A solo tres días de terminar el año, qué nos deja el 2014
Este es mi último artículo del año 2014, y mientras escribo mi mente gira 180 grados para revisar de enero a la fecha qué ha sido de este año, cómo hemos madurado, cómo nuestras familias crecen o se disminuyen, cómo nuestra hambre por avanzar nos hace más profesionales y cómo nuestra búsqueda por una mejor sociedad nos toca de forma especial para impactar en la vida de los demás.
Conforme los meses de este año pasaron, tuve el placer de conocer gente interesante, seres con una inmensa calidad humana buscando siempre cómo tender la mano al necesitado, enseñar al que no tiene posibilidades y estar siempre ahí cuando se le necesita, gente desprendida que ve en la felicidad de otros su propia felicidad.
Conocí también grandes empresarios y no lo digo por la cantidad de dinero que poseen, sino por la cantidad de personas que creen en ellos y los siguen como líderes de su organización, a través de sus trabajadores me enteré de los momentos en que hicieron un alto a sus importantes reuniones de negocios para dedicarle quizá segundos a un padre desesperado por no tener qué llevar de comer a casa y tenderle la mano para darle trabajo y salir adelante, en vez de un par de monedas que le sobran en el bolsillo, personas que serán recordadas por siempre debido a la gran influencia que han sido en la vida de la gente que se cruza por su camino, quizá a usted también le pasó, siéntase privilegiado y siga el ejemplo.
No todo ha sido color de rosa, me encontré también con personas que querían hacer cambios en la gente a “control remoto”, así es “a control remoto”, personas que asumían que sus trabajadores leían su mente para obedecer ciegamente a estrategias y planes que cambiaban continuamente, y producía en su propio equipo de ejecutivos una total confusión, lo que bajaba en cascada de una forma estrepitosa generando un caos, personas en las que su universo laboral se limitaba a las cuatro paredes de su suntuosa oficina donde grandes trofeos “corporativos” intimidaban a quienes tenían la suerte de entrar a este campo sagrado prácticamente a punto de congelarse debido a la frialdad tanto del sistema de aire acondicionado como la del jefe que la ocupaba.
Este año también tuve el gusto de trabajar con muchas personas en diferentes sesiones de trabajo en equipo, liderazgo, emprendimiento, planificación, comunicación y responsabilidad social, cada una de las sesiones fue simplemente única, conocer las capacidades técnicas y profesionales de la gente fue muy alimentador como profesional, sin embargo, conocer las fibras que mueve a la gente fue la mejor experiencia, saber qué le hace hervir la sangre a la gente es como generar una catarsis grupal en la que todos externan muchos de los problemas que seguramente se dan en su organización de una forma clara que permite a los demás visualizar si son parte del problema o pueden ayudar a resolverlo.
El año también te marca con actividades especiales y de igual forma, todos nos sentimos identificados con algún grupo en especial con el cual sentimos que nuestra comunicación y trabajo fue más reconfortante, esas reuniones difícilmente se olvidan, de todos los talleres y sesiones de las que participé en el 2014, una de las que más disfruté fue aquella en la que trabajé con un grupo de estudiantes de undécimo grado, un grupo de chicos inquietos por naturaleza, jóvenes que se quieren comer el mundo, que la tecnología los tiene en la “palma de su mano”, que también son el futuro de nuestra sociedad.
El haber tenido esta experiencia con ellos abrió un sinfín de puertas en mi vida personal y profesional, ver reflejado en cada uno de estos jóvenes adultos a mis propios hijos fue lo más educativo que he tenido en el año, saber que existen corrientes musicales como “la plena” me permiten entender nuevas formas de expresión.
El mayor reto no estaba ahí, la sesión era un poco más compleja, hablar de valores, visión y misión a las 2:15 p.m. con chicos de 15 y 16 años sonaba como misión imposible, buscar cómo mantener su atención por espacio de casi hora y media era aún más complicado; sin embargo, la respuesta me la dieron ellos mismos, su lenguaje corporal hablaba por sí solo, ¡la música era parte de su esencia! A partir de ese momento, cada una de las actividades vino acompañada de música, desde Michael Jackson, Justin Timberlake, Madonna, Pitbull, William Ferrel hasta Demi Lovato, ellos fueron mis mejores aliados estratégicos, la música era la fuente de inspiración de este grupo de alocados estudiantes que vibraban conforme la música y los videos acompañaban las actividades que formaban parte del taller, gracias a ellos pude conocer qué los motiva en la vida y dónde se ven reflejados en su futuro, pero lo más importante que pude conocer de este grupo de 54 jóvenes entusiastas fueron los pilares que forjan su estabilidad y seguridad ante la vida, cada uno expresó cómo sus padres, sus abuelos, sus tíos y sus hermanos son la razón para crecer, para estudiar, para vivir, el cómo lo hicieron me lo guardo en la mente y el corazón.
Aproveche lo poco que queda del 2014 y vea quiénes influenciaron para que usted fuera mejor en su vida y piense cómo impactará de forma positiva a la gente que se cruce por su camino en el 2015. ¡Gracias, 2014! ¡Bienvenido, 2015!