default

Solidaridad


La tragedia que están viviendo los mexicanos afectados por las inundaciones en el estado de Tabasco, y que por estos días hemos venido destacando en las principales páginas de este diario, llama a la solidaridad internacional con este pueblo. Y no debe ser de otra manera. Los damnificados claman por ayuda internacional, ya que la magnitud del desastre ha desbordado a las entidades de su gobierno.

Lo ocurrido en México llama a la reflexión entre nosotros para preguntarnos los efectos que pudiera tener aquí si varias zonas importantes de la ciudad, o cualquier otro lugar del país, quedaran afectadas por una inundación similar. Es fácil suponer que, primero se produciría el colapso del sistema de drenajes pluviales de la capital, pues es un secreto a voces su claro y obvio agotamiento. Por otra parte, se paralizarían las vías públicas, y la incomunicación generalizada y el desabastecimiento de insumos básicos agravarían el panorama.

¿Estamos acaso preparados? ¿Sabría la población panameña qué hacer? La respuesta a estas preguntas es un no rotundo.

No se trata de ser catastrofistas, sino de saber anticipar medidas de prevención orientadas a instruir a los habitantes para ser solidarios ya no sólo a nivel internacional, sino también entre comunidades vecinas, y para saber actuar en casos de desastres naturales evitando el pillaje, el abandono y la desorganización.

SINAPROC ha insistido en algunas medidas de prevención, pero no pueden esas ser las únicas. Las comunidades parecen indiferentes, creyendo que las tragedias ocurren sólo a otros. No es así. La furia de la naturaleza no da tregua a los humanos, que seguimos empeñándonos en desoír con indolencia las fórmulas para mitigar el calentamiento global que tarde o temprano seguramente afectará a todas las naciones. La solidaridad es hoy con México, pero mañana podría ser con los panameños.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América