Status Político
A manera de ensayo vamos a intentar ubicar el momento político con respecto a gobierno y oposición.
Es indudable que se observan fricciones y divisiones en los partidos de oposición, exceptuando, hasta el momento, el Partido Liberal.
Este es un hecho notorio, indiscutible y que podría detallarse tomando en consideración que buena fuerza de la Democracia Cristiana ocupa altas posiciones del Estado, el MOLIRENA muestra una división interna que hasta el momento no se ha solucionado y el Partido Arnulfista, que era el que más solidez unitaria mostraba, hoy va a una primaria con dos candidatos cuyas campañas deben ser moderadas para que no culminen en una decisión peligrosa de su colectivo. Lo que sucede en el Arnulfismo es un ejercicio democrático y nada más.
Hay otros partidos como MORENA y Renovación Civilista que se mantienen en el campo de la oposición pero que tienen sus inscripciones a muy bajo nivel. Son partidos que ostentan figuras de alta personalidad en el campo profesional y económico que pueden coadyuvar desde esas altas posiciones a un mejor manejo de las fuerzas oposicionistas.
El PNP se mantiene anti-reelección y se le considera detrás de una candidatura presidencial de la Alcaldesa.
El Papa Egoró se mantiene anti-reelección pero no se define como fuerza opositora.
Todo eso unido nos da un balance negativo en cuanto se refiere a la presentación de una oposición fuerte y con posibles entendimientos completos que definan su campaña electoral.
Pero si por acá llueve, por allá no escampa.
Tanto para los mismos partidos de gobierno, como para su principal colectivo que es el Partido Revolucionario Democrático está claro que no cuentan con el respaldo suficiente para pasar en un Referéndum la boleta de la reelección. Los que monitoreamos la política sin cifras de encuestas caprichosas sino con las diligencias de carne y hueso, es claro de que hay un voto muy mayoritario en contra de la reelección. Nuestras fuentes también indican que este voto mayoritario está en contra del grupo oficialista para las elecciones generales de 1999.
Es notorio que el gobierno hace esfuerzos positivos por mostrar logros materialistas a través de obras faraónicas y de infraestructura en todos los Distritos de la Republica con el objeto de captar aceptación y votos para sus fines electorales.
No obstante, y lo hemos repetido anteriormente, las líneas políticas gubernativas dictadas por el PRD y sus aliados, desde el gobierno, han causado daños de gran significación en grandes sectores nacionales, entre ellos, principalmente, trabajadores, productores a todos lo niveles, maestros, profesores, enfermeras, jubilados especiales, comercio e industrias que son factores que se mantienen en plena vigencia y efervescencia en contra de los propósitos políticos del gobierno nacional. Este es un hecho político que las veteranías del PRD analizan para tirar estrategias que puedan amortiguar la presentación de estos cuadros que pueden ser decisivos en los resultados de las próximas elecciones.
Todo parece indicar que el gobierno peligrosamente apuntala un par de candidaturas presidenciales aparte de la propia del PRD, con el objeto de buscar la división de las fuerzas opositoras. El movimiento es peligroso porque tiende a fortalecer grupos aparte del propio, que en un momento dado podrían aglutinar más fuerzas económicas y penetración y una mayor ambición de propósitos políticos, lo que podría dar como respuesta un verdadero encontronazo entre estos sectores.
Así vemos nosotros el momento político al momento de escribirse esta columna.
Indudablemente que el resultado de las primarias del Partido Arnulfista, a fines de este mes, traerá una definición mucho más clara del panorama político nacional.
Es indudable que se observan fricciones y divisiones en los partidos de oposición, exceptuando, hasta el momento, el Partido Liberal.
Este es un hecho notorio, indiscutible y que podría detallarse tomando en consideración que buena fuerza de la Democracia Cristiana ocupa altas posiciones del Estado, el MOLIRENA muestra una división interna que hasta el momento no se ha solucionado y el Partido Arnulfista, que era el que más solidez unitaria mostraba, hoy va a una primaria con dos candidatos cuyas campañas deben ser moderadas para que no culminen en una decisión peligrosa de su colectivo. Lo que sucede en el Arnulfismo es un ejercicio democrático y nada más.
Hay otros partidos como MORENA y Renovación Civilista que se mantienen en el campo de la oposición pero que tienen sus inscripciones a muy bajo nivel. Son partidos que ostentan figuras de alta personalidad en el campo profesional y económico que pueden coadyuvar desde esas altas posiciones a un mejor manejo de las fuerzas oposicionistas.
El PNP se mantiene anti-reelección y se le considera detrás de una candidatura presidencial de la Alcaldesa.
El Papa Egoró se mantiene anti-reelección pero no se define como fuerza opositora.
Todo eso unido nos da un balance negativo en cuanto se refiere a la presentación de una oposición fuerte y con posibles entendimientos completos que definan su campaña electoral.
Pero si por acá llueve, por allá no escampa.
Tanto para los mismos partidos de gobierno, como para su principal colectivo que es el Partido Revolucionario Democrático está claro que no cuentan con el respaldo suficiente para pasar en un Referéndum la boleta de la reelección. Los que monitoreamos la política sin cifras de encuestas caprichosas sino con las diligencias de carne y hueso, es claro de que hay un voto muy mayoritario en contra de la reelección. Nuestras fuentes también indican que este voto mayoritario está en contra del grupo oficialista para las elecciones generales de 1999.
Es notorio que el gobierno hace esfuerzos positivos por mostrar logros materialistas a través de obras faraónicas y de infraestructura en todos los Distritos de la Republica con el objeto de captar aceptación y votos para sus fines electorales.
No obstante, y lo hemos repetido anteriormente, las líneas políticas gubernativas dictadas por el PRD y sus aliados, desde el gobierno, han causado daños de gran significación en grandes sectores nacionales, entre ellos, principalmente, trabajadores, productores a todos lo niveles, maestros, profesores, enfermeras, jubilados especiales, comercio e industrias que son factores que se mantienen en plena vigencia y efervescencia en contra de los propósitos políticos del gobierno nacional. Este es un hecho político que las veteranías del PRD analizan para tirar estrategias que puedan amortiguar la presentación de estos cuadros que pueden ser decisivos en los resultados de las próximas elecciones.
Todo parece indicar que el gobierno peligrosamente apuntala un par de candidaturas presidenciales aparte de la propia del PRD, con el objeto de buscar la división de las fuerzas opositoras. El movimiento es peligroso porque tiende a fortalecer grupos aparte del propio, que en un momento dado podrían aglutinar más fuerzas económicas y penetración y una mayor ambición de propósitos políticos, lo que podría dar como respuesta un verdadero encontronazo entre estos sectores.
Así vemos nosotros el momento político al momento de escribirse esta columna.
Indudablemente que el resultado de las primarias del Partido Arnulfista, a fines de este mes, traerá una definición mucho más clara del panorama político nacional.