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Solidaridad total con Chiriquí


Una vez más en su historia, la provincia de Chiriquí recibe la solidaridad y el aliento de la comunidad panameña por el terremoto de 6 grados de la escala de Richter que la remeció la noche del martes, causando rajaduras en viviendas privadas y centros hospitalarios públicos, y la dejó sin fluido eléctrico, servicio telefónico y agua potable durante varios minutos.
Afortunadamente no hubo víctimas ni heridos de consideración en el casco urbano de David, aunque en Puerto Armuelles algunos niños quedaron atrapados entre los escombros de sus viviendas sin sufrir lesiones físicas de consideración, gracias a la rápida intervención de los bomberos.
La tradicional reciedumbre espiritual de los habitantes de Chiriquí se impuso, como en otras ocasiones, al desafío de la naturaleza. Sin embargo, el sismo ha puesto en evidencia que se requieren alternativas cuidadosamente elaboradas y reiteradamente ensayadas para evitar futuras contingencias sísmicas de peores consecuencias.
Como sabemos, Chiriquí pertenece geológicamente a una zona de alta sismicidad determinada por la colisión entre la Placa de Cocos y la Placa del Caribe, que esta vez se conmocionó hasta alcanzar el grado 6, pero que si llega a los grados 7 u 8 provocaría daños incalculables que pueden reducirse si desde ahora preparamos a la población a la eventualidad de catástrofes. Y esto es lo que hay que hacer sin demora, en defensa del noble patrimonio humano chiricano.
Entre los vacíos que el movimiento sísmico reveló está la carencia de una alternativa debidamente programada para evacuar a los pacientes de los nosocomios públicos, algunos de los cuales fueron llevados al local de la Feria Internacional y a los estacionamientos de los hospitales y otros que durmieron en carpas improvisadas al aire libre. Debemos agradecerle a Dios que el movimiento fue en horas de la noche y no en la mañana o en la tarde cuando los estudiantes están en los colegios y los empleados en sus centros de labores. Las autoridades locales en conexión con las de Defensa Civil, deben analizar lo acontecido la noche del martes 30 y extraer conclusiones positivas para minimizar el efecto sorpresa. Pero los chiricanos deben saber que no están solos.
Que todos sus paisanos de un extremo a otro del territorio nacional nos preocupamos mucho al enterarnos del sismo y que, ayer como ahora, estamos a su lado en las malas y en las buenas.
Recién escuché por ahí que había que "clonar" a Torrijos, pero señores, ¿quién nos garantizaría que ese clon tuviera las mismas características de humildad y amor hacia el pueblo que tenía el original?. Puede que no se le haga el justo reconocimiento a su persona, ni se rememore el día de su muerte, pero so sí se les aseguro, Torrijos fue, es y será un hombre irrepetible...
(torrejavier@hotmail.com)

101 años de Panamá América

 
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