Subdesarrollo y traslación
Se ha comprobado que los pueblos que han llegado al desarrollo superior tienen conductas distintas a los subdesarrollados. Una es la asunción de responsabilidades. En el subdesarrollo tienden a culpar a otros por sus problemas; cuando no es el imperialismo, es el comunismo, o el Estado vecino, o las transnacionales y así un largo etcétera.
Los latinoamericanos, los árabes y los africanos, por ejemplo, somos muy hábiles en encontrar culpas en otros y muy dados a esquivar nuestras responsabilidades. Por su parte, los japoneses, alemanes, chinos y anglosajones no pierden tiempo en esas traslaciones de responsabilidad y se ponen a trabajar o a reconstruir sus sociedades luego de las calamidades. Si vamos a ser inconsecuentes y tenemos que culpar a alguien o a algo de nuestro subdesarrollo, es a esa maldita costumbre de culpar a otros por nuestras circunstancias y luego cruzarnos de brazos, porque, total, "no es nuestra culpa".
Los pueblos desarrollados no son cortos de memoria; los norteamericanos todavía recuerdan El Alamo y Pearl Harbor, los japoneses conmemoran anualmente a Hiroshima y Nagasaki, y así cada pueblo lo hace con los momentos que marcaron su historia, pero la diferencia es que ninguno se quedó lamentándose ni se declaró enemigo eterno de quienes les inflingieron el daño. Los pueblos desarrollados se dedicaron a trabajar y a buscar ser mejores que quienes alguna vez los atacaron; si se puede llamar así, ser mejores ha sido su "venganza".
Los panameños hemos tenido trazas de país desarrollado en cómo recuperamos la zona del Canal y cómo administramos la vía acuática, pero aún hay bolsones de mentalidad subdesarrollada en algunos dirigentes que prefieren la destrucción y el lamento al progreso y el desarrollo.