SOS: Una obra llena de amor
La labor de Aldeas Infantiles SOS es verdaderamente un ejemplo. Su misión, visión y filosofía de ofrecer una familia a los niños en riesgo social, ha permitido mantenerse en un sitial de gran renombre internacional. Por lo que ha sido galardonada con el Premio humanitario Conrad Hilton, como un reconocimiento por la contribución extraordinaria en aliviar el sufrimiento humano en cualquier lugar del mundo.
SOS- Kinderdorf International, la fundación de Aldeas Infantiles SOS, fue una de las 200 nominaciones presentadas al Premio Conrad Hilton de este año. La propuesta fue hecha por la duquesa de York, Sarah Ferguson.
Para el Presidente de SOS- Kinderdorf International, Helmut Kutin, quien desde los doce años se crió en una Aldea Infantil SOS, señaló que “recibir este Premio Humanitario Conrad Hilton es un honor muy especial para los miles de colaboradores de todo el mundo, y es una distinción que pone de relieve el derecho absoluto de los niños a tener una familia, a ser respetados y a disponer de iguales oportunidades”.
Es así que respondiendo a las necesidades de los niños huérfanos y abandonados de todo el mundo, la organización destinará el millón de dólares del premio a varios proyectos pilotos en África para ayudar a los niños con SIDA y a familias afectadas por esta enfermedad.
El SIDA, pone al descubierto una tragedia humana, en el caso de los menores la situación es más preocupante, por lo que todos debemos trabajar en campañas de concienciación e iniciativas que fomenten el respeto en el trato con los afectados y a minimizar el creciente aumento de niños con esta enfermedad.
Desde 1949, cuando el Padre de las Aldeas Infantiles SOS, Hermann Gmeiner, funda la primera Aldea en Imst, Austria, supo ir más allá de cubrir las necesidades básicas de la vida de los niños y niñas que tienen el privilegio de crecer con protección, seguridad y amor. De ahí en adelante la necesidad de Aldeas se extendió, lográndose afianzar en más de 131 países y territorios.
En donde cada niño pertenece a una familia, crece con amor y seguridad, fomentando un sentido de pertenencia, aprendiendo valores para construir sus vidas.
Hoy nos unimos a la frase del fundador Hermann Gmeiner, quien afirmaba que “ a pesar de toda la necesidad y miseria, tenemos que preparar un mañana para nuestros hijos, que esperamos que sea pacífico y les permita vivir con dignidad”.
Pero todo esto es posible, gracias al apoyo de cada uno de ustedes, personas y empresas que conocen la misión de Aldeas Infantiles SOS; necesitamos de manos amigas que nos ayuden para continuar con esta labor. Porque lo más hermoso es devolverle a un niño la sonrisa y que pueda vivir con amor.
SOS- Kinderdorf International, la fundación de Aldeas Infantiles SOS, fue una de las 200 nominaciones presentadas al Premio Conrad Hilton de este año. La propuesta fue hecha por la duquesa de York, Sarah Ferguson.
Para el Presidente de SOS- Kinderdorf International, Helmut Kutin, quien desde los doce años se crió en una Aldea Infantil SOS, señaló que “recibir este Premio Humanitario Conrad Hilton es un honor muy especial para los miles de colaboradores de todo el mundo, y es una distinción que pone de relieve el derecho absoluto de los niños a tener una familia, a ser respetados y a disponer de iguales oportunidades”.
Es así que respondiendo a las necesidades de los niños huérfanos y abandonados de todo el mundo, la organización destinará el millón de dólares del premio a varios proyectos pilotos en África para ayudar a los niños con SIDA y a familias afectadas por esta enfermedad.
El SIDA, pone al descubierto una tragedia humana, en el caso de los menores la situación es más preocupante, por lo que todos debemos trabajar en campañas de concienciación e iniciativas que fomenten el respeto en el trato con los afectados y a minimizar el creciente aumento de niños con esta enfermedad.
Desde 1949, cuando el Padre de las Aldeas Infantiles SOS, Hermann Gmeiner, funda la primera Aldea en Imst, Austria, supo ir más allá de cubrir las necesidades básicas de la vida de los niños y niñas que tienen el privilegio de crecer con protección, seguridad y amor. De ahí en adelante la necesidad de Aldeas se extendió, lográndose afianzar en más de 131 países y territorios.
En donde cada niño pertenece a una familia, crece con amor y seguridad, fomentando un sentido de pertenencia, aprendiendo valores para construir sus vidas.
Hoy nos unimos a la frase del fundador Hermann Gmeiner, quien afirmaba que “ a pesar de toda la necesidad y miseria, tenemos que preparar un mañana para nuestros hijos, que esperamos que sea pacífico y les permita vivir con dignidad”.
Pero todo esto es posible, gracias al apoyo de cada uno de ustedes, personas y empresas que conocen la misión de Aldeas Infantiles SOS; necesitamos de manos amigas que nos ayuden para continuar con esta labor. Porque lo más hermoso es devolverle a un niño la sonrisa y que pueda vivir con amor.