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Su voz y la mía, un solo eco


Pocas personas, en mi familia, incluyéndome a mí, nos interesábamos o conocíamos lo concerniente a la política. Sin embargo, al casarme con Chito, me encontré que mi esposo era más político que banquero, porque había crecido entre abogados, jueces, fiscales y procuradores general de la nación, todos miembros de su familia.
Mi yo, sin embargo, era tan pasivo como lo era de joven. Después de mi hogar y mis labores bancarias compartía todo con mi esposo; la buena música, la confortante lectura y hasta el baile. Sus ideas políticas pasaban inadvertidas por mí hasta que llegó el 11 de octubre de 1968, cuando fue encarcelado por ser Presidente del Consejo Municipal de Colón, cuyo gobierno presidió por sólo once días el Dr. Arnulfo Arias M.
Por años Chito siguió al Dr. Arias con alma, vida y corazón. Alternó con él en varias ocasiones y coleccionaba sus proclamas y sus retratos. Llegó a tener más de 200 firmas originales auténticas del Dr. Arias que con el tiempo enviamos al centro del partido panameñista en Panamá deshaciéndonos de lo demás, porque éramos vigilados constantemente. Ni sus ideas, ni su sentir sobre el panameñismo jamás pudieron ser atados a ladrillos y rejas.
Pienso que mi esposo defendió tenazmente sus ideas políticas sobre el panameñismo, pero jamás lo cegaron. Aprendí tanto de él que hoy no solo comprendo la política, sino que la critico y la alabo, según las circunstancias. Conociéndolo tan profundamente sé que Chito, de estar bien de salud, exclamaría en voz alta lo que sigue. Dentro de las circunstancias, yo seré su voz y su eco traspasará su mente lastimada.
"Me gustaría que la Doña se expresara así: "Voy a mejorar la situación del agro" las otras arandelas están de más.
Me gustaría que la Doña dijera "Haremos que el FF produzca más, me esforzaré por mejorar las finanzas públicas". Los adornos de mala calidad entorpecen lo que Panamá ha ganado en su aspecto económico internacionalmente.
Me gustaría que la Doña oyera el clamor de las madres solteras que han sido despedidas, esas que en su campaña ella prometió proteger.
Me gustaría que la Doña hablara sobre lo que representan las áreas revertidas; las proyecciones hechas realidad y otras en proceso, para el bien del turismo, sin enfrascarse en algunos desaciertos.
Me gustaría que se respetaran los nombramientos hechos hasta después del 2000. Jurídicamente hablando es lo correcto.
Hay tanto por hacer en lo que a salud y educación se refiere, que vale la pena platicar positivamente ; prometer mejorar todo lo que el gobierno anterior hizo, no desmeritarlo. Se pierde tiempo y no se gana gloria.
¡Qué dulce fue prestar mi voz! ¡Qué consolador fue sentir que su ECO traspasó una barrera que el amor ha unido por más de 55 años a dos personas distintas en principios, pero con idénticos sentimientos! Repito lo que he mencionado en un escrito anterior: Cervantes decía: "nadie es más que otro si no hace más que otro"

101 años de Panamá América

 
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