Sospechoso silencio
Con marcada frecuencia nuestra comunidad tiene noticia de que algunos ciudadanos se quejan porque en vano han solicitado informaciones a funcionarios que han respondido con evasivas o han mantenido un obcecado silencio.
En más de una ocasión el Defensor del Pueblo ha hecho públicas sus quejas sobre solicitudes de información a determinados funcionarios y que, aunque reiteradas ellas, el 68% se abstuvo de responder.
Representantes locales sobre transparencia y de Transparencia Internacional han expresado lo mismo, y la propia directora de la oficina anticorrupción también ha hecho alusión al tema. Estamos actualmente, pues, viviendo en una sociedad plagada de mantos que no dan paso a la luz.
En conclusión, ante las solicitudes de respuestas de funcionarios que se obstinan en guardar silencio, con justa razón se puede pensar que se aferran a él porque encubren a terceros pecadores si es que no lo son ellos mismos.
Por lo tanto, tenemos que admitir que la decantada cuña eleccionaria de "Cero corrupción" del señor Presidente de la República, pudo haberse concebido con las mejores intenciones, pero éstas han resultado ser nada más que un sueño de opio.