de transporte público como ha explicado el presidente Torrijos, ahora que está por despedirse y que se acercan las elecciones, estaría bien si se cumple su palabra como debe ser y se evita el conjuro inminente de los usuales negociados escandalosos.  

Pensemos: Construir, equipar y hacer funcionar correctamente un sistema de transporte público en Panamá, entre muchos otros importantes proyectos que están pendientes de buena ejecución, no es tarea de políticos; es labor de pueblos visionarios y maduros.

www.flaviovelasquez.com

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América