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Subsidio Electoral


Coincidimos con el Fiscal Electoral en el hecho que el aporte económico otorgado por el Estado Panameño a los partidos políticos es una institución de naturaleza electoral la cual debiera estar regulada por el Código Electoral, no entendemos por qué no es así. Este subsidio muy cuestionado por gran parte de la población, la cual exige se elimine y esos recursos se destinen a atender necesidades sociales, urge que el Tribunal Electoral propicie una normativa pormenorizada a efecto que cumpla con sus objetivos y no sea objeto de despilfarro, como en el presente por parte de los dirigentes de los colectivos políticos. Si bien es cierto que el objetivo de este subsidio es el fortalecimiento de la democracia había que preguntarse si esta motivación se esta cumpliendo o concretando en la realidad. Somos de opinión que estos recursos se han limitado exclusivamente a promocionar y financiar las campañas políticas durante los torneos eleccionarios cuando su finalidad de extenderse más allá. Estamos convencidos que los partidos deben utilizar estos fondos económicos en la capacitación de los integrantes de sus colectivos a través del desarrollo de seminarios, conferencias, talleres, círculos de estudios e inclusive en la creación de una escuela de naturaleza política, entonces así estaría cumpliendo con su misión la cual es el fortalecimiento de la democracia.
Esta escuela podría mediante sus programas construir una nueva cultura política en nuestro medio la cual estaría inspirada en valores tales como la honestidad, el servicio a la comunidad, promover los criterios del buen común y el interés general los cuales deben estar por encima de cualquier otro interés particular o político. Inclusive podría enseñar las funciones y competencias de los funcionarios elegidos por elección popular, algunos aspectos sobre procedimiento legislativo y de los Consejos Municipales entre otros temas.
Debemos entender que estos recursos no deben utilizarse únicamente para pagar propagandas, comprar gorras, camisetas, banderas, afiches, organizar espectáculos artísticos de diversión o para la decoración en las instalaciones donde se realizan las concentraciones políticas, también deben invertirse este dinero en la formación adecuada del recurso humano a fin que adquiera una concepción clara de la noción, obligaciones, funciones, metas y objetivos los cuales debe cumplir todo aquel que aspira a ser un buen político y no aquel politiquero criollo que abundan en nuestros partidos precisamente por la falta de una efectiva formación política. Por todo lo anterior solicitamos al Tribunal Electoral que proceda a desarrollar una reglamentación mas exigente en relación a los rubros y porcentajes en los cuales deben invertirse por parte de los partidos el subsidio electoral, asignando un porcentaje adecuado y cónsono a la capacitación del recurso humano afiliado en los colectivos solo así garantizaremos que este recurso cumpla con su objetivo del fortalecimiento de la democracia si esto no se produce el subsidio únicamente serviría como una partida presupuestaria para el financiamiento de las campañas políticas de los candidatos a Presidente durante el periodo de las elecciones, distorsionando así el objetivo que debe cumplir.
La preparación de las ostias se remonta a la historia de salvación, cuando Dios prometió a su pueblo que lo sacaría de la esclavitud y escogió a personas especificas que llevaran el plan de salvación en Egipto. Abraham, fue elegido y de allí surge la descendencia que se mantuvo en el desierto sin alimento alguno, pero que más tarde al cosechar el trigo nuevo lo hacen Pan Ácimo, que contenía agua sin levadura, y que en la actualidad es el pan bajado del cielo que perdona los pecados del mundo y otorga nueva vida.
Con este pan el pueblo Judío celebra la pascua, que es el recuerdo de la última cena de Jesús con los doce discípulos. Una costumbre que se mantiene en la iglesia Católica.
Por ello, los catecúmenos elaboran las ostias para una población de 300 feligreses que se congregan en la comunidad. Estas ostias son hechas de harina normal y agua caliente.
Pero el catecúmeno entra en un espacio de oración, contempla y lee un escrito en el que aclama el Salmo 26, 6-12.
Al amasarlo se invoca y se recuerda la pasión y muerte de Jesucristo. El colaborador pone ante Dios sus debilidades, esperanzas, y la vida. Luego se da la forma circular a la masa, que debe tener un espesor similar a la del dedo pulgar.
En la forma simbólica, es diseñada una cruz grande y una pequeña en el centro y se divide en cuatro partes. Estas figuras tienen significados especiales.
La cruz doble representa toda la asamblea, y se recuerda el momento que es elevado el cuerpo de Cristo en la cruz, en el monte Calvario.
En los cuatro cuadros se colocan tres cruces pequeñas en cada cuadro que representan a los doce apóstoles. Terminado estos pasos se coloca en el horno por un espacio de doce minutos, y mientras se hornea el pan, se reza el Santo Rosario.
Una vez terminado se coloca en un recipiente y es llevado al sacerdote para consagrarlo en la Eucaristía. En la misa el cura exclama: "este es el hijo de Dios bajado del cielo". En ese instante ora y consagra la ostia, que más tarde será distribuida en la comunión.
Las hermanas de la Visitación de Clausura, son las encargadas de preparar las ostias utilizadas los domingos y los días de semana, excepto los sábados. Las ostias que sobran son colocadas en el Sagrario.
Las ostias preparadas por los catecúmenos no deben sobrar, por lo que deben ser distribuidas a la asamblea.







101 años de Panamá América

 
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