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Sociedad civil y acción ciudadana en democracia


En hora buena, el gobierno nacional en boca del Lic. Ricardo Martinelli, reconoce y acepta que los medios de comunicación juegan un papel en el proceso de preservar la democracia y el control de ejercicio del poder. En efecto, los niveles de tolerancia al disenso y la crítica ciudadana, constituyen herramientas idóneas, para medir índices de crecimiento y desarrollo democrático en cualquier país del mundo.

Las palabras del mandatario, que se dieron en la toma del nuevo presidente del Consejo Nacional de Periodismo, tiene un alcance positivo, sin embargo, somos del criterio, que el gobierno nacional tiene que reformular la posición frente a la sociedad civil, en tanto que se percibe un trato, nada democrático con la mayoría de los actores y organizaciones que la integran. La sociedad civil y la acción ciudadana, aún en medio de estas realidades, vienen dando muestra, que no se trata de cogobernabilidad, sino de trabajar y ayudar en la solución de problemas, que competen a todos los panameños y en consecuencia rebasan la órbita de una gestión gubernamental.

Verbigracia, en estas últimas semanas, hemos visto iniciativas, dirigidas a crear conciencia en torno al tema de la violencia criminal, la lucha por la paz, la certidumbre y el sosiego de los panameños. La sociedad civil y la acción ciudadana, no pide nada malo, solo que el gobierno propicie los espacios democráticos para que se surta niveles fluidos de mayor intercambios y coordinación en torno a situaciones y problemas que tienen un alcance de estado. En hora buena, se le dado forma a un Consejo de Gabinete Preventivo, donde entendemos se priorizará la acción social e reintegradora, como factor inhibidor de la actividad criminosa. Esta iniciativa es buena, pero debería complementarse con niveles de mayor articulación con la sociedad civil, que al igual que el gobierno, de tal suerte que caminemos en la dirección de aportar y resolver problemas que nos afectan a todos. Siempre, me gusta traer a colación, la madurez del presidente de México, quién, después de ensayar todos los medios posibles desde el punto de vista militar y de policía, terminó reconociendo que la participación de la sociedad civil en la lucha contra el crimen resultaba impostergable; y en consecuencia ha propiciado los canales de diálogos e intercambios con las autoridades para diseñar políticas correctas y eficientes contra la criminalidad.

Lo anterior, solamente es posible, en un ambiente de paz, respeto al diálogo entre todos los panameños. El gobierno tiene que dejar los prejuicios que tiene con el papel que juega, la sociedad civil en democracia. Hace falta un acto de constricción como el que tuvo el señor Presidente con los medios de comunicación social del país. El presidente, no puede olvidar que es el presidente de todos los panameños.

101 años de Panamá América

 
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