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¿Subsiste la quinta frontera?


Gracias a los Tratados Torrijos-Carter, firmados en 1977, cuya entrada en vigor recordaremos el próximo mes de octubre, arrancó el proceso que culminó el 31 de diciembre de 1999, fecha en la que debió desaparecer física y mentalmente el último vestigio de "la quinta frontera". Esa denominación, extraordinariamente gráfica, fue acuñada durante el período de las negociaciones para significar que, aparte de nuestras fronteras naturales con Colombia, Costa Rica y los océanos Atlántico y Pacífico, existía, además, otra frontera producto del tratado de 1903 que creó el enclave colonial conocido como la Zona del Canal en el que la soberanía la ejercía Estados Unidos.
A raíz del debate sobre la situación de las finanzas públicas, que está pendiente de un desenlace objetivo, hemos visto cómo han asomado regazos que evidencian que en la mente de algunas personas todavía subsiste "la quinta frontera".
Para sustituir al ente denominado Comisión del Canal de Panamá, la institución que en representación de los Estados Unidos manejaba el Canal, mediante un título especial de la Constitución Política le dimos vida a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), La lectura cuidadosa de las disposiciones constitucionales, arroja como resultado que fue creada una administración independiente para manejar el Canal, pero en ninguna parte está escrito que creamos otra república dentro de la República de Panamá. Sin embargo, parece que algunos panameños tienen una lectura distinta, que los lleva a pensar de manera diferente.
El gobierno anterior, actuando correctamente, estimó que las cuentas del Canal son parte de las cuentas nacionales. Nunca hubo y nunca ocurrió que los ingresos del Canal se confundieran o se integraran, como falsamente se ha afirmado, con los ingresos del Presupuesto Nacional. Pero para efectos de determinar el Producto Interno Bruto (PIB) deben contarse los ingresos del Canal. Este, no es un ente extraterrestre ni está ubicado en Marte sino en Panamá. Es parte de la economía panameña, porque reporta ingresos que se contabilizan en el Presupuesto Nacional y porque existen otras relaciones sobre servicios prestados o suministros proporcionados o vendidos al Canal o las empresas usuarias de la vía.
La lucha histórica del pueblo panameño fue para recuperar el control soberano de todo nuestro territorio y para asumir la administración y el manejo del Canal. Para integrarlo a nuestra nación. Por razones de conveniencia y para asegurar su manejo eficiente, administrativa y financieramente se le separó del resto de la Administración Pública. con positiva mentalidad práctica se administra bajo normas especiales, pero no es una república independiente. Su presupuesto debe finalmente ser aprobado por el Gobierno Nacional y su eventual ampliación, que por disposición constitucional, materia que deberemos decidir mediante un referéndum, la pagaremos todos.
Para determinar el déficit fiscal y su límite, mediante la denominada Ley de Responsabilidad Fiscal, se establece que éste no debe exceder del 2% del PIB. Y el PIB es la suma de todos los servicios y bienes que el país produce, en nuestro caso, en el término de un año calendario. Sería oportuno, por tanto, que quienes abogan por no incluir en las cuentas nacionales las cuentas del Canal, le expliquen al país, porqué los servicios y bienes que allí se producen no deben formar parte del cálculo del PIB. O, en otras palabras, porqué todavía, debe subsistir "la quinta frontera" cuando de las finanzas del Canal se trata.
DR: Hablemos ahora de la reestructuración del gasto público que está dentro del plan de Reforma Fiscal. ¿Se trata de ser más eficiente?
Ricaurte Vásquez: La idea es hacer más cosas con los recursos que se tienen. Hemos encontrado que en la estructura del gasto, como nos lo presentaron, hay contrataciones, por ejemplo en el caso de personas, contratos de trabajo cuando en efecto la persona debía estar incorporada dentro de la estructura gubernamental. Entonces, se crea toda una administración paralela que va operando con un costo totalmente distinto a los costos de la estructural de personal.
DR: A su juicio, ¿qué porcentaje de pagos eran justificados y qué porcentaje usted cree que eran como regalitos, para no decir "botellas"?
Ricaurte Vásquez: Bueno, vamos a poner una métrica. Por ejemplo, encontramos en el MEF tres mil 150 posiciones en el organigrama. Sin embargo, por contrato habían otras 762. Una buena regla, en materia de contratos que ocasionalmente se puedan requerir, es que no debe excederse del uno por ciento del número de personas en la planilla estructurada del Gobierno. Pero en este caso encontramos que posiblemente el 30 por ciento del gasto de planilla estaban en contratos y no en la organización. Y a eso se le agregan las cuentas de Cable & Wireless, que eran del orden de 21 millones por año, alquileres de automóviles, alquileres de locales. No podemos generar la credibilidad que es necesaria, para poder discutir cambios tributarios, a menos que la administración ponga en orden la estructura del gasto público.
DR: ¿Es verdad que nuestra deuda está por los 9 mil millones de dólares?
Ricaurte Vásquez: Excede los 9 mil millones de dólares si incluimos las obligaciones que tiene el gobierno internamente, porque a esas obligaciones que tiene el Estado, eventualmente se va a agregar las obligaciones del déficit de la seguridad social. Por eso es que es tan crítico y urgente atacar el tema fiscal y atacar el tema de la seguridad social.
DR: Ministro, ¿el anuncio espectacular que usted hizo sobre el déficit significa que al Gobierno le faltan 720 millones de dólares en lo que resta del año para cumplir con las obligaciones adquiridas?
Ricaurte Vásquez: En realidad lo que quiere decir es que el Gobierno se gastó 720 millones por encima de lo que tenía disponible en recursos normales de la operación del Estado. ¿Cómo cubrió esa deficiencia? Esa deficiencia la cubrió con financiamiento que obtuvo de la banca y de los tenedores de bonos, por un lado. El segundo componente fue hacer un giro al Banco Nacional por un monto de aproximadamente 350 millones de balboas y el resto está reflejado en parte de las cuentas por pagar que el Estado no ha cancelado.
DR: Ministro, en su anuncio no hizo señalamientos al gobierno anterior y usted no mencionó a nadie. Sin embargo, todo el mundo entendió que eso lo hizo el gobierno anterior, porque no lo hicieron ni en Marte ni en Júpiter, lo hicieron en Panamá. Le pregunto ¿ usted, su ministerio mejor dicho, va a denunciar penalmente a los autores de lo que ahora llaman maquillaje de cifras o maestros con su librito?
Ricaurte Vásquez: Hay un debate sobre cuáles son las responsabilidades que acarrea representar o mal representar los resultados financieros, especialmente en aquellos documentos que fueron suscritos con organismos internacionales. Entiendo que ha habido una conversación a nivel de la Procuradora de la Administración sobre el tema. Esa conversación estaba en progreso en el momento en que nos ausentamos del país y posiblemente antes que termine la semana vamos a ver qué repercusiones tiene, si es que existe alguna responsabilidad, más allá de la administrativa, con respecto a la presentación de cifras, números, estados de resultados, etcéteras.
DR: Porque es evidente que sí ha causado conmoción, no sólo local, sino internacionalmente. La primera plana de este jueves de El Panamá América cita a un economista del Credit Suisse First Boston en Londres, que dice que analistas internacionales siempre sospecharon que el gobierno arnulfista disfrazó las cifras de crecimiento y mintió sobre el balance fiscal de las finanzas públicas, ¿usted conoce esta información?
Ricaurte Vásquez: Sí conozco esa información. Muchos analistas, a lo largo de varios años, han cuestionado la posición fiscal del Estado y los resultados económicos de la administración pública.
DR: ¿Cuánto nos afecta como país?
Ricaurte Vásquez: Eso nos ha mantenido a nosotros con una calificación de riesgo que ha estado en el filo de ser degradada y eso afecta no solo al Estado, sino afecta a los inversionistas privados e inclusive a la banca local que opera desde Panamá. Limita al país para acceder a nuevos créditos y pone en peligro la separación financiera que debe existir entre la Autoridad del Canal y el Gobierno Central, que es uno de los temas delicados que tuvo ese tipo de manejo. Como bien recordarás, la forma en que se hizo los cálculos del déficit fue incorporando los saldos de la Autoridad del Canal, que por Constitución representa un patrimonio separado del patrimonio general del Gobierno. No es que diga que el Canal no le pertenece a Panamá, eso debe consolidarse en los balances, eso es propiedad del Estado panameño. Pero esos fondos no están disponibles para poder solventar el déficit, como tus cuentas de bancos no están disponibles para que yo pague mis préstamos.
DR: Señor ministro hablemos del Canal. Sabemos, por fuentes no oficiales, que los estudios de impacto económico están terminados, ¿cuándo los van a dar a la luz pública?
Ricaurte Vásquez: La Autoridad del Canal de Panamá va a integrar, agrupar y hacer algo que haga sentido en cuanto a que sea un documento que incorpore 140 estudios. Eventualmente, muchos de los estudios van a estar disponibles para aquellos que lo quieran leer. Pero hay que presentar algo muy sucinto y que se hable en términos panameños, un poquito menos técnico. Es un esfuerzo muy difícil, un tema muy complicado, tratar de plantearlo en términos muy sencillos. Ese trabajo se está haciendo. Tuve la responsabilidad del plan maestro y estamos muy cerca de terminar eso y seguir un proceso que va dentro de la administración, luego a la Junta Directiva, la Junta Directiva se reúne con el Gobierno, se comienza un proceso de discusión y se llegará eventualmente a alguna decisión de proceder o no proceder. Y si es de proceder, cuándo hacerlo.
DR: ¿Cuál sería la mecánica para presentarle eso al país que no sean simplemente separatas dentro de un periódico, o lindas cuñas publicitarias? ¿Qué otro tipo de mecánica se puede hacer para que de verdad la gente se sienta informada e involucrada en el tema?
Ricaurte Vásquez: Eso va a requerir participación de muchas personas, inclusive más allá de la Autoridad del Canal de Panamá. Yo creo que a la ACP no le teme a la posibilidad del debate y de la discusión. Después de haber hecho los trabajos que se han hecho, la Administración del Canal de Panamá se siente relativamente cómoda con los resultados de los estudios y la propuesta que va a ser consistente con esos estudios. Ahora, ha resultado ser un tema mucho más emocional en algunos casos, que realmente técnicos. Hay que considerar que todos los panameños tienen que decir algo sobre este tema.
DR: Es que todos nos sentimos dueños de ese Canal.
Ricaurte Vásquez: Y con justa razón. Es por eso que uno tiene que tratar de desarrollar este diálogo que permita hablar de ingenieros a ingenieros, de economistas a economistas y el público en general como público en general. Y a los campesinos de la cuenca hay que incorporarlos y la gente que no está cerca de la cuenca, que no está en el área metropolitana, también. Porque sí existe de alguna forma un sentimiento de que la reversión del Canal de Panamá no le ha traído bienestar al país. Yo creo que un paso interesante, precisamente en esta jefatura, sería que la Administración del Gobierno Central reconozca que parte de las obras que se van desarrollando se hacen precisamente con los recursos del Canal. De esta manera se crea la conciencia de que efectivamente el Canal ha contribuido a mejorar la calidad de vida de los panameños, que es importante mantener al Canal de Panamá como una fuente permanente de ingresos y riquezas para todos los panameños y presentar una propuesta que haga todo el sentido económico, todo el sentido de bienestar para este país. La primera regla de decisión en materia de la ampliación del Canal de Panamá es qué beneficio le toca a Panamá.
DR: ¿Se ha contemplado cómo se financiaría la ampliación del Canal si se llegara a dar?
Ricaurte Vásquez: La ampliación del Canal se debe financiar con peajes y los ingresos que genera el Canal. Se va a requerir algún financiamiento en el momento en que se acelere el proceso de construcción, pero no necesariamente estamos pensando que la totalidad de la inversión que vaya a hacer el Canal de Panamá va a ser financiada. Este es un detalle importantísimo. Solo supongamos que la ampliación del Canal costase cuatro mil millones de balboas, la gente inmediatamente asocia que nos vamos a endeudar en cuatro mil millones de balboas y eso no es cierto. El Canal de Panamá no se va a endeudar por la totalidad, porque está generando reservas y utilidades para poder ir acometiendo lo que sea necesario para ir haciendo esa expansión.
DR: ¿Y no son reservas y utilidades que de otra manera se pudieran utilizar en beneficio de estructura del país?
Ricaurte Vásquez: Bueno, si en algún momento resultase que no es viable la ampliación del Canal, entonces esas reservas tendrían que redirigirse a resolver otros problemas internos, eso es cierto. El asunto es dónde los recursos del Canal producen el máximo beneficio. Y evidentemente, y por eso los estudios del impacto en la economía panameña, mayor beneficio produce haciendo una inversión que mantenga la vía acuática operativa para los próximos 100 años que posiblemente utilizarla para el repago de la deuda, por ejemplo.

101 años de Panamá América

 
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